A la espera y sin rumbo fijo

.

El desconcierto es absoluto. No es prioridad, aunque el trabajo y la insistencia no cesan. La industria que hay detrás del fútbol es enorme, por lo que los distintos actores siguen pendientes de tratar de avanzar en la medida de lo posible hacia un rumbo fijo. No obstante, dicha motivación es muy difícil de conseguir. Son muchas las voces y muy múltiples los intereses presentes, de cara a encontrar un objetivo común en un escenario tan complejo. Y en esas, pese a estar alejado del fútbol profesional, el Córdoba se mantiene en una posición importante con respecto a los clubes de su nivel actual. El cuadro blanquiverde aguarda una decisión definitiva por parte de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), de cara a conocer cómo se resolverá el desenlace de la presente temporada, y cuya medida definitiva puede virar mucho el impacto inmediato de la entidad durante los próximos meses.

Así, son numerosas las propuestas que están sobre la mesa, y muchas de ellas son contradictorias. Como se ha conocido recientemente, la idea de la RFEF es dar por finalizada la temporada actual, sin que haya descensos, y disputando una fase exprés de play off. Bien es cierto que no ha trascendido el número de equipos que participarían en dicha promoción, aunque, según las normas actuales de la Segunda B, serían los cuatro primeros de cada grupo. Por tanto, el Córdoba quedaría fuera al estar actualmente en la quinta posición del Grupo IV. Es por ello que, tanto el club califal como el resto de equipos afectados, se han mostrado en contra de dicha solución, al considerarla “injusta” pues aún hay en juego 30 puntos, los cuales podrían cambiar significativamente el estado actual de las clasificaciones.

El punto de acuerdo entre las diversas partes es finalizar lo antes posible la temporada, aunque el Córdoba insiste en que, manteniendo el mismo número de ascensos, el play off se dispute con los ocho primeros. Eso sí, que la balanza se decante de un lado u otro puede traer consecuencias muy distintas. El propio consejero delegado Javier González Calvo dejó caer la posibilidad de un ERTE en caso de que no se accediera a esa fase de ascenso, dado que la temporada se daría por terminada para la entidad.

Pero no solo en ese punto residen las diferencias, pues la posición de los futbolistas pasa por no jugar hasta que la situación esté totalmente controlada y no haya ningún problema en cuanto a seguridad. Eso es lo que ha trascendido de una reunión mantenida entre la Asociación de Futbolistas Españoles y los capitanes de los distintos equipos, cuya opinión, según adelantó la Cadena SER, es seguir únicamente las directrices que se marquen desde el Gobierno y las distintas autoridades. Así las cosas, las tensiones siguen muy presentes y todavía no hay clara una vía de conformidad. Lo que parece seguro es que todos abogan por acabar el curso lo antes que se pueda. Sin embargo, ya existen otros precedentes que han optado por lo contrario. Es el caso de los Países Bajos, donde se ha decidido aplazar la celebración de cualquier partido de fútbol, como mínimo, hasta el mes de septiembre.

Etiquetas
stats