Berlín, 1931: una luz entre las sombras

Cristina Castaño, en una función de 'Cabaret'. | GM COMUNICA

Parece que muere pero no. Parece que todo es oscuridad y no es así. Parece que la vida termina, aunque lo cierto es que su tren jamás se detiene. Cae el telón y la duda permanece en el patio de butacas, que sin embargo es hogar de una certeza. Sólo si uno lo consiente pierde la riqueza de su felicidad -al menos hasta que la irracionalidad estalla de forma que no tiene respuesta-. Ante la cretina cotidianeidad siempre existe refugio. Y contra la peor pesadilla combate en todo momento la esperanza. Incluso en la agonía del corazón. ¿Por qué de camino a París no es posible soñar con recuperar lo perdido y lo que se perderá? Es el final del más intenso viaje a un mundo de cultura y libertad que comienza su extinción. Berlín, 1931: todavía resta una luz entre tantas sombras. Para disfrutar de su brillo sólo necesita acudir al Kit Kat Klub. Sea bienvenido al Cabaret, el Moulin Rouge alemán que cada noche corta la cabeza a la ya venenosa serpiente nazi. Sea bienvenido al Gran Teatro de Córdoba, que hasta el 5 de febrero acoge el que es uno de los musicales imprescindibles en cualquier tiempo. La sala de variedades abre por vez primera este jueves a las 20:30, hora a la que tiene lugar el estreno de una gira que viene a celebrar la salud que no ajan las décadas.

Éste no es un espectáculo cualquiera. No en vano, va camino, lenta pero firmemente, hacia los 51 años. Porque Cabaret llega a Córdoba dentro de una gira nacional que alcanzará casi los 12 meses de duración. Un recorrido que, a lo largo de 70 semanas, supondrá la representación de más de 500 funciones. Tras su arranque en Vigo en septiembre de 2016 y tras pasar por Roquetas de Mar y Sevilla en el comienzo de este 2017, la obra recala en el Gran Teatro. La larga ruta por España es la mejor manera de conmemorar el cincuentenario del estreno en Broadway, el 20 de noviembre de 2016, del show al que regalara definitivamente la eternidad Liza Minnelli, junto a Michael York o Joel Grey, con su adaptación al cine. Títulos tan emblemáticos en el género como son The Money Song, Telephone Song, Willkommen o el que da nombre al musical sonarán en español en el principal espacio escénico de la ciudad a partir de este jueves.

Una etapa oscura de Europa -y después del mundo-, un manantial inagotable de luz, un romance y la incertidumbre final son los escenarios emocionales de un espectáculo que lejos de la desazón abre a los sueños de par en par las puertas. Como lo hace el Kit Kat Klub en las noches del Berlín de inicios de los treinta del siglo XX. La figura de Adolf Hitler y la de sus intimidatorios seguidores quedan en un segundo plano para el escritor Clifford Bradshaw y las gentes que dan vida al Cabaret, entre ellas la brillante Sally Bowles. De repente, un norteamericano y una inglesa cruzan sus caminos en esa Alemania tendente al negro. En torno a ellos, otras personas acompañan en un cuadro pintado con tonos cálidos entre un mar de grises. Y lo que pudiera parecer sordidez es en realidad una explosión lumínica, una canción que invita al optimismo, a la ilusión y al deseo de no gastar un solo segundo de cada día.

El musical, que se divide en dos actos bien diferenciados, recorre España, hasta junio, con el sello de SOM Produce. Bajo la dirección de Jaime Azpilicueta, Cristina Castaño -popular gracias a La que se avecina, pero con una extensa trayectoria reconocida desde Al salir de clase- se convierte en Liza Minnelli para dar vida a la estrella del Kit Kat Klub, Sally. Ella encabeza un elenco en el que se cuentan nombres como el de Alejandro Tous (el enamorado Cliff Bradshaw) o el de Armando Pita (el extravagante maestro de ceremonias del night club, Emcee). Los tres, junto con los demás artistas del reparto, dan continuidad al éxito total que obtuviera el espectáculo en la temporada 2015-16, tras su estreno en el Rialto de Madrid. Todos devuelven toda su fuerza al libreto de Joe Masteroff, la música de John Kander y las letras de Fred Ebb. Cada uno, de la mano del amplio equipo técnico, llenará de luz y sonido el Gran Teatro hasta el 5 de febrero -con único descanso el 30 de enero- con una obra para la que las entradas oscilan entre los 18 y los 60 euros. De golpe y porrazo, Córdoba se vuelve Broadway para luchar contra las sombras de un Berlín que se apaga. No lo hará jamás, como la propia existencia de cada cual, porque “la vida es un Cabaret”.

https://youtu.be/HnTpF9-0aN0

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