La Junta prevé que la producción de aceite de oliva sea un tercio superior a la del año pasado
Más allá de lo que ya se observa en el campo, este martes, la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía ha presentado el esperado aforo del olivar para la próxima campaña. Los cálculos coinciden con lo que se ve en los olivos: que la campaña va a ser muy buena y mucho mejor que las anteriores.
En el caso concreto de Córdoba (que mejora incluso en Jaén), el aforo prevé una campaña que será un tercio superior a la del año pasado (se espera un 37% más de producción). La campaña se espera tan buena que se molturará un 50% más que la media de los últimos años.
Las intensas lluvias de este año han cargado a los olivos de aceitunas. De hecho, el mercado ya descuenta una campaña muy buena, con precios muy bajos a pesar de que queda poco aceite de oliva en las almazaras. No obstante, los agricultores no quieren lanzar su optimismo hasta que la aceituna no esté en la almazara. El calor de septiembre ha sido muy intenso y hay muchas fincas con graves problemas antes del inicio de la campaña: no se encuentra mano de obra suficiente y los costes se han disparado por el precio de los combustibles y los fitosanitarios. También que el precio está por debajo del umbral de la rentabilidad.
La cifra concreta que maneja la Junta para Córdoba es de 339.700 toneladas de aceite de oliva, a partir de una previsión de 1.985.200 toneladas de aceituna destinada a almazara. El rendimiento graso estimado es del 17,1%. El incremento respecto a la producción finalmente obtenida en la campaña anterior alcanza el 37,6%, mientras que frente a la media de las cinco últimas campañas el aumento se eleva hasta el 49,7%.
Córdoba será así la segunda provincia productora de Andalucía, solo por detrás de Jaén. La provincia jiennense tiene un aforo de 575.000 toneladas de aceite, un 47,8% más que en la campaña anterior y un 55,9% más que su media de los últimos cinco años. Después de Córdoba aparecen Sevilla, con 142.000 toneladas; Granada, con 106.700; Málaga, con 59.400; Cádiz, con 14.600; Huelva, con 12.800, y Almería, con 11.000.
En el conjunto de Andalucía, el aforo calcula 6,85 millones de toneladas de aceituna para almazara, que permitirían obtener 1.261.200 toneladas de aceite de oliva. Es un volumen un 29,3% superior al de la campaña pasada y un 44,1% por encima de la media de las cinco últimas campañas.
La fotografía que ofrece la Junta es la de una recuperación muy importante de la producción después de varias campañas marcadas por la sequía. Las lluvias del invierno favorecieron el desarrollo vegetativo, la aparición de nuevos brotes y, en términos generales, un buen cuajado del fruto. Sin embargo, el propio informe advierte de que los olivares de secano están acusando la ausencia de precipitaciones de los últimos meses y que existe estrés hídrico en numerosos árboles y frutos, una circunstancia que podría terminar afectando tanto a la producción como al rendimiento graso si no llueve en las próximas semanas.
Es precisamente en este punto donde aparece una de las principales cautelas del sector. Asaja Córdoba había pedido a la Consejería que retrasara la presentación del aforo debido a la falta de lluvia y a las elevadas temperaturas que está soportando el olivar. La organización agraria considera que la situación de estrés hídrico puede provocar que las cifras cambien si se mantiene la climatología actual.
La patronal agraria pone el foco especialmente en el momento que atraviesa ahora la aceituna. El árbol se encuentra, según la organización agraria, en la fase de lipogénesis, durante la que la aceituna fabrica el aceite. Por eso sostiene que cada día que pasa sin lluvia tiene una incidencia directa sobre los rendimientos. La organización llega a calcular que una reducción de tres puntos en el rendimiento provocada por la falta de precipitaciones podría hacer que la producción cordobesa disminuyera en unas 60.000 toneladas respecto al aforo.
La patronal agraria, por tanto, pide prudencia ante una previsión que sobre el papel resulta extraordinariamente positiva. ASAJA recuerda que todavía queda por delante una parte decisiva de la campaña y que la evolución del tiempo durante las próximas semanas será determinante. La propia Junta contempla esa posibilidad: en su informe señala que la ausencia de precipitaciones y las olas de calor consecutivas están agravando el estrés térmico de los árboles y que las lluvias de otoño podrían modificar los volúmenes de cosecha.
Una cosecha excepcional frente a la media
El dato que mejor permite dimensionar la magnitud de la previsión cordobesa no es solo la comparación con la campaña inmediatamente anterior. Las 339.700 toneladas previstas representan casi la mitad más que la producción media de los cinco últimos años. En concreto, el aforo establece un incremento del 49,7% sobre esa referencia.
La provincia parte además de un peso muy importante dentro del olivar andaluz. Córdoba cuenta con 380.528 hectáreas de olivar, de las que 268.542 corresponden a olivar destinado a almazara y otras 109.300 a olivar de doble aptitud. En el conjunto andaluz, Córdoba concentra el 21% de la superficie de olivar para almazara, solo por detrás de Jaén.
El salto de producción previsto llega después de una campaña anterior en la que Andalucía obtuvo 975.500 toneladas de aceite. La Junta espera ahora superar ampliamente el millón de toneladas y alcanzar las 1.261.200. En Córdoba, el aumento sería todavía más acusado en términos relativos.
El mercado ya está reaccionando
La perspectiva de una cosecha abundante se produce, además, en un mercado que ya está descontando una mayor disponibilidad de aceite. La Junta calcula que España comenzará la nueva campaña con unas 374.300 toneladas de existencias, frente a las 289.700 toneladas con las que comenzó la anterior, lo que supone un incremento del 29,2%.
También los precios reflejan ese cambio de escenario. Según los datos del Observatorio de Precios y Mercados de la Junta, el aceite de oliva virgen extra alcanzó en septiembre de 2026 un precio medio en origen de 3,55 euros por kilo, una cifra que devuelve el mercado a niveles similares a los de los años anteriores al episodio de sequía intensa y de precios récord. La campaña 2025/26 había cerrado con un precio medio del virgen extra de 4,23 euros por kilo.
Para los agricultores, el problema es que una producción mucho mayor no significa necesariamente una campaña más rentable. La caída de los precios coincide con unos costes de producción elevados y con dificultades para afrontar la recolección. En este contexto, el aumento de la cosecha puede aliviar la situación del mercado desde el punto de vista de la oferta, pero introduce una presión adicional sobre los ingresos del olivarero.
Los datos que ofrece el aforo, disponibles en la web de la consejería (https://lajunta.es/6f9a6), predicen una campaña de producción media-alta, un aumento de la producción de aceite de oliva ecológico; y una subida en la aceituna de mesa, lo que viene a reforzar “el liderazgo de Andalucía como primera región productora de aceite de oliva a nivel nacional e internacional o lo que es lo mismo, que el olivar es fuente de empleo, que la producción ecológica se consolida año tras año, y que el sector es cada vez más profesionalizado y adaptado a las necesidades de los nuevos mercados”. Datos que vuelven a convertir Andalucía en el centro del mapa del aceite de oliva mundial y que condicionarán el mercado no sólo regional sino también nacional.
De otro lado, el consejero de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco, ha remarcado el “compromiso inequívoco” de la Junta de Andalucía con el sector del olivar y ha avanzado que este martes se publica en BOJA las bases reguladoras para la concesión de ayudas para la prestación de servicios de asesoramiento en producción integrada de olivar de Andalucía. Tendrán un importe de 4,6 millones de euros y estarán dirigidas a las OPAS. “Una convocatoria muy demandada por el sector y que tiene como objetivo seguir fomentando este tipo de producción”, ha abundado.
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