Hay días en los que hacerlo todo no es suficiente

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El Córdoba desperdicia una ventaja de 0-2 en el Martínez Valero en un partido clave | Juan Carlos detuvo uno de los dos penaltis en contra | Al final, desquiciamiento colectivo

No hay manera. El Córdoba estuvo más cerca que nunca de agarrar lo que se le sigue escapando de las manos como si fuera una pastilla de jabón. Lo tuvo a su alcance. Lo vio y hasta llegó a disfrutarlo en algunos instantes en los que daba la impresión, basada en hechos reales, de que los blanquiverdes eran los amos de un pleito fundamental. Por primera vez en lo que va de curso, el equipo gobernó el partido y demostró fortaleza mental y claridad en el guión. Lo resistió todo. Hasta un arbitraje discutible más allá de los dos penaltis en contra. En los instantes finales, al Córdoba le escamotearon por un inexistente fuera de juego una acción en la que Ghilas se quedaba plantado en solitario frente a Tyton. Pero todo eso ya es, lamentablemente, pasado. Un motivo más para echarse a llorar o para apretar los dientes y rebelarse contra un destino que parece escrito. Los hombres de Djukic desperdiciaron una ventaja de 0-2 y acumulan ya doce jornadas sin vencer. Son colistas, con siete puntos sobre 36 posibles. Una estadística muy fea para dibujar un panorama que aún es reversible.

Para empezar, cambios. Lo habitual en un Córdoba que no deja de agitar el equipo en su desesperada búsqueda de resultados. Lo del estilo y la identidad es ahora una pijada. Llegará, si llega, más adelante. Francamente, al común de los cordobesistas le importa un bledo ese asunto mientras no tenga satisfechas sus necesidades básicas. El equipo arrastra hambre atrasada. Por eso todos suponían que saldría a dar bocados al Martínez Valero, donde le esperaba un Elche enfurecido. Los ilicitanos tienen muy clara cuál es su guerra y quiénes son los enemigos.

Djukic, como se esperaba por el exitoso experimento en el amistoso de Málaga, incrustó a Deivid entre los centrales y los mediocentros para acorazar la zona. Lo primero es lo primero. Pero hasta los mejores planes pueden saltar en pedazos cuando se cruzan en el camino circunstancias incontrolables. Como un dudoso penalti a los cinco minutos por una exagerada caída de Cristian Herrera ante el acoso de Pantic. Hernández corrió hacia el punto de penalti. Y encima, tarjeta amarilla para el serbio. Lanzó de pena Jonathas, que tocó con la derecha con poco convencimiento. Juan Carlos intuyó por donde iba y despejó. El suspiro de alivio fue brutal. El Córdoba sobrevivió al primer momento crítico del partido antes de llevarlo a una nueva dimensión.

Con el Elche atolondrado, el Córdoba le asestó un golpe de los que duelen. En el minuto 12, un excelente servicio de Borja García lo recogió Fidel para batir con un golpeo sutil a Tyton. Tuvo que ser precisamente él, un futbolista cedido por el Elche y que no tiene en su contrato de cesión esa “cláusula del miedo” habitual en estos casos. A lo mejor es que el suyo es especial, como reclama el Recreativo, pero eso es otra historia. El caso es que el Córdoba tomó ventaja, algo a lo que no está acostumbrado en absoluto, y se sintio fuerte. Tuvo la pelota, no hizo apenas tonterías atrás y cada vez que la pelota llegaba a Ghilas podía ocurrir cualquier cosa. El argelino se peleó con todo el que se le cruzó por el camino. Encontró buenos compinches en Fede Cartabia, que casi siempre terminaba sus acciones con falta a favor, y en Borja García, cuyo juego va en línea creciente.

Ghilas pudo agrandar la herida del Elche en el minuto 23, al recoger un disparo deficiente de Abel que se convirtió en improvisada asistencia, pero se le echaron encima los defensas al argelino, que no pudo patear el balón y terminó protestando un posible penalti. El Elche, nervioso, tuvo su mejor oportunidad en un trallazo de Jonathas que hizo temblar el larguero de la portería de Juan Carlos. El intermedio le supo a gloria al Córdoba, que tenía tiempo para aclarar conceptos y ajustar su plan para el definitivo asalto de un Martínez Valero en el que escuchaban pitos para los anfitriones.

Tras el intermedio llegó la locura. El Elche, como se podía presumir, salió con brío renovado y la bronca de Escribá todavía fresca en los oídos de los jugadores. Un disparo de Fajr puso en apuros a Juan Carlos. Los franjiverdes asumieron el mando y se disponían a montar un asedio para remontar. El Córdoba, sin embargo, sacó la mano para dar un golpe directo. En un contragolpe fulminante, Borja García le colocó un balón franco a Fede Cartabia, que había iniciado con velocidad la jugada y se compenetró con el madrileño, para que el argentino firmara un 0-2 que abría de par en par las puertas de la victoria al Córdoba. Eso pareció durante unos minutos. Apenas tres. Los que tardó Hernández Hernández en señalar el segundo penalti de la tarde en contra del Córdoba tras un impetuoso intento de despeje dentro del área de Dani Pinillos ante Fajr, que cayó al césped retorciéndose mientras todos miraban al lateral riojano, que no se creía lo que estaba sucediendo. El árbitro le enseñó tarjeta y el Elche cambió al lanzador. Esta vez agarró la pelota Lombán y, aunque Juan Carlos le adivinó la trayectoria, el disparo era fortísimo y entró. Con el 1-2, el Martínez Valero empezó a hervir.

Lo peor estaba por llegar. El Elche agobió al Córdoba, que empezó a desquiciarse por momentos. A falta de un cuarto de hora, Jonathas conectó un disparo en posición acrobática, anticipándose a Pantic, para poner el 2-2. Los de Escribá se crecieron, espoleados por su afición, y los de Djukic lo pasaron mal para aguantar al menos el punto que ya tenían. Pudieron ser dos más si el árbitro no invalida una jugada en la que señaló un fuera de juego inexistente a Ghilas. El argelino se quedaba solo. Los instantes finales, con los dos equipos extenuados, resultaron una ruleta rusa en la que cualquier desenlace hubiera sido posible. El punto deja al Córdoba en el mismo lugar en el que estaba y con la sensación de que hacerlo todo para ganar no fue suficiente.

FICHA TÉCNICA

ELCHE, 2: Tyton, Damián, Lomba, Roco, Domingo Cisma, Mosquera, Pasalic (Coro, 66'), Fajr, Víctor Rodríguez (Rodrigues, 84'), Cristian Herrera (Álvaro, 74') y Jonathas.

CÓRDOBA, 2: Juan Carlos, Gunino, Íñigo López, Pantic, Pinillos, Abel (López Garai, 85'), Deivid, Fede Cartabia (Fede Vico, 75'), Fidel, Borja (Carlos Caballero, 90') y Ghilas.

ÁRBITRO: Alejandro Hernández Hernández (Comité Canario). Amonestó con tarjeta amarilla a Pantic, Pinillos, Fede Cartabia e Íñigo López, por el Córdoba, y a los locales Enzo Roco, Lombán y Rodrigues.

GOLES: 0-1 (12') Fidel.

0-2 (60') Fede Cartabia. 1-2 (63') Lombán, de penalti. 2-2 (74') Jonathas.

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la decimosegunda jornada del campeonato de Liga Adelante, disputado en el estadio Martínez Valero de Elche ante 22.000 espectadores.

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