Los tesoros cotidianos de la torre del homenaje del Castillo de Priego

Moneda encontrada en la torre del homenaje del castillo de Priego | ARQUEOPRIEGO

Los trabajos arqueológicos que se realizan en la torre del homenaje del castillo de Priego de Córdoba están deparando gratas sorpresas a los expertos que se encuentran allí trabajando. Gratas y de pequeño formato, eso sí. Como la moneda de ocho maravedíes recientemente encontrada en los cimientos de la fortificación. Según explica el perfil en Facebook de Arqueopriego, la pieza, 27,5 milímetros y 5,19 gramos, se ha encontrado “en un estrato de escombro resultante de la ruina de una serie de estructuras postmedievales construidas sobre la superficie de la antigua terraza medieval”.

La pieza fue acuñada en el Ingenio de la ceca (fábrica de moneda) de Segovia en el año 1605, a nombre del rey Felipe III. “En el anverso podemos ver el escudo coronado de Castilla, con la marca de ceca a la izquierda (acueducto de Segovia) y el valor de la moneda a la derecha: VIII (maravedíes). Alrededor la leyenda: PHILIPPVS III D G (Felipe III, por la Gracia de Dios). El reverso está ocupado por el escudo coronado de León, con el año ya indicado a la derecha: 1605. Alrededor la leyenda: HISPANIARVM REX (Rey de las Españas)”, explica Arqueopriego.

Los expertos destacan que la moneda muestra un cuño de muy buena calidad “y forma regular gracias a que no fue acuñada a martillo, lo habitual en la época, sino con un mecanismo de rodillos instalado en Segovia por Felipe II y que comenzó su producción en 1586”.

Los mismos expertos explican la historia de esta acuñación de moneda basándose en los trabajos de Glenn Murray. “En la misma serie se acuñaron monedas de uno, dos y cuatro maravedíes y que comenzó su andadura legal con una Real Pragmática de 13 de junio de 1602. La acuñación de estas monedas se suspendió entre 1608 y 1616 y, de manera definitiva, en 1626”. El motivo en ambas ocasiones fue que se habían acuñado demasiadas, “como demuestra el hecho de que la media en peso de estas monedas de cobre acuñadas en el Ingenio de Segovia era de 89 toneladas por año, lo que sumó un total de 889.431 kilos”.

No es el único tesoro de lo cotidiano encontrado en los trabajos de la torre. Arqueopriego explica que el mes pasado se encontró una bala de mosquete o pistola de avancarga (que se cargaba por la boca del cañón) incrustada en la mampostería de una de las fachadas, a 25 metros de altura. La pieza de plomo es de fecha indeterminada a falta de estudios más profundos pero por sus características los científicos la sitúan entre los siglos XVI y XIX.

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