Las semillas del Patio de los Naranjos que viajaron hasta el Memorial de la Paz de Hiroshima

Recogida de semillas del Patio de los Naranjos en julio de 1958 | ARCHIVO MUNICIPAL

Estos primeros días de julio, se cumplen 62 años de una curiosa petición internacional que llegó a Córdoba, que ha recordado el Archivo Municipal con imágenes de la época y que acabó con semillas de los árboles del Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral en el parque que se erigió en memoria del bombardeo nuclear de Hiroshima.

Cuando el 6 de agosto de 1945 detonó sobre la ciudad japonesa de Hiroshima la primera bomba atómica lanzada sobre un objetivo militar en tiempo de guerra, en segundos, la ciudad quedó arrasada y miles de personas murieron al instante. En los días sucesivos, fueron muriendo los que se encontraban más alejados del epicentro de la explosión, cuyo radio de destrucción total tuvo un radio de 1,6 kilómetros, y los pocos supervivientes y muchos de sus descendientes sufrieron las consecuencias de la deflagración y de la radiación liberada tras la explosión. En Hiroshima, solo un puñado de edificios, aunque muy dañados, quedaron en pie. Entre ellos, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en cuya casa sacerdotal se encontraban cuatro jesuitas que, como si de un milagro se tratara, salieron indemnes de tamaña explosión, y el edificio de la prefectura industrial.

Cuando al cumplirse diez años del bombardeo, se construyó en la denominada zona cero de la explosión el Parque Memorial de la Paz, en torno a dicha prefectura, conocida como Genbaku Domu o cúpula de la bomba atómica, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1996, se envío hasta Córdoba una curiosa petición. En 1958 -rememora el Archivo Municipal-, el Ayuntamiento de Córdoba recibió la solicitud de monseñor Ojihara, administrador apostólico de la diócesis de Hiroshima, para que fueran enviadas al prelado de dicha diócesis semillas procedentes de los naranjos plantados en el Patio de los Naranjos de la Mezquita para su plantación en el parque por la Paz de Hiroshima.

Así, la recolección de las semillas tuvo lugar el 5 de julio de 1958, hace ahora 62 años. El encargo fue dirigido por el Ayuntamiento a la firma Meryan, creada en la capital cordobesa a comienzos de la década de los años 50 y dedicada a conservar la tradición de los cueros de Córdoba, los cordobanes y guadamecíes, artesanía que dio fama a la ciudad durante la época musulmana.

Una caja de cuero para el envío

Construyeron una caja de cuero repujado que albergaría en su interior 50 semillas de naranjo para ser plantadas en el Parque Memorial por la Paz de la ciudad nipona. La tapa mostraba imágenes del Patio de los Naranjos, de los arcos de la Mezquita y de los escudos antiguo y moderno de la ciudad, rememora el Archivo Municipal con fotos tomadas por Ricardo, mostrando una imagen de la caja.

En el dorso de la tapa y escrito en pergamino podía leerse el siguiente mensaje: “Semillas de los naranjos de la Mezquita de Córdoba, vais a Hiroshima con misión de amor, de paz..., a nacer allí donde la muerte se prodigó. Al florecer, ofrendad a Dios vuestro perfume pidiendo la inteligencia entre los hombres”. De esa manera, el envío emprendió un largo viaje de 10.850 kilómetros con destino a Japón.

La vinculación de Córdoba con Hiroshima sumó un gesto más años más tarde, cuando el Ayuntamiento rotuló como Plaza de Hiroshima y Nagasaki la glorieta existente junto a los Jardines de la Agricultura, donde está ubicado el monumento a Julio Romero de Torres, cerrando así un círculo que se había abierto a comienzos de julio de 1958.

Etiquetas
stats