Las fricciones entre sindicatos y patronal se cuelan en el Plan de Choque del Ayuntamiento

Imagen de archivo de Díaz, Bellido, Palomares y Borrego en el Ayuntamiento | RAFA MELLADO

“No es mi intención meterme donde a mí no me llaman”. El alcalde de Córdoba, José María Bellido, reconocía este lunes que no quería valorar las más que palpables diferencias que hay entre los sindicatos CCOO y UGT y la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), y que han llevado a la paralización de la mesa de concertación en la que se estaba desarrollando el Plan de Choque del Gobierno Municipal contra los efectos del coronavirus.

Para Bellido, este traspiés en las relaciones entre patronal y sindicatos lo que no va a hacer es paralizar la tramitación de este programa de actuaciones, pues afortunadamente, tal y como ha comentado este lunes a los periodistas, los agentes sociales había hecho llegar un buen número de propuestas al Ayuntamiento, que se mantiene firme en la idea es seguir avanzando el plan de choque conforme a ellas.

Sí que deseaba y confiaba el alcalde en que se recuperaran pronto las relaciones, pues la magnitud del problema iba más allá de Capitulares. “La concertación social se ha roto también en la Diputación”, afirmaba el regidor, que esperaba que las diferencias se subsanaran al menos para poder sentarse “en torno a una mesa”.

El origen de estas “diferencias”, por usar el término que del alcalde, está en unas declaraciones que hizo el pasado martes el presidente de la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), Antonio Díaz, quien, al hilo de la última Encuesta de Población Activa (EPA), abogaba por adoptar ya medidas para “suavizar las relaciones laborales” para evitar el verdadero arreón que va a suponer el coronavirus.

Con posterioridad, la CECO acabó clarificando que esa idea de “suavizar” las relaciones se sustentaba en la postura adoptada a este respecto por la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA). Y lo hizo porque los secretarios provinciales de CCOO y UGT, Marina Borrego y Vicente Palomares, respectivamente, cuestionaron sus declaraciones.

En un comunicado conjunto, ambos líderes sindicales mostraban en público su sorpresa por la opinión de una patronal que estaba representada en dos mesas de diálogo para articular sendos planes de choque llamados a regar con dinero público a las empresas de Córdoba y provincia.

De forma específica, los representantes sindicales se cuestionaban “si en el marco de la concertación”, la postura de CECO iba a ser “la de que toda empresa que lo requiera dispondrá de ayuda pública al margen de no apostar, acreditándolo, por el mantenimiento del empleo y las condiciones laborales y salariales de los trabajadores”.

CECO aclaró entonces que su principal preocupación pasaba por extender la vigencia de los ERTE más allá del estado de alarma, pero la explicación no parece haber sido suficiente para los representantes sindicales y las relaciones siguen congeladas, a tenor de lo que ha expuesto este lunes el alcalde.

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