La traición de Judas Iscariote en Puerta Nueva

Presentación de la imagen de Judas Iscariote de la Salud de Puerta Nueva | MADERO CUBERO

El acceso a la denominada nueva normalidad genera un aumento de la actividad. Se produce en todos los ámbitos pero muy especialmente ocurre en uno. Al menos en la actualidad y en lo que se refiere a la capital. No es otro que el cofrade, que retoma su pulso habitual -más allá de la destacada labor social, que lejos de cesar fuera a más a lo largo de los últimos meses- tras el estado de alarma por la pandemia de Covid-19. Como gran ejemplo está la intensa agenda de este fin de semana, durante el que se sucedieran las citas de carácter social. Una de ellas es la presentación de la imagen de Judas Iscariote para el misterio de Nuestro Padre Jesús de la Salud en su Divina Misericordia. De esta forma, la agrupación parroquial de la Salud de Puerta Nueva, por estar ahí emplazada su sede, da inicio a la confección del conjunto iconográfico que ha de acompañar en el futuro a su titular.

La parroquia de Nuestra Señora del Carmen acogió este domingo, a las 19:00, el acto de muestra pública de la talla del apóstol. Ésta es obra de Manuel Luque Bonillo, que fue autor también, unas décadas atrás, de Nuestro Padre Jesús de la Salud en Su Divina Misericordia. Con Judas Iscariote ya como parte de su patrimonio artístico, la agrupación parroquial comienza la realización del misterio de la traición en el huerto de los olivos. La escena principal va  a ser precisamente la que tiene ocasión de disponer, si así lo considera oportuno, la corporación el Jueves de Pasión de 2021. Se trata del instante en que el discípulo besa la mejilla del Señor, gesto que es señal pactada para su arresto y entrega al Sanedrín.

Sobre la talla de Judas Iscariote, su autor explicó que “es una obra de cuerpo entero para vestir de tamaño igual al natural, realizada en madera de cedro real”. La imagen está, además, “policromada al óleo”, según añadió Manuel Luque Bonillo. El escultor realizó un amplio análisis en una nota que transmitió la propia agrupación parroquial. En la misma prosiguió para indicar que “viste túnica y abrigo con capucha en colores tierra, manto sobre la cabeza en verde seco y fajín a rayas”.

Manuel Luque Bonillo expuso por otro lado que “el apóstol aparece acercándose por detrás al maestro dispuesto a consumar la traición, su mano diestra sobre el hombro derecho de Jesús y la siniestra sobre el antebrazo izquierdo del Señor”. “Entre el fajín que ciñe su cintura porta el atributo principal del apóstol, la bolsa con los 30 siclos de tiro”, continuó el imaginero. Dicha representación “tiene un doble significado, primero como símbolo de la deslealtad hacia su maestro al entregarlo por 30 monedas de plata y segundo, para recordarnos la confianza que Jesús y los apóstoles depositaron en él, ya que como recoge el Evangelio de San Juan fue nombrado tesorero de los pocos bienes del grupo”.

También señaló el escultor, en su repaso artístico de la talla, que en el rostro de Judas Iscariote “se refleja la complejidad del personaje, un apóstol díscolo e indócil a la vez que cobarde al terminar con su vida él mismo tras arrepentirse”. “Convencido del acto que estaba realizando y totalmente resignado al papel de villano que le ha tocado representar, ya que sin él la Pasión de Cristo no se podía haber llevado a cabo como Dios lo dispuso”, agregó en este sentido.

Por último, el autor de la imagen apuntó que la policromía de la cara del discípulo es “en tonos tierras”. Tiene “rasgos marcados, mirada penetrante hacia Jesús que recoge el conflicto interior del personaje, nariz pronunciada y ceño fruncido, el cabello largo de tonos rojizos y recogido en una coleta, su barba bífida de pequeños y profusos rizos”. “La cabeza inclinada hacia el Señor con el cuello pronunciado en tensión y la boca entreabierta pronunciando las palabras Salve Maestro”, concluyó Manuel Luque Bonillo.

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