Córdoba, la segunda provincia de España donde mejor se conduce
Lejos de las percepciones están los datos. Y eso es lo que ha hecho Carwow: cruzar los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre accidentes y puntos del carnet de conducir detraídos por provincias. Así, ha elaborado un ranking de las provincias donde mejor se conduce. Y también en las que peor. Córdoba aparece como la segunda provincia de toda España donde mejor se conduce y la primera de Andalucía. La peor está cerca: Málaga.
El estudio sitúa a Córdoba con una puntuación de 93,14 puntos sobre 100, solo por detrás de León, que encabeza la clasificación con 97,44 puntos. El podio lo completa Lugo, con 91,46. La diferencia entre Córdoba y la provincia leonesa es, por tanto, de poco más de cuatro puntos, mientras que la ventaja sobre la tercera clasificada supera el punto y medio.
La posición de Córdoba se explica, fundamentalmente, por sus buenos registros en siniestralidad y en pérdida de puntos del permiso de conducir. Según los datos utilizados por Carwow, la provincia registra 170 accidentes por cada 100.000 conductores y 2.353 puntos detraídos por cada 100.000 conductores. En el apartado de infracciones que implican pérdida de puntos, la cifra es de 4.266 por cada 100.000 conductores.
El resultado coloca a Córdoba por delante de otras provincias que también presentan buenos indicadores. Tras León, Córdoba y Lugo aparecen Ciudad Real, con 88,64 puntos; Toledo, con 88,33; Zamora, con 87,56; Guadalajara, con 87,35; Cáceres, con 86,51; Soria, con 86,35, y Ourense, con 85,44.
La provincia cordobesa, líder de Andalucía
El dato adquiere especial relevancia en el contexto andaluz. Córdoba no solo se coloca en la segunda posición nacional, sino que es la primera provincia de Andalucía en el ranking elaborado por Carwow. Y lo hace con una diferencia muy notable respecto a Málaga, que ocupa precisamente el último puesto de la clasificación nacional.
Málaga obtiene 30,92 puntos sobre 100, frente a los 93,14 de Córdoba. El estudio le atribuye 43.533 puntos detraídos por cada 100.000 conductores, 505 accidentes y 4.197 infracciones en los indicadores analizados. Es, además, la provincia que registra la mayor pérdida de puntos por conductor de todo el listado.
La comparación entre las dos provincias andaluzas refleja así una enorme distancia en los indicadores utilizados por Carwow. Mientras Córdoba se encuentra en la parte más alta de la tabla, Málaga aparece en el extremo contrario, acompañada en las últimas posiciones por Barcelona, con 33,63 puntos, y Lleida, con 36,33.
El estudio no se limita a contar accidentes. Carwow ha construido una puntuación final combinando distintos indicadores relacionados con la seguridad vial. El peso principal corresponde a los accidentes de tráfico por cada 100.000 conductores, que representan el 50% de la nota. La pérdida de puntos supone otro 25% y las infracciones de tráfico el 25% restante.
La metodología busca, de esta manera, comparar territorios de diferente tamaño en condiciones homogéneas. En lugar de utilizar únicamente las cifras absolutas —que penalizarían a las provincias con mayor población y parque de conductores—, los datos se expresan por cada 100.000 conductores.
En el caso de Córdoba, esa normalización permite situarla entre las provincias con mejores resultados. Sus 170 accidentes por cada 100.000 conductores son una de las cifras más bajas de la clasificación. Solo León presenta un registro inferior entre las diez primeras, con 139 accidentes por cada 100.000 conductores.
También en puntos detraídos Córdoba presenta un comportamiento favorable. Sus 2.353 puntos por cada 100.000 conductores quedan lejos de las cifras de las provincias situadas en la parte baja del ranking. Málaga, por ejemplo, multiplica por más de 18 esa tasa, hasta alcanzar los 43.533 puntos detraídos por cada 100.000 conductores.
Alcohol, cinturón, velocidad y móvil
Carwow ha analizado además qué tipo de comportamientos están detrás de las sanciones que implican pérdida de puntos. Entre ellos se encuentran los excesos de velocidad, los positivos por alcohol y drogas, el incumplimiento de las obligaciones relativas al cinturón, el casco y los sistemas de retención infantil, el uso del teléfono móvil y saltarse los semáforos en rojo.
El informe apunta a que el alcohol y las drogas representan el 34,5% de los puntos retirados, seguidos por las infracciones relacionadas con el cinturón y el casco, con un 25,3%. La velocidad supone el 16,4%, mientras que saltarse semáforos alcanza el 12,1% y el uso del móvil, el 11,8%.
En este contexto, las provincias que acumulan mayores tasas de penalizaciones terminan desplazándose hacia las últimas posiciones de la clasificación. En el extremo contrario, los territorios con menos siniestralidad y menos pérdida de puntos consiguen mejores puntuaciones.
El propio Carwow introduce una precisión importante sobre la metodología. Aunque el estudio presenta sus resultados como un ranking de 50 ciudades españolas, buena parte de los datos oficiales utilizados están disponibles a nivel provincial. Por ello, en esos casos las cifras de cada provincia se han asignado a su capital o ciudad de referencia.
Esto significa que el resultado debe interpretarse como un índice de seguridad vial de ámbito provincial aplicado a las ciudades, y no como una estadística exclusivamente municipal. En otras palabras, el segundo puesto de Córdoba refleja los datos provinciales utilizados por el estudio y no únicamente lo que ocurre dentro del término municipal de la capital.
La precisión resulta especialmente relevante para interpretar el ranking y evitar conclusiones excesivamente literales sobre el comportamiento de los conductores dentro de cada casco urbano.
La clasificación deja una fotografía con contrastes muy marcados. León aparece en primera posición con 97,44 puntos, gracias, entre otros factores, a la menor tasa de accidentes de las 50 zonas analizadas: 139 por cada 100.000 conductores. Córdoba le sigue con 93,14 y Lugo completa el podio.
En el otro extremo, Málaga ocupa el puesto 50 con 30,92 puntos. Barcelona es penúltima, con 33,63, y Lleida aparece en el puesto 48, con 36,33. Madrid, pese a su enorme volumen de tráfico, se queda en la posición 45, con 49,89 puntos. Carwow destaca que la capital presenta una tasa de accidentes relativamente baja para una gran ciudad, pero acumula un volumen elevado de infracciones.
El estudio también señala que el tamaño de las ciudades puede influir en los resultados. Las diez zonas situadas en la parte alta del ranking tienen, de media, unos 250.844 conductores, frente a los más de 1,1 millones de media de las diez peor clasificadas. La congestión, la complejidad del tráfico urbano y las características del parque móvil aparecen así como posibles factores que ayudan a explicar las diferencias.
La percepción de los conductores no siempre coincide
El informe incorpora además una encuesta propia realizada a 1.563 conductores españoles. Y ahí aparece una diferencia interesante: la percepción de los ciudadanos no coincide necesariamente con los datos objetivos del ranking. Madrid es la ciudad que más encuestados consideran segura para conducir, con un 28% de las respuestas, seguida de Barcelona y Valencia.
La encuesta revela asimismo que el principal motivo de preocupación para los conductores es el comportamiento de los demás usuarios de la vía. Un 56,2% señala la conducción agresiva o imprudente como su principal inquietud en ciudad, por encima de los atascos, que preocupan al 28,2%, y de la presencia de patinetes eléctricos y otros vehículos de movilidad personal, con un 28%.
La infraestructura también pesa en la sensación de seguridad. Una señalización clara es el elemento más valorado, con un 29,4%, mientras que un 21,7% destaca el buen estado del asfalto.
La tecnología del vehículo completa este retrato. El 75,8% de los encuestados afirma sentirse más seguro al volante de un coche moderno equipado con sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Entre las ayudas más valoradas aparecen el frenado automático de emergencia, elegido por el 45,3%; el detector de ángulo muerto, con un 36,8%; y las cámaras de visión trasera o de 360 grados, con un 36,5%.
Así, los datos de Carwow colocan a Córdoba en una posición especialmente destacada: segunda de España y primera de Andalucía en seguridad al volante, solo superada por León. Un resultado que, más allá de las percepciones habituales sobre cómo se conduce en cada territorio, se apoya en indicadores objetivos de siniestralidad, pérdida de puntos e infracciones, aunque con la salvedad de que los datos utilizados son fundamentalmente provinciales.
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