El eco de los 246 cordobeses asesinados en Mauthausen

Acto de homenaje a las víctimas cordobesas del nazismo en la que se muestra el listado de todos los asesinados. | MADERO CUBERO
Una ceremonia recuerda, en el Día Internacional de la Memoria del Holocausto y Prevención de Crímenes contra la Humanidad, el paso de los andaluces por los campos de exterminio nazis

El cinco de mayo de 1945 el campo de concentración nazi de Mauthausen, en Austria, lucía una curiosa estampa. Sobre su entrada de granito, preludio de la tortura y muerte de los internos allí encerrados (en su mayoría presos políticos, comunistas y resistentes antifascistas) colgaba una pancarta en castellano. "Los españoles antifascistas saludan a las fuerzas liberadoras". Los soldados estadounidenses apenas entendían nada. Pero durante cinco años aquel campo, en las inmediaciones de una cantera, fue tumba para más de 100.000 internos. Entre ellos, había más de 7.000 republicanos que habían salido de España tras su derrota en la guerra civil. Se calcula que más de un millar eran andaluces, de los que 336 eran cordobeses.

Solo 90 vecinos de la capital y la provincia sobrevivieron. En total, se calcula que más de 4.700 españoles fueron allí asesinados. Esos cordobeses han sido homenajeados hoy en la glorieta de Nuremberg, cuidad alemana -hermanada con Córdoba- que fue también la capital ideológica de los nazis, pues allí organizaban sus grandes desfiles.

¿Por qué hoy? Un 27 de enero, pero de 1945, el Ejército Rojo entró en el campo de exterminio del campo de exterminio de Auschwitz. Hacía pocos días que los nazis habían salido a la carrera de allí llevándose a miles de prisioneros famélicos con ellos en interminables marchas a pie. Detrás dejaban un puñado de internos que apenas si se podían mover. Detrás dejaban, también, las huellas que no habían podido borrar del mayor crimen de la humanidad: el Holocausto. Varias cámaras de gas demolidas y otra intacta.

El día de la liberación de Auschwitz se convirtió en el Día Internacional de la Memoria del Holocausto y Prevención de Crímenes contra la Humanidad. Pero este gigantesco campo en Polonia, donde murieron más de un millón de personas (judíos y gitanos, en su mayoría) fue solo el más grande en la constelación de campos que los alemanes construyeron durante la Segunda Guerra Mundial. Al de Mauthausen todavía le quedaban más de tres meses para seguir matando. Y a sus presos les restaba el mismo tiempo para seguir luchando por su vida. Uno de ellos era Antonio Tejero Prat, de Villanueva del Duque. Su sobrino estaba esta mañana en la plaza de Nuremberg, guardando su memoria. "En mi familia se ha hablado muy poco de él y de lo que vivió. Mi tío murió hace unos meses", cuenta.

En el acto de esta mañana han acudido algunos representantes políticos como el concejal Francisco Tejada y la parlamentaria andaluza, Alba Doblas (ambos de IU) y Rafael Gómez junto a Aurora Aguilar, de Unión Cordobesa.

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