Reformas en la Ciudad Deportiva con vistas al futuro, en otra

Ciudad Deportiva Rafael Gómez | ÁLEX GALLEGOS

Quizá uno de los asuntos extradeportivos que mayor interés generan, desde diciembre ya, es la relacionada con las infraestructuras. Básicamente porque son necesarias mejoras tras años de inmovilidad -sólo en cierto modo en algún aspecto- y es obligado acabar con determinadas insuficiencias. Sobre todo si un club como éste quiere contar con rango no sólo de histórico sino de, entre comillas, grande. Ésta es una de las razones por las que Infinity -a través de Unión Futbolística Cordobesa (UFC)- pretende otorgar unas instalaciones de primer nivel al Córdoba. Dicho de otro modo, éste es un motivo para finalizar la remodelación de El Arcángel de una vez por todas y, sobre todo, conseguir la construcción de una ciudad deportiva propia. Con vistas a ello trabaja casi desde el primer día el grupo inversor de Baréin.

Sobre la mesa mantiene UFC tanto el proyecto de conclusión de las obras de reforma de El Arcángel como de edificación de un nuevo espacio para entrenamientos, al igual que para partidos del resto de equipos que no son el primero. En ambos casos todo se encuentra paralizado, como es lógico, como consecuencia de la emergencia sanitaria de Covid-19 y, sobre todo, de la espera hasta que exista firmeza jurídica de la compra de la unidad productiva del Córdoba CF SAD. Tal hecho no significa que haya quietud total pues el órgano rector del conjunto blanquiverde revisa posibles terrenos en que ubicar la nueva ciudad deportiva y aguarda el momento en que reunirse de nuevo con el Ayuntamiento para abordar el asunto doble.

Precisamente la construcción de las instalaciones destinadas al trabajo diario de todos los equipos, así como para los encuentros del Femenino y las categorías inferiores, es el principal objetivo a medio plazo de Infinity al frente de la entidad. Más que nada para ofrecer el mejor escenario posible a sus jugadores y jugadoras y como piedra angular del crecimiento de la cantera. No en vano, este último apartado es el más importante para los presentes gestores del Córdoba. De ahí que mientras se da forma a la nueva infraestructura el consejo de administración del cuadro califal continúe adelante con la mejora de la que todavía utiliza. “Ya tenemos dinero invertido en la Ciudad Deportiva y vamos a seguir haciendo porque tenemos la mala suerte de que la hemos tenido tres meses parada”, expuso Javier González Calvo el pasado jueves.

El consejero delegado de la entidad abordó el tema en la presentación de la campaña de abonados. Fue entonces cuando el dirigente blanquiverde ofreció algunas pistas de la planificación del club en el futuro próximo. “Estamos otra vez en marcha con ello. Vamos a seguir podando palmeras y ya tenemos presupuestos para instalar casetas nuevas en la Ciudad Deportiva para que puedan tener donde cambiarse, ducharse con agua caliente y lo normal en un club como el Córdoba”, señaló el mandatario. En este sentido hizo referencia a la colocación de módulos para uso de vestuario. En concreto, según Javier González Calvo, van a ser cinco los que se establezcan, cuatro para los equipos y uno para los cuerpos arbitrales. “Serán portátiles porque no tenemos opción de construir absolutamente nada”, añadió.

La idea al respecto del consejo de administración es, en efecto, asentar cajoneras con adecuación para el aseo de jugadores y jugadoras, así como de árbitros y árbitras. La intención es, además de otorgar comodidad a la Ciudad Deportiva, evitar incidentes como algunos de los que tuvieron lugar la pasada campaña. Por otro lado, existe así la posibilidad de ahorrar coste en la construcción de las nuevas instalaciones cuando sea posible acometerla, al menos de manera provisional. Cierto es que por ahora no hay una previsión de su colocación pero no menos que la pretensión del cuadro califal es que las casetas estén dispuestas para el inicio de la temporada, principalmente con el regreso a la actividad de las categorías inferiores.

La intervención es precisamente una de las causas por las que UFC decidió excluir de los abonos del curso 2020-21 los partidos de cantera y del conjunto Femenino. El precio para asistir a los mismos -para entrada a la infraestructura Camino de Carbonell para ser más exactos- es de 2,5 y 5 euros para socios y aficionados en general, respectivamente. De esta forma, el club desea obtener ingresos extra para llevar a cabo no sólo esta labor sino otras muchas a corto plazo y, especialmente, a largo. Por otro lado, la entidad también considera oportuna la homologación de todos los campos de la Ciudad Deportiva, materia en la que también trabaja desde hace algún tiempo. El paso adelante en este sentido no supone una variación significativa en cuanto al uso pero sí otorga mayor rango a cada uno de los terrenos de juego.

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