Víctor Sánchez rentabiliza sus minutos en el Córdoba CF: dos goles y cuatro puntos
Cuando el Córdoba CF más sufría en Balaídos, con diez por la expulsión de Álex Martín antes del descanso y por detrás ante el Celta Fortuna, Iván Ania movió el banquillo en el 61'. El técnico dio entrada a Víctor Sánchez en un triple cambio junto a Enol Rodríguez y Damián Cáceres. En el 72', el sevillano remató un centro raso de Dani Budesca, tras un cambio de juego de Dani Tasende, y firmó el 2-2 que hizo estallar la grada visitante, y que los califas sostuvieron incluso con nueve jugadores tras la roja a Isma Ruiz en el 85'. Con ese tanto y el que abrió el 2-1 ante el Girona FC en El Arcángel, sus goles han valido cuatro puntos, tres ante los gerundenses y uno en Vigo.
Poco después del partido, el propio atacante valoró en declaraciones al club que el de Vigo fue “un partido en el que, dada la circunstancia, yo creo que es positivo”. Más aún cuando los números lo señalan ya como el futbolista más efectivo de toda la plantilla blanquiverde en estas doce primeras jornadas de LaLiga Hypermotion. Pese a haber participado tan solo en seis partidos de Liga, dos de ellos como titular y cuatro saliendo desde el banquillo, suma dos dianas en unos 220 minutos en el terreno de juego. Así, el ariete hispalense promedia un gol cada 110 minutos, o lo que es lo mismo, 0,82 tantos por cada 90 minutos disputados en la categoría de plata.
Se trata del mejor registro anotador en relación al tiempo jugado dentro del vestuario califa, puesto que marca casi el doble de rápido que los dos máximos realizadores del equipo, Eder García y Diego Percan. Ambos lideran la cuenta del conjunto cordobesista con cuatro dianas cada uno y ven puerta cada 190 y 193 minutos, por delante de Enol Rodríguez, con un tanto en unos 320, o Diego Bri, autor de dos en cerca de 720. Además, su diana en Balaídos es la única de un suplente que ha dado puntos al Córdoba CF en esta Liga. De hecho, de los 19 goles del equipo tan solo dos han salido del banquillo, tras el de Enol en la derrota en Sabadell (3-2).
Ese olfato goleador cobra todavía más valor en un cuadro blanquiverde que genera mucho caudal ofensivo y concreta poco en las áreas. De hecho, el combinado de Iván Ania es a día de hoy, según los datos de Opta, el segundo equipo de Segunda División con más goles esperados a favor, con 21,6 solo por detrás del CD Castellón, y con más ocasiones claras creadas, con 33, así como el primero tanto en toques en el área rival, con 358, como en ocasiones claras falladas, con 22. En medio de esa falta de puntería colectiva, el delantero sevillano ha necesitado tan solo diez disparos en toda la competición liguera, dirigiendo la mitad de sus remates entre los tres palos, para firmar sus dos tantos en el campeonato.
Confianza tras dejar atrás las lesiones
Sin embargo, el camino no ha sido sencillo para un jugador que llegó el pasado mercado de invierno desde el CD Móstoles de Tercera Federación, con 18 goles en 19 partidos entre Liga y Copa Federación, y salió cedido al Marbella FC en Primera Federación, con tres tantos en doce citas. En la segunda jornada abrió de cabeza en el 12' el triunfo ante el Girona FC a centro de Diego Bri, aunque tuvo que retirarse tras el descanso por unas molestias. Aquella lesión de bajo grado en el aductor izquierdo lo apartó durante las jornadas 3 y 4 y, tras reaparecer ante la UD Almería, unas nuevas dolencias musculares lo dejaron fuera ante Albacete y Real Valladolid, sin ir convocado frente al CD Tenerife ni jugar en Elda.
Por todo ello, el punta se mostró muy contento por su gol en Vigo, y así lo expresó a los medios oficiales del club tras el partido: “Despues de unos cuantos partidos parado por las molestias, volver a encontrarme de esta manera con el gol... muy contento, por mí, por mi familia y por el trabajo que hay detrás”. Eso sí, la muestra de su olfato goleador aún es pequeña, ya que esos dos goles llegan tras solo dos titularidades y cuatro ratos en Liga, aparte de los 80 minutos sin marcar en la Copa ante el CD Atlético Paso. En Balaídos, el paso a dos puntas con Enol permitió ganar las disputas y las segundas jugadas en el juego directo. Aun así, después del empate, tuvo el 2-3 en un mano a mano con el portero que se estrelló en el guardameta Coke Carrillo.
Diez disparos, cinco de ellos entre los tres palos, y dos goles. Es todo lo que ha necesitado Víctor Sánchez para firmar el mejor registro anotador del vestuario en relación al tiempo jugado, aunque se trata aún de una muestra corta para saber si podrá sostener ese ritmo cuando acumule más minutos y más partidos en las piernas. Lo cierto es que mantener ese acierto exige continuidad, algo que hasta el momento le han negado las molestias físicas. Pero si el sevillano lo consigue, el Córdoba CF, un equipo que genera mucho y concreta poco, habrá encontrado en él una esperanza en punta a la que atenerse.
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