Alfred Portátil: “La gente prefiere ser abducida que ir al Paraíso”

Alfred Portátil en modo selfie y ciervo sagrado.
El pintor expone en O Mundo de Alicia la muestra 'I want to believe' una inquietante y divertida reflexión sobre el nihilismo y los marcianos

O mundo de Alicia, la cafetería con nombre de cuento junto a la Escuela de Arte Mateo Inurria, ha sufrido un encuentro en la tercera fase. Es decir, ha entrado en contacto directo con los extraterrestres. Y los hombres verdes han dejado una exposición, I want to believe. Quiero creer. El grito de guerra, colgado en el despacho-cueva del agente del FBI Fox Mulder -¿quién ha olvidado Expediente X?- da título a una muestra de

ocho lienzos de grandes dimensiones pintados por Alfred Portátil, abducido cordobés y artista.

La muestra la pueblan ovnis, ciervos -atentos a la foto selfie del pintor-, ambiente rural de aire naif,bosques que recuerdan a otra serie -Twin Peaks-, instantáneas con aroma de su autor -David Lynch- y mucho sentido del humor.

Pero el cuestionario lo empezamos con otra serie que no es ni la de Mulder ni la de Laura Palmer...

PREGUNTA. Vi su exposición en O mundo de Alicia. De vuelta a a casa puse una serie nueva: The Leftlovers. La historia de la desaparición repentina de 3.000 millones de personas. En el primer episodio no salen alienígenas pero sí un ciervo. Lo devoran unos perros. Me acordé de sus cuadros y dibujos. El hecho me inquietó y divirtió a partes iguales. Como su exposición. No es exactamente una pregunta, pero me apetecía contárselo.

RESPUESTA. Bueno, pues supongo que ese era el propósito: inquietar y divertir.

P. ¿Usted en qué quiere creer?

R. En lo sobrenatural y en lo mundano. Nos movemos por nuestras creencias políticas, religiosas, amorosas, culturales y estéticas. También la creencia en el misterio, en lo otro, lo desconocido. Al final, todo son fantasmas. Con I want to believe pretendo sugerir algo acerca de ese deseo de alejarnos del nihilismo.

P. Las hostias consagradas tienen forma de platillo volante. ¿Dos formas complementarias de tener fe, de querer creer?

R. Podría ser, todo está relacionado si se quiere. Me llama la atención el ritual de devorar (y cagar) el cuerpo de Cristo. Salvaje. Por otro lado, el platillo volante podría ser símbolo de esperanza. Hoy día la gente anhela más ser abducida que ir al Paraíso.

P. Los donuts del agente Cooper también son redondos. ¿Cuándo comulgó por primera vez con esta serie? Dése cuenta de que doy por hecho aspectos que desconozco...

R. Vi Twin Peaks siendo niño, la emitían en el Telecinco de las mamachicho a principios de los noventa. Aunque no entendía nada de la serie me producía inquietud. Su atmósfera: el bosque, la noche, lo onírico. Una comunidad outsider de desfasados, medio tarados, gente que ha visto cosas que tú y yo no podríamos ni imaginar.

P. ¿A David Lynch lo ve más como Dios encarnado o un alien viviseccionador con sentido del humor?

R. Como ambos, soy fan. También de Marcel Duchamp, Daniel Johnston, David Hockney, Kurt Cobain, Marcel Dzama, Henri Rousseao, Munch y muchos otros. Por ejemplo, gente alienígena de la escena cordobesa que participa en el evento como Falansh, Raquel Boucher, No te va a doler, Jess García, Paco Tuercas, Pedro Peinado y Beatriz Sánchez.

P. Vuelvo a mirar sus cuadros. Ahora me pregunto si Chagall pudo ser un convencido de los hombrecillos del espacio. O incluso uno de ellos... O tal vez he visto demasiados programas del Canal Historia. ¿Es también usted un hombre del espacio?

R. Chagall wants to believe. Era un pintor marciano que seguramente sabía que creer en el amor es creer en fantasmas. ¿Quién no ha soñado con viajar al espacio?

P. Existe una subcultura satírica que me encanta y que identifica a Jesús como el Hombre del Espacio. Incluso circula una estampita por Internet de Él vestido de astronauta. Dése cuenta de que escribo Él con mayúsucula...

R. Sí, a mi también me encanta toda la imaginería freak. Con Youtube (e Internet, en general) está surgiendo toda una subcultura de nuevo arte brut muy interesante.

P. ¿Es capaz de decir Interestelar sin trabarse? ¿No echa de menos un monolito que les aplaste a todos? ¿O un bicho xenomorfo que trepane al protagonista?

R. Lo que echo de menos en Interestelar es precisamente lo incomprensible. La película es espectacular y te transporta. Spoiler: El agujero negro debe ser incomprensible, el misterio debe ser misterio, sin la resolución de la lógica mónguer hollywoodiense.

P. Por cierto, hay mucha camisa de cuadros al principio de Interestelar... ¿El mundo rural es muy marciano?

R. Camisas de cuadros, el bosque, la noche, casas solitarias, carreteras perdidas, ciervos, montañas, pinos y abetos. Los clásicos elementos y escenarios para la sugestión marciana. ¿Has probado a pasear de noche por un bosque solo?

P. ¿El estofado de ciervo lo prefiere al estilo de Arkansas o de Vulcano?

R. Los ciervos son sagrados.

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