A ponerse en su sitio

Los jugadores del Córdoba, con la hinchada detrás en el estadio de Los Pajaritos | LOF

Para qué darle más vueltas. “El Numancia fue un pelín mejor que nosotros y por eso nos ganaron”, dijo Sandoval en la sala de prensa. El Córdoba no está dispuesto a torturarse pensando en lo que pudo pasar en Soria. “Somos los mismos”, dijo Álex Quintanilla, un futbolista que había sido talismán hasta el momento. No conocía la derrota desde que debutó con el escudo blanquiverde. Fueron cinco partidos. Trece puntos sumados que ahí están ya. “Ante el Numancia no dimos nuestra mejor versión, pero ya sabíamos que esto podía pasar. Habíamos hablado de ello y todos sabíamos que no íbamos a ganarlos todos”, admitió el central vasco ante los periodistas. Aún no tenía conocimiento de lo que sucedería en el Carlos Tartiere, donde el Alcorcón se imponía en el tiempo de descuento al Real Oviedo por 0-1. Los alfareros se marchan hasta los 41 puntos. A nueve de distancia ya de los blanquiverdes, con nueve encuentros en el horizonte. Así funcionan las cosas en Segunda División, donde las cuentas se rehacen al final de cada jornada.

“Era el momento de decir aquí estamos, que quedaban diez partidos y era una de nuestras finales para acercarnos al objetivo de salir de los puestos de atrás, por eso creo que hemos dado un pequeño paso atrás en ese aspecto”, dijo con sinceridad Alejandro Alfaro, ejerciendo como capitán. Su discurso en la zona mixta sonó duro. No es momento de buscar disculpas, sino soluciones. “Sabíamos que había que salir con buen ritmo y buena intensidad, porque ellos salieron fríos. Teníamos el partido de cara y nosotros mismos, con dos o tres errores, los hemos metido. Se han venido arriba, se han puesto por delante y ya hemos tenido que ir a contracorriente”, admitió el punta de La Palma del Condado.

Para Quintanilla, “desde el balón parado en el que marcaron nos entraron las dudas”. “El trabajo que habíamos hecho sigue estando ahí. Ya logramos cuatro victorias. Ahora hay que demostrar que seguimos en pie y la importancia que tiene el próximo partido para levantarnos”, ha dicho el central, que se lamentó porque “el partido era para sacar algo positivo si hubiéramos estado mejor”.

“Yo no tengo ninguna duda del equipo y de la gente que está detrás. Estamos muy vivos y seguimos creyendo. Como para no creer con toda la gente que se desplazó y todo el empuje que estamos notando. A pesar de la derrota seguimos concienciados de que el objetivo es totalmente alcanzable”, expresó Quintanilla, en un guiño más que evidente hacia la hinchada cordobesista. Casi tres centenares animaron desde la grada de Los Pajaritos después de devorar kilómetros por carreteras heladas. “Tenemos que dar las gracias a todos los desplazados y a los que se quedaron. No nos queda otra que estar con ellos. Cuando íbamos a 13 puntos, en una situación más jodida, ellos confiaron en nosotros. Llenaron el campo y se desplazaron a donde hiciera falta. Por ellos tenemos que dar un pasito adelante porque no hemos estado hoy como teníamos que estar”, dijo Alfaro, que mostró su perfil más crítico al apuntar que “las credenciales que nos llevaron a estar a cuatro puntos después de ir a trece las hemos perdido”. “En cuando el equipo pierde la intensidad en la segunda jugada, ese sacrificio por el compañero, se baja un poco y de eso hemos pecado. De nuestra casa no se puede escapar ningún punto”, zanjó.

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