Al Córdoba lo echan de la Copa en su propia casa

Pedro Ríos lamenta una ocasión | MADERO CUBERO
El Lugo aprovecha una pifia defensiva de los locales para decidir un partido en el que los de Oltra sólo tuvieron un par de arreones de orgullo y muy poco fútbol

Una preocupación menos. Ya no hay Copa. Muchas preocupaciones más. Queda la Liga. Y visto lo visto, al Córdoba le queda mucho para convertirse en un aspirante creible. En cuatro días, El Arcángel ha asistido a dos exhibiciones de impotencia: el Alcorcón desnudó a los blanquiverdes y el Lugo lo ha hecho esta noche en la Copa del Rey, que ya es historia. Ni los habituales ni los no habituales. Oltra no termina de encontrar la versión competitiva de un Córdoba ramplón y sin mordiente, una formación cogida con alfileres en algunas zonas. Ineficaz arriba, vive al borde del abismo. Se mata con errores propios. El fin de semana se marcó en propia puerta y en la Copa le sucedió algo parecido, con una pifia que terminó decidiendo la suerte de la eliminatoria.

Meritorios y jugadores con tanto nombre como preguntas por responder compartían formación inicial en un Córdoba que afrontó la Copa como lo suelen hacer los equipos que tienen marcado -por imposición histórica o por decisión propia- un alto objetivo en la Liga. Ésa es la competición que realmente importa, suelen decir los protagonistas en las vísperas del torneo copero -en una forma algo irritante de ponerse la venda antes de tener la herida- e incluso después, si el resultado les ha acompañado. Todo es una penitencia, un trámite engorroso que entorpece la planificación... hasta que se llega a una ronda en la que puede caer un grande. Entonces todo se da por bueno. Qué le van a contar al Córdoba, que logró una vez Leo Messi tuviera que venir a El Arcángel para resolver una eliminatoria. Eso ya no sucederá este año. La Copa se terminó.

Oltra rejuveneció la retaguardia con el canterano Fran Serrano en el centro y el joven exsevillista Abel Moreno en la banda izquierda, al tiempo que concedió a Rafa Gálvez su primera oportunidad de vestir la blanquiverde tras su paso fugaz por el Elche. No les fue demasiado mal en su cometido de contención, principalmente porque el Lugo no fue precisamente un vendaval. Los de Milla estuvieron contemplativos, a verlas venir, más pendientes del fallo del adversario que preocupados por crear en ataque. La pelota fue del Córdoba, que salió con ardor y tuvo la primera ocasión en una acción de Caballero y Fidel que terminó casi con gol en propia puerta del Lugo. Apenas había pasado un minuto. Con el público predispuesto, el conjunto de Oltra mandó sin avasallar. Hizo lo que se podía esperar de un anfitrión que se juega un billete en la Copa en campo propio y a un solo partido. Le puso ganas pero le faltó instinto matador. Acumuló saques de esquina, colgó balones al área y buscó a Raúl de Tomás, el hombre más adelantado. En los flancos, Fidel y Pedro Ríos trataron de desbordar con desigual fortuna. El Córdoba no lo hacía mal, pero tampoco lo suficientemente bien como para romper el equlibrio en un duelo más bien tedioso.

El Lugo resistió la primera media hora y se dejó ver arriba a su modo. Molinero sacó partido de una desaplicación en la banda izquierda y metió el balón a Joselu. El excordobesista entendió que lo mejor que podía hacer era elevar en vaselina sobre Falcón. Mientras el balón iba a puerta lentamente, El Arcángel contuvo la respiración. Salió fuera. Poco después, Raúl de Tomás intentó desde su campo marcar uno de esos goles que hacen récords de visitas en el Youtube. Vio adelantado a José Juan y le lanzó una bomba que el meta lucense acabó atrapando en una desesperada carrera marcha atrás. Con el público empujando, el Córdoba pudo marcar en los últimos instantes del primer tiempo. Abel Moreno, muy competente en el flanco zurdo, le colocó un balón a Raúl de Tomás para que éste rematara en plancha y en carrera. La pelota salió desviada. En la última acción, Fidel trató de liar un estropicio al Lugo en el área pequeña y se fue de varios rivales con quiebros, pero el portero se arrastró para meter la mano y sacarle la pelota de los pies cuando en la grada casi se cantaba el gol. En el concurso de méritos estuvo mejor el Córdoba, pero sin concreción arriba de poco le bastó.

El panorama se nubló en el arranque de la segunda parte. Rafa Gálvez se equivoca en una cesión y deja el balón a Joselu, que se va como un relámpago para regatear a Falcón y marcar el 0-1. Habían transcurrido 75 segundos desde la reanudación. En unos instantes de desconcierto, Joselu pudo hacer el segundo tras una incursión en la que terminó estrellando el balón en el lateral de la red. Oltra decidió tomar cartas en el asunto: quitó a Gálvez, que se fue cabizbajo tras un amargo retorno al club, y sacó a Arturo. Un delantero más. Un gesto lógico que tuvo sus primeras consecuencias. El punta pudo marcar en el 54', pero el portero del Lugo se le echó encima al borde del área cuando tenía una posición inmejorable para marcar. Con el Córdoba cada vez más nervioso y acelerado, la afición mostrando su desencanto y el Lugo bien plantado, el escenario se oscurecía cada vez más.

Un centro de Fidel que Pedro Ríos, en carrera, mandó al limbo fue la ocasión más clara de un Córdoba desafortunado, huérfano de referencias, con De Tomás muy cansado y Víctor Pérez ausente. Oltra retiró al medio albaceteño, que escuchó abucheos al irse a la banda, y colocó arriba al chileno Jean Paul Pineda en un desesperado intento por remontar la situación. Por entonces, en la grada se escuchaban ya cánticos de reprobación -“¿dónde están los millones?”, “Carlos González, pesetero”- y conatos de mofa con olés ante las jugadas del Lugo. En el minuto 88, Pineda pudo firmar el empate. Arturo se escapó de su marcador y le colocó un centro muy decente al chileno, que se lanzó a rematarlo con más ganas que acierto. Le salió un tirito que rechazó el portero y enervó a la grada. El personal imitó a los jugadores en un ritual de la decepción: todos se echaron las manos a la cabeza. Al final, megafonía a tope para solapar la bronca de la afición y nuevos motivos, de peso, para pensar en cómo enderezar un rumbo torcido desde la casilla de salida.

FICHA TECNICA

CÓRDOBA CF, 0: Falcón, Albert Dalmau, Fran Serrano, Deivid, Abel Moreno (Luso, 70'), Rafa Gálvez (Arturo, 52'), Víctor Pérez (Jean Paul Pineda, 75'), Pedro Ríos, Fidel, Carlos Caballero y Raúl de Tomás.

AD LUGO, 1: José Juan, Pau Cendrós (David de Coz, 68'), Israel Puerto, Carlos Hernández, David Ferreiro (Lemos, 63'), Seoane, Campillo, Manu, David López, Molinero y Joselu (Carlos Pita, 76').

ÁRBITRO: Valentín Pizarro Gómez (Comité Madrileño). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Víctor Pérez y Carlos Caballero y al visitante Pau Cendrós.

GOL: 0-1 (46') Joselu.

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la segunda eliminatoria de la Copa del Rey, disputado en el estadio municipal El Arcángel ante unos 12.000 espectadores.

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