Un estudio de la UCO señala que uno de cada cuatro hombres ha pagado por sexo

Presentación ayer del estudio en la Universidad de Córdoba.
Los resultados del informe ‘Masculinidades y consumo de prostitución en Andalucía’ se presentaron ayer en el marco de un taller sobre este fenómeno que acoge la Universidad de Córdoba

Al menos uno de cada cuatro hombres españoles ha pagado alguna vez por mantener relaciones sexuales. Los datos sobre consumo masculino de prostitución revelan, asimismo, que en el fenómeno de pago masculino por el sexo no existen diferencias significativas por edades, tamaño de hábitat, nivel de estudios, estatus o condición socioeconómica, por lo que se puede decir que haber pagado alguna vez por tener relaciones sexuales, aunque sea minoritario entre los hombres españoles, es un "fenómeno bastante generalizado que no parece asociado a ningún perfil o característica sociodemográfica", según indican los autores del informe ‘Masculinidades y consumo de prostitución en Andalucía’, un estudio realizado por un grupo de sociólogos de la Fundación Iniciativa Social por encargo del Centro de Estudios Andaluces.

Hilario Sáez, miembro del equipo investigador y presidente de la Fundación Iniciativa Social, presenta hoy los resultados preliminares de este informe en el marco del taller ‘La trata de seres humanos y la prostitución: un problema invisible’ que se celebra en la Facultad de Derecho de la Universidad de Córdoba como una de las actividades conmemorativas del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Un taller que ofrece una perspectiva global sobre la prostitución partiendo de los aspectos legislativos, que en España no son homogéneos; la relación entre la masculinidad y las violencias contra las mujeres; y el papel de la prostitución en la economía.

Los hombres y el consumo de prostitución

El informe ‘Masculinidades y consumo de prostitución en Andalucía’ sobre las razones, posiciones y actitudes de los hombres hacia el comercio del sexo es un estudio científico pionero de carácter cualitativo que reúne las opiniones de más de cuarenta hombres, seleccionados de acuerdo con criterios de muestreo estructural del universo estudiado: hombres andaluces de entre 18 y 70 años que consumen prostitución agrupados en cinco categorías: propietarios rurales, trabajadores manuales, empleados urbanos, jóvenes precarios metropolitanos y homosexuales urbanos.

El estudio, basado en las opiniones expresadas durante el desarrollo de cinco grupos de discusión (formados por entre ocho y diez participantes) y cinco grupos triangulares (integrados por los tres o cuatro participantes más activos de los citados grupos de discusión) permite así conocer de primera mano los pensamientos de aquellos que, frecuentemente o en ocasiones, pagan por el sexo, y extraer algunas conclusiones. Entre ellas destacan que todos los participantes en los grupos de discusión, con independencia de su origen social, coinciden en señalar la necesidad sexual como una condición innata a la condición masculina o una condición fisiológica a la que se debe dar salida. En este sentido, afirman que pagar por sexo es un acto social que no es rechazable en sí mismo, si bien en todos los casos se condena enérgicamente tanto la trata de personas como el abuso de menores. A excepción de estos dos puntos, la reserva moral ante la prostitución sólo se advierte si se convierte en una infidelidad a la pareja. En todos los casos, el consumo de sexo de pago se asocia con frecuencia a las celebraciones de ocio en grupo, es decir a la celebración de "fiestas y juergas de hombres", interpretándolo como una exaltación de la masculinidad.

Además de los tipos de consumo, el estudio también recoge las opiniones de los hombres en el debate sobre la prostitución en el que se muestran mayoritariamente favorables a su legalización aunque por diferentes razones. Estos motivos varían desde la necesidad de un control sanitario y fiscal de quienes la ejercen, hasta la protección de los derechos de las mujeres que la ejercen voluntariamente.

Taller sobre prostitución

Tras la presentación del informe se desarrollará un debate sobre la prostitución y la trata de seres humanos, moderado por el profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Córdoba Ciro Milione. En España la prostitución no es ilegal, no se considera como constitutiva de delito, siempre y cuando sea ejercida por una persona adulta y por voluntad propia. En cambio sí es delito que un individuo extorsione, fuerce o se lucre de la prostitución de otras personas independientemente de su edad y de su voluntad y otras situaciones relativas al ejercicio de la misma. La regulación de estas situaciones provoca un importante desorden legislativo, con medidas no homogéneas. Por ejemplo, en diversas ciudades andaluzas como Málaga, Sevilla o Granada se han elaborado ordenanzas o leyes que sancionan el ejercicio de la prostitución en espacios públicos, con multas que pueden ir desde 300 a 3.000 euros.

Otros de los aspectos que ocuparán el debate estarán dedicados a profundizar en el desarrollo del patriarcado como fundamento y origen de las violencias contra las mujeres, de la mano del profesor titular de Derecho Constitucional Octavio Salazar. Por su parte, la profesora de Sociología del Género de la Universidad de A Coruña, Rosa Cobo Bedía, tratará sobre la economía política de la prostitución, relacionándola con la aparición de la nueva fase del capitalismo neoliberal. Según esta experta cuando las políticas económicas neoliberales comienzan a aplicarse globalmente, la prostitución deja de ser solo una práctica patriarcal y se convierte también en un sector económico crucial para la economía internacional y, especialmente, para la economía criminal.

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