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Las muertes atribuibles al calor se disparan hasta las 31 en Córdoba desde junio

Calor en Córdoba

Jesús Ventura

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El calor ha hecho mella en la vida de todos los cordobeses. Las altas temperaturas hacen que la rutina cambie por completo. El día a día de los ciudadanos se adapta a los más de 40 ºC que han hecho a lo largo de los últimos tres meses, aunque a veces es imposible evitar problemas de salud. De hecho, los datos oficiales del sistema de monitorización de la mortalidad diaria (MoMo) han revelado que la mortalidad vinculada al calor se disparó hasta alcanzar los 31 fallecimientos, frente a los diez casos registrados desde junio al 2 de septiembre de 2025. Es decir, se triplican en el mismo periodo de tiempo con respecto a un único año.

Un incremento del más del 200% en las muertes por causas térmicas que resulta llamativo cuando se analiza el contexto de la mortalidad general en la provincia. Durante el verano de 2025, Córdoba registró un total de 1.968 defunciones observadas por todas las causas. En cambio, en el mismo periodo de 2026, la cifra global de fallecimientos experimentó un ligero descenso, situándose en 1.924 muertes.

Cabe destacar que este sistema de monitorización analiza todas las causas de mortalidad diaria y, entre ellas, las asociadas a temperaturas, pero no necesariamente las específicas de un golpe de calor sino también a aquellas donde las temperaturas han agravado diferentes patologías previas.

Calor en Córdoba

Unas altas temperaturas más tempraneras

Además, la comparación de un año a otro también deja una premisa clara: el calor se ha adelantado y se ha prolongado en el tiempo. El verano de 2025 se caracterizó por ser un periodo donde el impacto estuvo más focalizado, ya que el mes de junio transcurrió sin muertes atribuibles al calor, julio registró apenas una y el grueso de las víctimas se concentraron en agosto. Este año, sin embargo, el patrón ha cambiado, repartiendo la gravedad del estrés térmico a lo largo de los tres meses.

Aun así, el mes de julio fue el punto más crítico a lo largo del verano de 2026. Si en este periodo en la provincia de Córdoba solo se registró una víctima mortal en 2025 vinculada a la temperatura, este año la cifra se multiplicó hasta alcanzar las 16 defunciones por esta causa. Pese a ello, agosto mantuvo la tendencia en este sentido también. Se enumeraron ocho fallecimientos atribuibles al calor en 2025, pero en 2026 se alcanzó las 14 muertes.

El comportamiento de junio de 2026 ya había ofrecido los primeros indicios de lo que sería un verano complejo para la salud pública cordobesa. Mientras que el año pasado el primer mes del periodo analizado transcurrió en absoluta estabilidad y sin registrar ningún fallecimiento por causas térmicas, en junio de este año ya se contabilizó la primera muerte relacionada con el calor.

Calor en Córdoba

Por el contrario, los primeros compases de septiembre han aportado un respiro temporal en ambos ejercicios analizados, sobre todo por la bajada de temperaturas en las anteriores semanas. Tanto en los dos primeros días de septiembre de 2025 como en el mismo tramo de 2026, las estadísticas del MoMo muestran una total ausencia de defunciones atribuibles a la temperatura en la provincia de Córdoba, aunque esto podría cambiar después de que la capital y parte de la provincia estuviera bajo el paraguas del aviso naranja, alcanzando, incluso, los 42 ºC.

Asimismo, en estos meses también ha habido un número de fallecimientos reales que supera la media estimada para la provincia, que este sistema lo denomina 'exceso de mortalidad'. En el periodo estival de 2025, Córdoba experimentó un exceso de 120 defunciones por todas las causas, de las que solo el 8,3% -diez muertes- se debió directamente a factores térmicos. En contraste, de las 88 muertes en exceso registradas este año, el calor ha sido el responsable directo de más del 35% de ellas.

Cómo detectar un golpe de calor

A lo largo del verano, este periódico ha ido informando de que las altas temperaturas afectan principalmente a los mayores. El doctor Ángel Delgado, del Hospital Reina Sofía, explicó a Cordópolis que la degeneración del hipotálamo con la edad provoca la pérdida de la sensación de sed, lo que deriva en bajadas de tensión y síncopes que terminan inflando estas estadísticas de mortalidad. La combinación de patologías previas y calor extremo explica por qué el exceso de muertes totales cuadruplica a las atribuidas estrictamente a la temperatura.

Calor en Córdoba

Este especialista insistió en reconocer los síntomas de alerta para acudir a Urgencias. Signos como la debilidad extrema, cansancio fuera de lo normal y dolores de cabeza intensos -especialmente si van acompañados de fiebre- son motivos de consulta inmediata. Otros indicadores graves incluyen la aparición de vómitos, diarrea o una sudoración y sed que no se mitigan con el reposo.

En situaciones de mayor gravedad, el paciente puede presentar estados de confusión mental, lo que indica que el organismo ha entrado en una fase crítica. Este síntoma es la antesala de un golpe de calor severo y requiere hospitalización urgente para estabilizar al afectado antes de que el daño sea irreversible. Además de los problemas térmicos, se está detectando un aumento de cuadros catarrales y faringitis debido a los cambios bruscos de temperatura por el uso excesivo del aire acondicionado.

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