Hasta pronto al 'fresco' de agosto: las máximas rozarán de nuevo los 40 grados

Solo el agua puede refrescar las Tendillas | ÁLEX GALLEGOS

Hace más de una semana que Córdoba no se adentra en el terreno de los 40 grados. Resulta difícil recordar tantos días consecutivos en los que la noche permitía el sueño reparador y la tarde no quedaba reservada casi en exclusiva a turistas despistados ávidos de deportes de riesgo extremo. Parece insólito mediar agosto sin superar los 35 grados durante seis días seguidos. Tan increíble como que la realidad es la que es y al verano aún le quedan historias por contar. Esta semana, una de las últimas.

Sin ser extremo, siendo difícil que volvamos a alcanzar los 40 grados, lo cierto es que el calor irá ganando de nuevo presencia con el transcurso de los días. El Atlántico Norte empieza a bullir con el final del verano. La temporada de huracanes caribeños se adentra en su cénit anual, que recorre los meses de septiembre a noviembre, condicionando en buena medida el tiempo en el viejo continente. Ya sea por sus efectos directos —en forma de ciclones extratropicalizados que sacuden las costas peninsulares— o indirectos —por su influencia sobre el resto de sistemas depresionarios—, rozando septiembre los predictores meteorológicos empiezan a torcer el ojo izquierdo a lo que ocurra por las costas norteamericanas.

La tormenta Kyle (la más tempreanera en ser bautizada con la letra 'K') que al inicio del fin de semana nacía en la costa atlántica de Estados Unidos, aunque de corto recorrido va a interaccionar con una baja groenlandesa, haciendo que esta última se profundice y adquiera cierta entidad. La borrasca resultante impondrá un marcado flujo de poniente en toda la Península Ibérica a mediados de semana, que en el extremo norte derivará en un importante temporal de viento y oleaje, y en el resto arrastrará el calor en altura que había quedado contenido en el interio norte-africano.

Este aumento de las temperaturas empezará a hacerse patente fundamentalmente a partir de la tarde del martes, cuando las máximas podrán alcanzar de nuevo los 37 grados en el valle del Guadalquivir y los 34 a 35 grados en el resto de la provincia. El pico de temperaturas de este episodio llegará durante la jornada del miércoles, cuando el termómetro podrá ascender hasta los 39 grados en las localidades de la vega, sin descartar que puedan alcanzarse los 40 grados en algunos puntos del extremo oriental.

El ascenso será también notable en las temperaturas mínimas, que desde la mañana del martes podrán quedar de nuevo rondando los 20 a 21 grados en el valle y los 17 a 19 en el resto de la provincia. Un escenario que se mantendrá al menos hasta inicios de la próxima semana y que posiblemente nos traiga de vuelta la activación de avisos por calor en la campiña cordobesa. Volvemos a la normalidad de agosto, aunque en el horizonte, ya con el Atlántico activo, empiezan a dibujarse las brumas propias del otoño.

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