La transformación del mercado del automóvil: la segunda mano como alternativa a la crisis de suministros

Concesionario de coches de segunda mano Nymai

Manuel Gordillo dirige desde hace años el concesionario de Nymai Vehículos Premium en Las Quemadas. Su trabajo consiste en la compra y venta de vehículos de ocasión. Y desde su concesionario está comprobando cómo el mercado del automóvil vive unos momentos de transformación e incertidumbre desconocidos en el que es uno de los principales sectores económicos de España.

Gordillo es gráfico cuando explica cómo 2021 ha sido uno de los mejores años en ventas de coches de ocasión de la historia. La progresiva salida de la pandemia unida al cuello de botella en la industria del automóvil nuevo, provocado por una crisis de suministros desconocida, hizo que muchos usuarios se inclinasen por el vehículo de segunda mano. La demanda se disparó y la disponibilidad de este tipo de vehículos se hizo cada vez más limitada, tanto que los precios, también en los vehículos de segunda mano, se dispararon.

Pero la interrupción de la cadena de suministros ha comenzado también a afectar al vehículo de ocasión, aunque no con la misma intensidad. Si hay menos coches nuevos, poco a poco habrá también menos vehículos usados. Además, Gordillo detalla que la “incertidumbre” económica, la crisis provocada por la guerra en Ucrania y sobre todo la subida de los precios de los combustibles, unida al fin de las bonificaciones el 31 de diciembre a la matriculación, está provocando que se resienta todo el sector.

Según los datos de la patronal de concesionarios en España (Faconauto) y de los distribuidores (Ganvam), el año no ha arrancado bien en Córdoba en cuanto a la venta de vehículos. En total, se han matriculado 1.230 vehículos nuevos en la provincia durante el primer trimestre del año, una cifra que es un 25% inferior a la del año pasado. Mejor le fue al mercado de segunda mano. En el mismo periodo de tiempo se vendieron casi 7.000 vehículos en Córdoba. No obstante, son 1.000 menos que en el mismo periodo de tiempo del año anterior. La caída es del 13,2%, según los datos cruzados de Faconauto y Ganvam.

“Cada vez nos cuesta más encontrar vehículos”, asegura Gordillo. Nymai adquiere gran parte de su flota en el extranjero, en Europa. Todos los turismos, utilitarios o todoterrenos que importan pasan todas las revisiones, la ITV, y se adquieren con toda la documentación en regla, hasta el libro de registro de mantenimiento del vehículo. Además, “no adquirimos ninguno que haya tenido más de tres propietarios”, explica. Pero cada vez es también más caro importar coches. El gasto del traslado en combustible ha aumentado en un 40%, el paso por Francia multiplica los costes por los peajes y también es más difícil y caro encontrar los repuestos necesarios para dejar el coche a punto. “Los costes han crecido entre un 15 y un 20% de media”, asegura.

El mercado del automóvil además atraviesa un momento de zozobra importante, con una “incertidumbre” en la que se mezcla la capacidad adquisitiva de los clientes, mermada por la inflación y los costes de la electricidad, la gran subida de precio de los combustibles y las incógnitas sobre cómo serán los coches del futuro, los que predominarán.

En los concesionarios detectan que aún es pronto para que el cliente medio se decante por los vehículos eléctricos, que tienen unos precios que aún son altos, poca autonomía y que en muchos casos no son fáciles de recargar. Gordillo explica que muchos clientes buscan un coche “para que les dure”. Se trata de una inversión importante, en la que hay que hacer muchos números y no siempre es fácil apostar por tecnologías que aún no están desarrolladas del todo. Pero tampoco seguir haciéndolo por combustibles como el diésel, cuyo precio acaba de superar al de la gasolina y cuyas perspectivas de futuro no son buenas, sino que se plantean incluso escenarios de escasez en el mercado estadounidense.

En cuanto al tipo de cliente, en Nymai han detectado que el que más se lo está pensando es el cliente que busca una gama estándar. “En la gama alta se mantienen las ventas”, explica. Pero el cliente medio sostiene que se lo está pensando. En muchos casos, optan por “vender su coche actual para adquirir uno inferior”. Otros han dejado de comprar y la mayoría de los que lo hace porque no tiene más remedio, en muchos casos el vehículo es un bien básico para ir a trabajar, están financiando la inversión, para pagar a plazos el coche.

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