Rebote en el termómetro hasta los 37 grados durante la primera semana de septiembre

Dos cordobesas se protegen del sol en Córdoba | ÁLEX GALLEGOS

Si el final de agosto marcase la tendencia de cómo será el resto del nuevo curso, al menos en lo meteorológico, podríamos estar contentos. El último fin de semana del verano climatológico (que termina el 31 de agosto), el ambiente fresco y apacible se ha impuesto en toda la provincia. La capital pasaba de superar los 40 grados durante la tarde del jueves a quedar levemente por encima de los 31 el pasado sábado. Un descenso de 9 grados que se reproducía por toda la geografía de la provincia, destacando los 13 grados de diferencia que se registraron entre las máximas de jueves y sábado en Villanueva de Córdoba, pasando de rozar los 39 grados hasta alcanzar los 25.7 °C.

También las mínimas han dado descanso, destacando los 12 grados registrado durante la mañana del pasado sábado también en Villanueva de Córdoba, que se ha convertido en 'polo frío' de la provincia durante el episodio. Registros que sin ser históricos, sí entran dentro del terreno de las anomalías negativas para lo que es habitual en un mes de agosto. Algo que resulta reconfortante teniendo en cuenta que dichas anomalías, en los últimos años, casi siempre vienen del lado contratio.

La semana que comienza, y que estrena mes, lo hará recuperando terreno y volviendo al territorio de la normalidad climática. Sin caer de nuevo en la frontera del calor insoportable, el termómetro irá sumando dígitos con el paso de los días y de la estabilización atmosférica peninsular. Con el desplazamiento de la vaguada hacia el interior del continente, la masa de aire peninsular volverá a sufrir el efecto del calentamiento diurno. Eso sí, la influencia aún de vientos de componente noroeste hasta mediados de semana, hará que las temperaturas no se disparen y el ascenso sea lento y progresivo.

Así, el termómetro en toda la provincia a duras penas subirá entre uno y dos grados hasta el próximo miércoles, con lo que el ambiente relativamente 'fresco' seguirá siendo protagonista de norte a sur. El valle del Guadalquivir registrará máximas de entre 33 y 34 grados mientras que las mínimas seguirán oscilando entre los 15 a 17 grados. Un ascenso similar en el resto de la provincia, cuyas máximas quedarán rozando los 30 grados, pudiendo superarse ya durante la tarde del miércoles.

Será a partir del jueves cuando la dorsal anticiclónica vuelta a tomar el control sobre la Península Ibérica, y con ello notemos un mayor incremento en las temperaturas. La subida a partir del jueves será de entre 3 y 4 grados, quedando las temperaturas estabilizadas durante el resto de semana. La menor insolación, propia ya de acercarnos al equinoccio de otoño, ayudará en cualquier caso a que las temperaturas no se extremen y la noche sirva para refrescar el ambiente.

Aunque las temperaturas vuelvan a subir, difícilmente el valle del Guadalquivir podrá alcanzar de nuevo los 37 o 38 grados. El calor extremo parece haber pasado ya a mejor vida. Salvo que la segunda mitad de septiembre pueda deparar algún episodio extraordinario, la dinámica de bajas presiones en el Atlántico Norte parece apuntar a que el incio del otoño climatológico vendrá dominado por el paso de profundas vaguadas y vientos de componente noroeste. Buenos ingredientes para que septiembre, si bien no sea especialmente húmedo, sí que aleje el calor puro hasta un muy lejano junio de 2021.

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