El comedor social de los Trinitarios sufre un robo masivo de comida

Comedor social de Prolibertas en los Trinitarios.
Es el tercer asalto que padece esta fundación en dos años y el más grave

El comedor social San Juan Bautista, conocido popularmente en Córdoba como el comedor de los Trinitarios, ha sido desvalijado. Esta madrugada, unos asaltantes se han colado dentro de los almacenes y han robado grandes cantidades de comida destinada a personas sin recursos económicos. El comedor ha quedado paralizado todo el día de hoy, sin poder atender a las 60 personas que de media acuden al mismo a comer. Tampoco se ha podido responder a las demandas de las familias que se acercan a diario a recoger bolsas de víveres y ropa. Las duchas y los aseos también han tenido que cerrar a causa del asalto.

Eduardo García, el director del centro -gestionado por Prolibertas, la organización no gubernamental de los Trinitarios- explicaba la tarde de este martes que se trata del tercer robo de estas características que sufre el comedor en los últimos dos años. “Antes, siempre han entrado en los almacenes y han robado algo de comida. Pero esta vez ha sido distinto. No solo han robado gran cantidad de aceite, leche, embutido, carne y pescado congelado, sino que han entrado en los despachos y se han llevado los cuatro ordenadores que teníamos”, se lamenta García. Las computadoras guardaba los registros de los usuarios, las intervenciones y la contabilidad de los alimentos. “Tenemos las copias de seguridad a las que nos obliga la Ley de Protección de Datos, pero nos han quitado los ordenadores en sí, que no son nuevos ni nada, que son de los que nos dan las subvenciones de la Junta. No me explico qué van a hacer con eso”, afirmaba abrumado.

Las muestras de solidaridad se han repetido a lo largo de todo el día. Mientras los agentes de la Policía Científica recababan huellas y datos del lugar del robo, las redes sociales multiplicaban las llamadas de ayuda para reponer las reservas de alimentos. En especial, se ha pedido aceite, leche, embutido y conservas. “Se han llevado muchas latas y hasta jamones que nos habían entregado y reservábamos para Navidad. Pero la gente se ha organizado y no han dejado de venir personas con bolsas de comida. Si sigue este ritmo, repondremos en unos días”, señalaba aliviado Eduardo García.

Los responsables de los Trinitarios esperan que mañana mismo puedan empezar a ofrecer los servicios de siempre. “Han robado mucho, pero el almacén es muy grande y no se lo han llevado todo”, afirma su director. Los Trinitarios atendieron el año pasado a unas 1.100 personas, algo menos que en ejercicios anteriores que alcanzaban de media unos 1.300 o 1.400 usuarios. Ello se debe a la partida de muchos de los extranjeros que solían ser los principales beneficiarios. Con la crisis, la mayoría de ellos se han ido y el perfil de las personas que se sientan a comer también ha cambiado: ahora, el 50% es foráneo y el 50% español.

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