Los baños árabes escondidos de la calle Cara de Córdoba que Cultura quiere recuperar

Los Baños Árabes de la Pescadería

Pocos cordobeses saben donde está la calle Cara. Y muchos menos tampoco saben que detrás de unas enormes paredes blancas coronadas con un techo de chapa hay un monumento impresionante. Los Baños Árabes de la Pescadería, descubiertos en los años cuarenta del siglo pasado, llevan décadas esperando su oportunidad. Y parece que la acaba de encontrar.

Este martes, la secretaria general de Patrimonio, Macaerna O’Neill, ha visitado estos impresionantes pero desconocidos baños árabes, donde ha anunciado una primera inversión que persigue un objetivo final: abrirlos al público. "Córdoba tiene un patrimonio único", destacó. La ciudad posee los baños árabes califales, abiertos al público, los de San Pedro en la calle Carlos Rubio y los de la Pescadería (llamados así por la cercanía a la desaparecida puerta de la Pescadería). Cultura pretende rehabilitar los de la calle Carlos Rubio y los de la calle Cara para crear una red de baños árabes andalusíes.

Durante su visita, O'Neill ha comprobado el estado de unos baños árabes que ocupan casi una manzana entera. Descubiertos en los años cuarenta, cuando ya se declararon monumento nacional, son Bien de Interés Cultural y propiedad de la Junta de Andalucía desde los años noventa. En estos años, se ha intervenido arqueológicamente y se han protegido de las palomas y de las inclemencias del tiempo, pero su puerta sigue cerrada a cal y canto para el conocimiento del público.

En los últimos meses, la Junta ha desarrollado una pequeña investigación arqueológica en estos baños árabes. Ahora se pretende continuar con los trabajos y, finalmente, hacer una exploración en 3D para su estudio. A continuación se pretende continuar con la intervención para culminar con su musealización y puesta en valor. De la misma manera que los baños árabes de San Pedro.

Los de la calle Pescadería son unos baños andalusíes del siglo X, probablemente. Estuvieron en uso hasta época cristiana y se llegaron a llamar Casa de Baños de la Pescadería. A mediados del siglo XV, el Cabildo se lo vendió a un zapatero y desde entonces se convirtieron en vivienda.

Hoy, los baños conservan elementos muy interesantes. A la entrada, los gigantescos hornos que alimentaban la sala caliente. La cúpula de la sala caliente sigue intacata, con sus lucernarios incluso. A continuación aparece la sala templada y finalmente la fría, en una gigantesca piscina y con un enorme pozo.

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13 de julio de 2021 - 11:35 h