Señores, qué pachanga

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Al Córdoba se le vino el mundo encima en el momento más inapropiado. Los de Carrión despacharon una actuación indolente, con errores en todas las líneas del campo y un talante contemplativo que les costó recibir una buena paliza a manos del filial del Barcelona, que aprovechó la oportunidad para exhibirse. Los cordobesistas contribuyeron a aumentar la cotización de los jóvenes componentes del equipo azulgrana, ávidos de mostrar sus cualidades para hacerse un sitio en el fútbol profesional. Si hablamos de hambre, la escuadra de Gerard la demostró. Se comió a bocados a un Córdoba que parecía recién levantado de una siesta después de comer cocido en verano. Cuando quiso darse cuenta, los locales ya le habían destrozado con velocidad, verticalidad y pegada.

Carrión, tal y como se presumía, introdujo alguna variante en el once. El sevillano Caro agarró el puesto del portugués Joao Tomás en el centro de la defensa y Sergio Aguza suplió en el centro del campo a Carlos Caballero. Y ahí se quedó. Más músculo y recorte del estilismo. Jugadores menos vistosos y de perfil práctico para ir a lo que toca. Agarrar los puntos y volver a casa. Pero todos los planes se le vinieron abajo. Arriba, Jona Mejía deambulaba esperando que le llegase algún balón rematable. En su primera acción se sacó un remate a la media vuelta que asustó un poco a Varo, pero después de eso apenas se le vio más. Javi Galán y Jaime Romero lo intentaron por las bandas con poca fortuna y Javi Lara, por quien siguen pasando casi todos los balones, hizo lo que pudo ante el atosigamiento de los rivales. Ya le conocen los adversarios y al montoreño apenas le dejaban recibir. Y si el balón le llegaba, se le echaban encima rápido. El Córdoba iba a trompicones y el Barcelona, tras unos primeros minutos más equilibrados, empezó a levantar la voz con la insolencia de la juventud.

A los nueve minutos, Fali lanzó una falta que se estrelló en el larguero con Igor Stefanovic siguiendo con la mirada. El meta serbio pasó su peor tarde como cordobesista. En el minuto 20 encajó el primer gol en una acción brillante de Marc Cucurella, que dejó con el molde a Caro y centró hacia atrás para que Aleñá controlara con el pecho y fusilara. El portero tuvo que se atendido porque en su desesperada salida se llevó un golpe del lateral azulgrana, que lo arrolló después de asistir a su compañero.

Luego llegó el festival del talaverano José Arnáiz, que dejó en evidencia a toda la retaguardia cordobesista. El ex del Valladolid se fue de Caro y Josema con habilidad para encarar a Stefanovic, pero su furioso disparo se estrelló en el lateral de la red. Por detrás llegaba Fernández, fuera de sí, agarrándole con riesgo de penalti. Nadie protestó. No hizo falta. Arnáiz, minutos después, firmó el 2-0 con un trallazo desde lejos en el que Stefanovic pudo hacer algo más. La pelota rebotó en el césped mojado y el serbio vio cómo le pasaba por el lado.

Más por rabia y vergüenza, los cordobesistas empezaron a actuar con más ardor y a meter la pierna, pero con una clara desventaja en el marcador y en el juego ya lo tenían todo más que complicado. El Barça B, además, se gustaba. Los chavales empezaron a intentar cosas ante el desasosiego de un Córdoba huérfano de inspiración y liderazgo. Todos se miraban sin encontrar soluciones. Y cayo el tercero tras una acción trenzada entre Aleñá, Vitinho y Arnáiz, que finiquitó la combinación con un remate certero. En la grada, los cánticos de los cordobesistas de la peña Sangre Blanquiverde sonaban con un eco de dolor. Los suyos habían perpetrado un primer tiempo espantoso.

Carrión sacó del campo a Jaime Romero para dar entrada a Sergi Guardiola en la reanudación, pero levantar el partido resultaba una tarea titánica. De hecho, el Barça siguió coleccionando llegadas. Arnáiz pudo marcar el cuarto en el 54, pero en esta ocasión Stefanovic fue capaz de desviar el disparo del delantero culé cuando estaba totalmente solo. A los diez minutos, el técnico blanquiverde siguió dándole vueltas al guiso. Markovic compareció en el lugar de Sergio Aguza. Con media hora por delante, salió Alejandro Alfaro en lugar de un desafortunado Jona. Y el Barça siguió a lo suyo. Sin apretar demasiado, incluso con sonrisas. Simplemente jugando al fútbol con el viento de cara.

El costurón se extendió en otra diablura de Arnáiz, que se deshizo de Fernández y se fue directo para Stefanovic. En lugar de disparar, la cedió al compañero que corría a su lado, el recién salido Lozano. El hondureño la empujó a la red. En plena fiesta, Gerard retiró al héroe del partido, Arnáiz, que escuchó una ovación mientras cedía su sitio a Jesús Alfaro, el hermano de Alejandro Alfaro. El reencuentro fraternal en el Mini Estadi venía con regusto amargo para el mayor. Los últimos minutos se consumieron sin que sucediera nada más. Por fortuna para el Córdoba.

FICHA TÉCNICA

FC BARCELONA B, 4: Varo, Fali, Martínez, David Costas (Rodrigo Tarín, 73'), Cucurella, Oriol Busquets, Ruiz De Galarreta, Aleñá, Vitinho, José Arnaiz (Jesús Alfaro, 68') y Abel Ruiz (Choco Lozano, 61').

CÓRDOBA CF, 0: Stefanovic, Fernández, Caro, Josema, Pinillos, Edu Ramos, Javi Lara, Sergio Aguza (Markovic, 55'), Jaime Romero (Sergi Guardiola, 46'), Javi Galán y Jona (Alfaro, 62').

ÁRBITRO: Areces Franco (Comité Asturiano). Amonestó con tarjeta amarilla a Aguza y Javi Lara, del Córdoba, y a Iñigo Ruiz de Galarreta y Oriol Busquets, del Barça B.

GOLES: 1-0 (19') Carlos Aleñá. 2-0 (26') José Arnáiz. 3-0 (37') José Arnáiz. 4-0 (65') Choco Lozano.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la cuarta jornada del campeonato nacional de Liga 1|2|3, disputado en el Mini Estadi ante unos 3.000 espectadores. Estuvieron presentes miembros de la Peña Cordobesista Sangre Blanquiverde, afincada en Cataluña.

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