La vida después de un largo viaje de malos tratos

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El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) y la Andaluza de Gestión Integral de Servicios Especializados publican el libro infantil ‘El viaje en globo’ para menores víctimas de violencia de género

La lacra social en la que se ha convertido la violencia de género obliga a dar pasos día a día para intentar erradicarla. Es por esto que la publicación del libro El viaje en globo ayudará a los centros de acogida a “dotarlos de una herramienta más para minimizar las consecuencias negativas que presentan los niños tras la exposición a la violencia de género, según argumenta Alberto Arnaldo, gerente de Andaluz de Gestión Integral de Servicios Especializados (AGISE). De esta manera, se pretende reducir el impacto por la experiencia vivida y por la disgregación familiar que supone cualquier tipo de violencia de género.

Este cuento ha sido elaborado por la psicóloga Susanna Isern y presenta a una serie de personajes con los que los niños pueden sentirse identificados. Narra el viaje que, de forma simbólica, los pequeños realizan tras abandonar el hogar familiar, seno del conflicto, hacia los distintos centros de acogida o centros tutelados. Así, como la violencia de género no entiende de culturas, El viaje al globo se ha traducido, además de en castellano, a otros idiomas, como inglés, francés, árabe, ruso y rumano. Según Arnaldo, con este libro “pretendemos explicar a los niños que están en centros seguros, cuidados, protegidos y libres de violencia”.

Un factor fundamental para la publicación de este libro ha sido el hecho de reconocer, desde la presidencia de comunicación institucional en violencia de género, a los menores como víctimas directas de los malos tratos, un hito a día de hoy presente sólo en Andalucía. Curiosa que esta afirmación se produzca hoy cuando ha sido la psicología la que demostró en su día los efectos colaterales que sufren los menores como consecuencia de este tipo de violencia.

En el primer semestre de 2013, 141 fueron las personas atendidas por el IAM, 60 fueron víctimas de la violencia de género y 81 el número de personas a su cargo. Arnaldo señala que “donde hay una mujer víctima de violencia de género, hay detrás un menor que también lo ha sufrido”. Estas cifras dan cuentan de la valentía de las víctimas al querer denunciar, en beneficio suyo y de sus progenitores para poder, lo más rápido posible, normalizar su vida.

Sin embargo, no siempre los remeros de un barco van en la misma dirección. Mientras que diferentes instituciones involucradas en esta situación social alzan la voz para acabar con ella, el Gobierno de Mariano Rajoy, y más en concreto el ministerio de Ana Mato, ha establecido una nueva estadística en la que sólo contarán como violencia de género aquellas víctimas hospitalizadas. La ministra justifica esto como la “mejor forma de hacer visible esta lacra”. La violencia física que radique en lesiones leves y la violencia psicológica, que en algunas ocasiones se convierte en el mayor obstáculo para la mejora de la víctima, quedan en tierra de nadie.

Ante esto, Mercedes Bermúdez, coordinadora del IAM, califica de “barbaridad lo que está ocurriendo en este sector. La ministra debe retroceder y dar marcha atrás”. Por su parte, Arnaldo siente que “cuando escucho y veo determinadas cosas, parece que estoy en un túnel del tiempo y voy a encontrarme con el NO DO. Esta iniciativa tiene una historia ideológica clara y es una manera de minimizar un problema social. ¿Dónde queda el maltrato psicológico?”.

La Administración Pública debe recordar que el concepto de violencia de género hace referencia tanto a daños físicos como psicológicos. Y así lo dejó identificado el Congreso sobre la Mujer celebrado en Pekín en 1995, bajo los auspicios de la ONU. Esta violencia siempre ha existido, desde que los hombres vieron en ellos una inventada capacidad de dominación sobre las mujeres. Hoy, la sociedad española, que presume de un gran desarrollo, adolece de una enfermedad que año tras año se lleva consigo la vida de decenas de mujeres que, sin quererlo, se convirtieron en esclavas por amor y prisioneras de su libertad.

Atención gratuita de la Junta de Andalucía a víctimas de violencia de género: 900 200 999

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