Versos de Al Ándalus y sintetizadores: así suena el proyecto de Andreh y Manuela

Andreh y Manuela

La chispa fueron los versos de Hafsa Bint Al- Hayy Al-Rakuniyya, poeta granaína del siglo XII. La mecha era larga. Rebobinar ocho y diez siglos atrás, hasta llegar a Al Andalus, una etapa esplendorosa para la poesía en el mundo y, por supuesto, para ese territorio geopolítico de origen incierto llamado España.

El fuego fue la música: electrónica meditativa con un punto mediterráneo. A veces planeadora, a veces anclada en lo terrenal, arcillosa y etérea al mismo tiempo, siempre a caballo entre el futuro y el pasado. El humo en el que adentrarse para trabajar fue la pandemia, aquel tiempo de recogimiento en el que nació este proyecto, que se titula La verdad en la tierra (Breaking Bass) y que es algo más que un disco.

Es la unión entre dos mundos: el Al Ándalus de los siglos XI, XII y XIII, y la Andalucía del siglo XXI. También la unión en largo formato de dos artistas distintos aunque con sensibilidades parejas: Andrea Santalusía, artista, productora y escritora; y The Gardener, más conocido como Chaparro en la súperbanda Califato 3/4 y uno de los impulsores del sello Breaking Bass. A partir de ahora, cuando crucen sus nombres, serán sencillamente Andreh y Manuela.

Readaptación y excavación

The Gardener y Andrea ya había colaborado antes. Kampaniyera, por ejemplo, era un precedente de este trabajo, aunque los versos partían de la contemporaneidad. Aquí no. Aquí se ha excavado más hondo. El libro que sirvió de guía durante los meses en los que se gestó este trabajo fue Antología de Poesía Andaluza I (Sevilla, 1990), aunque los versos escogidos han sido debidamente adaptados, tras un intensivo proceso de investigación, creación y composición.

Todo ocurrió durante el primer estado de alarma, por lo que el disco ha vivido su propio calvario hasta que ha visto la luz. “Es el síndrome del disco secuestrado”, bromeaba The Gardener este martes en Córdoba, donde él y Andrea habían acudido a acompañar la presentación del libro La luz que fuimos, del escritor Antonio Manuel,

Precisamente el pensador y activista (muy presente en la obra de Califato 3/4) ha puesto también su palabra en este trabajo, pensado más como un audio-libro que como un LP al uso. Así, la poesía se apodera del libreto que suele acompañar al vinilo. La de Abu Yafar y Hafsa Al-Rakuniyya, la de Aixa, la de Wallada, la de Itimad Rumaikiya, la de Al Mutamid, la de Ben Saha...

“A unos los crucificaron, otras murieron en el exilio. A todas y todos les escupieron y traicionaron por libres y por poetas, con las lenguas bañadas en vino. Mil años después, Andrea y Manué han exhumado sus poemas de la tierra para trasnfundirles vida con bases electrónicas y elevarlos más allá de las últimas cumbres”, escribe Antonio Manuel en el texto de La verdad en la tierra.

En cuanto a la música, que acompaña los versos, va más allá de la mera experimentación, si bien está cimentada en un proceso de fusión de distintas tradiciones musicales. “El proceso de experimentación musical nos llevó por diferentes vereas, desde nuestra Andalucía a Marruecos, Bulgaria, Siberia, Irán, Japón, Escandinavia, Sáhara, Cuba, México, Guatemala, Chile, Perú”, cuentan los artistas sobre un trabajo de “mezcolanza, decantación, adecuación y trasiego”.

Trasiego para viajar entre siglos, sin otro motor que su “imaginación en común”, e intentando “expresar los caminos por los que las poesías nos llevaban”. El resultado, que ya está disponible en las plataformas, es una deliciosa ración de psicodelia musical andalusí y un gancho directo a quienes defienden la idea de que la poesía de Al Ándalus no representa a este país, que vivió varios siglos de oro, siglos antes del llamado Siglo de Oro.

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