Veinte historias sobre el año de la pandemia

Aplauso de sanitarios en el Reina Sofía | ÁLEX GALLEGOS

El año 2020, que ya es historia, se ha vivido en Córdoba como en el resto del mundo, como un proceso de duelo. Y todo proceso de duelo tiene cinco fases: la primera es la negación, tras la cual viene la ira, después la negociación, para después sufrir la depresión hasta que finalmente llega la aceptación.

Aquel virus nuevo, que ofrecía imágenes distópicas en China, no nos parecía capaz de viajar hasta la Mezquita. Pero lo hizo, ayudado por la movilidad que ofrecía el turismo masivo, demostrando que la gallina de los huevos de oro podía fácilmente convertirse en un caballo de Troya. Así que, hace un año, mientras aquello del coronavirus era pasto de rumores y discursos que llamaban a la calma, el virus ya circulaba por el país y por la provincia.

Febrero fue un mes de negación. De mirar de reojo a Italia, que sufría los estragos de la enfermedad, y pensarnos diferentes. La realidad, tozuda ella, arrasó con todo. En Córdoba, el primer caso de coronavirus notificado fue precisamente el de un estudiante italiano de 26 años que había venido a Córdoba a visitar a su pareja. La noticia cayó como un mazazo. Cuatro días después, el Gobierno decretó el estado de alarma.

https://cordopolis.es/2020/03/10/un-italiano-primer-caso-de-coronavirus-en-cordoba/

Para entonces, los colegios ya habían cerrado. Quedaban por delante tres largos meses de confinamiento, los días más duros que ha vivido este país y la provincia de Córdoba, cuyos habitantes estuvieron pegados al televisor, a la radio y a sus teléfonos, ordenadores y tabletas. La demanda de información periodística aquellos días fue constante, con los medios de comunicación completamente volcados en informar en tiempo real de un suceso sobrevenido, una pandemia. Así, diez días después del primer contagio en la provincia, llegó el primer fallecido. Se trataba de un anciano de 87 años de Belmez, que estaba ingresado en el Hospital de Peñarroya-Pueblonuevo. Aquel día también se alcanzó el centenar de casos en la provincia.

https://cordopolis.es/2020/03/20/un-anciano-de-87-anos-de-belmez-primer-fallecido-con-coronavirus-en-cordoba/

En cuanto al primer alta hospitalaria, se produjo el 19 de marzo. Ana, una mujer de 59 años de Cabra, fue la primera paciente que venció al Covid tras ser ingresada por ello. Estuvo 21 días hospitalizada y finalmente pudo volver a su casa. Su caso, además, se notificó con posterioridad al primer contagio, aunque, según su relato, ella fue ingresada antes, por lo que se trataría de la primera persona contagiada por este virus en Córdoba.

https://cordopolis.es/2020/03/19/la-mujer-de-cabra-primer-alta-por-covid-19-en-cordoba-comienza-la-cuarentena-en-casa-con-su-familia/

Ana comenzó a sentirse mal a mediados de febrero, aunque los médicos que la atendieron pensaron que su caso era una neumonía. Este procedimiento fue muy común en los primeros meses del 2020, cuando no resultaba nada fácil diagnosticar la nueva enfermedad. Una enfermedad cuya gravedad, además, no fue advertida, cuando no minimizada, por muchos poderes. En cambio, entre quiénes llevaban meses advirtiendo de su peligrosidad, estaba el periodista cordobés Pablo M. Díez, corresponsal de ABC en Asia y protagonista de una notable entrevista en este periódico hecha por videoconferencia.

https://cordopolis.es/2020/03/29/pablo-m-diez-las-catastrofes-desnudan-a-los-paises-a-los-gobernantes-y-a-la-sociedad/

Díez contaba la impresión que le había causado visitar Wuham o el confinamiento impuesto en China, que en aquel entonces iba abriéndose poco a poco. Sin embargo, en aquellos días, las calles que se quedaban vacías eran las de Córdoba, ofreciendo panorámicas de la ciudad como nunca antes se había visto.

https://cordopolis.es/2020/03/14/fotogaleria-asi-estan-las-calles-de-la-ciudad-cuarentena-cordobesa/

Fueron días en los que la Policía Nacional y la Policía Local se volcaron en que se cumplieran las medidas de confinamiento, estableciendo para ello controles disuasorios en los que no era raro dar con algún ciudadano que se saltaba las órdenes vigentes y daba para ello las excusas más pintorescas.

https://cordopolis.es/2020/03/20/controles-policiales-en-estado-de-alarma-el-precio-de-no-quedarse-en-casa/

Esa minoría de ciudadanos afortunadamente no fue lo suficientemente significativa para enturbiar el comportamiento del resto. Córdoba cumplió bastante bien con las medidas de confinamiento durante el estado de alarma, en el que unos cuantos héroes seguían trabajando, arriesgando muchas veces su salud, mientras el resto no podía hacerlo.

https://cordopolis.es/2020/05/11/heroes-sin-capa-los-rostros-de-quienes-han-trabajado-para-que-todos-pudieramos-estar-protegidos/

Héroes como Manuel Barragán, un profesional de atención primaria que falleció a finales de marzo, convirtiéndose en la primera muerte registrada entre los profesionales sanitarios en Córdoba. Desde entonces, otros tres profesionales más han muerto a consecuencia del Covid-19 en la provincia.

https://cordopolis.es/2020/03/25/muere-un-medico-del-centro-de-salud-levante-sur-de-cordoba-por-coronavirus/

En aquellos primeros meses, los sanitarios sufrieron muy duramente la falta de material, lo que hizo que la sociedad se movilizara para crear material sanitario. Desde costureras a grupos de makers, capaces de crear pantallas protectoras usando impresoras 3D.

https://cordopolis.es/2020/04/04/los-makers-de-cordoba-coordinados-por-el-imibic-han-producido-mas-de-5-300-pantallas-protectoras/

El apoyo moral también lo tenían los sanitarios cada tarde puntualmente con los aplausos desde los balcones, convertidos en improvisados espacios concertísticos o pequeñas discotecas de barrio. De aquellos días surgieron iniciativas como El vagón de los locos, un programa de radio que nació casi para matar el rato durante el confinamiento y todavía sigue emitiendo nueve meses después.

https://cordopolis.es/2020/04/20/la-pareja-que-convirtio-su-casa-en-un-plato-de-radio-online-para-pasar-la-cuarentena/

Porque para entonces ya se sabía que mayo no iba a ser festivo, con una Córdoba cuyas flores iban a lucir igual de bellas que siempre, solo que con menos espectadores. Aunque, por suerte para los cuidadores y los amantes de los patios, en octubre se celebró un certamen sin concurso que volvió a llenar de vida estos recintos. Quizá de demasiada vida, pues su celebración coincidió con un puente en el que la alta movilidad acabó dando como resultado un repunte en el número de contagios.

https://cordopolis.es/2020/10/19/la-edicion-de-octubre-de-los-patios-cierra-con-mas-de-190-000-visitantes/

También se sabía desde marzo que no habría Semana Santa ni Feria de Nuestra Señora de la Salud, un evento que no se suspendía en Córdoba desde 1938. En ambos casos, todavía está en el aire la celebración en 2021, dado que no parece posible llegar en las condiciones de inmunidad deseadas.

https://cordopolis.es/2020/04/21/la-feria-de-cordoba-no-se-suspendia-desde-1938-aunque-ese-ano-hubo-muestra-de-ganado/

Y, aunque en 2020 no hubo feria, alguna que otra fiesta irregular hubo a finales de mayo en Córdoba. Aunque ninguna como la que reunió en un chalet de El Brillante al príncipe Joaquín de Bélgica y su novia cordobesa con una treintena de personas de la alta sociedad cordobesa y sevillana, y que saltó a los medios cuando se supo que el aristócrata dio positivo por Covid-19 unos días después. Al final, todo se zanjó con el pago de la sanción y unas disculpas públicas.

https://cordopolis.es/2020/07/17/el-principe-de-belgica-que-se-salto-la-cuarentena-paga-la-multa-y-desiste-de-recurrir/

Otro evento que llenó portadas de todo el mundo tuvo lugar en verano y acabó con un brote y un centenar de positivos por Covid-19. Todos ellos habían estado relacionados de uno u otro modo con una fiesta que se había celebrado en la discoteca La Posada de Babylonia y que llegó a ser portada del New York Times.

https://cordopolis.es/2020/07/25/el-brote-de-la-discoteca-de-cordoba-en-portada-del-new-york-times/

Durante el verano, cuando habían pasado unas semanas desde el fin del estado de alarma y coincidiendo con la multiplicación de las pruebas de Covid, los casos de coronavirus comenzaron a subir lenta e inexorablemente, aunque especialmente entre la gente joven. En algunos pueblos, el aumento de casos hizo que se decretaran autoconfinamientos y cierres voluntarios de negocios. El caso más sonado fue el Montalbán y La Rambla, dos pueblos vecinos en los que hubo un importante aumento de casos en verano.

https://cordopolis.es/2020/08/22/la-rambla-y-montalban-dos-vecinos-confinados-y-unidos-ante-el-coronavirus/

Fue una especie de prólogo de la segunda ola, que llegó a finales de octubre y principios de noviembre, con los hospitales igual o más colapsados que en primavera. Todo esto llevó a que esta vez fuera la Junta de Andalucía la que decretara medidas para contener la pandemia. Entre ellas, el toque de queda.

https://cordopolis.es/2020/11/08/andalucia-cierra-las-8-provincias-bares-y-comercios-cerraran-a-las-1800-y-se-amplia-el-toque-de-queda/

Los efectos del cierre de provincias y ciudades no tardaron en notarse. El sector más agraviado fue el del turismo. Especialmente el de los hoteles, que vio como las reaperturas hechas en verano se convertían en nuevos cierres, algunos quizá definitivos.

https://cordopolis.es/2020/11/09/segunda-oleada-de-cierre-de-hoteles-en-cordoba-es-momento-de-hablar-de-rescate/

Lo cierto es que ningún sector ha podido doblegar al virus, que ha arrasado con todo, creando una crisis cuyos efectos a largo plazo son todavía un misterio. Ni ningún sector, ni ningún pueblo. Ni siquiera El Guijo, la aldea gala contra el coronavirus que, tras meses como único municipio sin casos de coronavirus, acabó registrando el primer contagio el 7 de diciembre.

https://cordopolis.es/2020/12/07/el-guijo-el-unico-municipio-cordobes-sin-covid-hasta-ahora-registra-su-primer-caso/

Por suerte, el año terminó con la mejor noticia posible: la llegada de la vacuna. Manuel Prieto, gallego de 77 años, afincado en Córdoba desde hace varias décadas, se vistió con sus mejores ropas para ser el primer cordobés en recibir la dosis de Pfizer el pasado 27 de diciembre, un día que quedará como un triunfo de la ciencia, que fue capaz de desarrollar un fármaco contra el coronavirus en tiempo récord.

https://cordopolis.es/2020/12/28/la-vacuna-que-nos-vistio-de-domingo/

Y científico es Pedro Jordano, un biólogo cordobés que asesoró al Gobierno durante los peores meses de la pandemia y que advertía en una entrevista que la única vacuna natural que existe ante pandemias como la del coronavirus es frenar en seco la destrucción de ecosistemas. Quedó por escrito, como un recordatorio de todo lo que hay que hacer para evitar que volvamos a vivir un año como 2020.

https://cordopolis.es/2020/05/31/pedro-jordano-tenemos-que-replantear-la-relacion-toxica-de-la-humanidad-con-la-naturaleza/

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