El gran derbi provincial: Córdoba y Pontanés, cara a cara en Segunda

Escudos del Pontanés y el Córdoba, protagonistas del único derbi provincial en Segunda | ÁLEX GALLEGOS

“Vino el ascenso a Segunda y aquello fue impresionante”. Es uno de los recuerdos, de los primeros, de José Luis Navarro. El madrileño, que sin duda es la mayor leyenda deportiva del club, rememoraba de esta forma el primer salto de categoría vivido en El Arcángel. Lo hizo en una entrevista N&B de CORDÓPOLIS allá en 2016. Entonces, el mito tristemente perdido en enero apuntaba también la importancia de aquella subida a la categoría de plata, que se dio cuando el Atlético de Madrid quiso hacerse con sus servicios. “Es un club en el que he jugado un año, he ascendido a Segunda y creo que el futuro del Córdoba es muy halagüeño”, contaba sobre sus pensamientos cuando la entidad califal impidió su marcha al cuadro rojiblanco. Lo cierto es que su llegada al segundo escalafón del fútbol español también deparó otro hito. Éste fue el derbi de la provincia que protagonizó el conjunto blanquiverde con…

Por dos veces se enfrentó, como es lógico, el Córdoba a otro equipo de la provincia en Segunda. Entonces la categoría de plata se dividía en dos grupos, el Norte y el Sur. Y en este último se vio las caras el cuadro califal con el Puente Genil, que entonces se denominaba Pontanés. Aquellas contiendas no fueron las primeras, ni mucho menos, entre rivales de la capital y otro municipio. Ya la primera temporada de existencia del conjunto blanquiverde éste se midió al Peñarroya, por ejemplo. Con los años vinieron otros muchos ante el Rute o, más recientemente, el Villanueva. Pero nunca hubo otro en la segunda división española. Así se estableció un hito que jamás se repitió y que supuso una auténtica fiesta, por cierto, en la localidad de la Campiña Sur. Fue en esas tierras donde tuvo lugar precisamente el primer duelo entre ambos, que ya se habían visto las caras la anterior campaña en Tercera.

De entrada, es necesario recordar que ambos equipos venían de la última categoría mencionada. El Córdoba concluyó como campeón del Grupo XII y después también de la promoción en el IV, por lo que ascendió por la vía directa. A su vecino le costó un poco más dar el histórico salto a Segunda. Tras acabar cuarto en liga regular acabó en el liderato del Grupo XII de la fase de permanencia, lo que le concedió la oportunidad de luchar por una plaza en la división de plata. Un éxito que celebró después de cerrar de manera notable tres eliminatorias. En la primera se deshizo del África Ceutí y en las dos siguientes de sendos grandes entidades del fútbol español. En la segunda venció de hecho al Decano, un Recreativo de Huelva que cayó eliminado ante el ímpetu de los pontaneses. El último rival fue el Linense.

Con los dos clubes en Segunda, el primer derbi lo disputaron Córdoba y Pontanés el 21 de octubre de 1956. Era la séptima jornada de campeonato, los blanquiverdes eran undécimos con seis puntos y los pontaneses colistas (vigésimos) con tres. El choque lo albergó el antiguo estadio Jesús Nazareno de la localidad de la Campiña Sur, donde la afición lo tomó como una fiesta. Al cuadro califal lo dirigía Pepe Juncosa, nombre esencial y técnico que, precisamente, consiguió firmar a José Luis Navarro. El central de Aranjuez formó en un once compuesto, además de por él, por Sánchez Rojas, Esquerda, José Luis, Hermida, Méndez, Luisito, Trujillo, Toñín, Paz y Espina. En teoría el equipo de la capital era superior pero en fútbol ya se sabe…

El Pontanés, con Casimiro Benavente en el banquillo, logró adelantarse al comienzo del encuentro. Corría el minuto 4 cuando Fonseca batió a Sánchez Rojas y estableció un 1-0 que los locales supieron defender a la perfección. No en vano, ese resultado fue el definitivo tras el tiempo reglamentario. Los de la Campiña Sur lanzaron un aviso que no supieron captar quizá otros grandes como el Murcia, el Levante, el Castellón e incluso el Betis. Todos ellos cayeron en el desaparecido estadio Jesús Nazareno. Pero de vuelta al relato del derbi provincial de Segunda, el guion fue muy diferente en la segunda vuelta, ya en El Arcángel. La contienda en la capital la manejó mucho mejor el cuadro califal, que encaró el partido con Sánchez Rojas, Sutter, José Luis, Navarro, Méndez, Paquillo, Trujillo, Alfaro, Espina, Paz y Araujo en la alineación titular. El último fue el autor del primer tanto de aquel 17 de marzo de 1957. Fueron dos los que anotó el conjunto blanquiverde en el segundo duelo cordobés de la campaña.

Araujo abrió, en efecto, el tanteador. El pichichi de Segunda aquella temporada marcó a la media hora de encuentro y el equipo de Pepe Juncosa necesitó algo más de otros 30 minutos para incrementar su ventaja y dejar encarrilada la victoria. Porque no fue hasta el 65 cuando apareció Paquillo para establecer un 2-0 que se mantuvo hasta el final del choque. Era la vigésimo sexta jornada y el Córdoba se colocaba con esos dos puntos séptima posición con 29. El Pontanés, sin embargo, continuaba penúltimo con 21. El conjunto blanquiverde acabó en cuarto lugar, a sólo cuatro puntos del campeón, el Granada, mientras que el cuadro de Puente Genil se vio abocado al descenso como decimonoveno. En la caída a Tercera le acompañaron el Mestalla, el Algeciras y todo un histórico como el Castellón.

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