'Ave Caesar, morituri te salutam': empieza la excavación para sacar a la luz el anfiteatro de Torreparedones

Yacimiento arqueológico de Torreparedones | MADERO CUBERO

Hace unos 1.800 años, la colina de Torreparedones era una ciudad romana rodeada de olivos y muy próspera. Sobre el siglo II después de Cristo, sus vecinos se entretenían como cualquier romano de la época, asistiendo al teatro o al anfiteatro, donde los gladiadores se enfrentaban entre sí o a animales de todo pelaje. El día de antes, muchos de estos ciudadanos romanos participaban incluso en la cena libera, un banquete gratuito previo al espectáculo.

Hoy, sobre ese espacio público que sin duda fue la admiración de toda una ciudad romana crecen almendros. 1.800 años después de la construcción de una infraestructura ovalada y gigantesca, un equipo estudiantes dirigidos por Massimi Gasparini comenzará a excavar sobre el terreno que cubre a este inmenso anfiteatro, descubierto por el profesor de Arqueología la Universidad de Córdoba Antonio Monterroso a través de la ortofoto.

El anfiteatro ya ha sido localizado. Se han hecho cuatro sondeos y otras tantas catas. Se ha comprobado que existe, después de que Monterroso lo localizase a través de la ortofoto y las nuevas tecnologías. Y ahora lo que toca es saber cuáles son sus dimensiones reales. Y, sobre todo, que 1.800 años después se convierta en una escuela. Pero no de gladiadores, sino de arqueólogos. Desde el próximo lunes 1 de abril y al menos hasta el 10 de mayo se desarrollarán las investigaciones.

¿Qué se conoce ya del anfiteatro?

Por ahora, las primeras excavaciones han sacado a la luz restos de muros del graderío y de un vomitorio principal de acceso a la arena de este espacio romano destinado a espectáculos, fundamentalmente combates de gladiadores.

Han hecho falta tres de los cuatro sondeos previstos para confirmar el hallazgo. Estos cuatro sondeos se han realizado en consonancia con los ejes teóricos del edificio, que coinciden con los puntos cardinales.

Justo en la zona de levante, se ha encontrado la secuencia entera del graderío del anfiteatro romano, con el muro del podio y el muro exterior del anfiteatro. El sondeo en el sur ha desvelado un muro que delimita con el que fuera el pasillo de acceso de los asistentes al anfiteatro y que presenta un gran derrumbe. En el caso del sondeo norte no se han encontrado restos, ya que se ha comprobado que se trata del lugar exacto del eje del vomitorio principal de acceso al anfiteatro.

Los estudios de estos cuatro sondeos permitirán calcular las dimensiones aproximadas del anfiteatro, que según los trabajos realizados hasta el momento, oscilan en torno a los 70 metros de eje mayor y los 62 de eje menor, unas proporciones similares a los anfiteatros de Segóbriga, Saelices (Cuenca) o Contributa Iulia (Badajoz). Según por el profesor de la UCO y coordinador científico del proyecto Antonio Monterroso Checa “confiamos en la hipótesis de datación de esta estructura en el siglo II d.C.”.

La posibilidad de hallar un anfiteatro en Torreparedones fue propuesta por el profesor Monterroso a partir del análisis de las ortofotografías del Instituto Geográfico Nacional y fue publicada en la revista Mediterrranean Archaeology and Archaeometry. Con posterioridad, el Ayuntamiento de Castro del Río encargó una prospección geomagnética y eléctrica al Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada que consolidaba la propuesta.

Las excavaciones, que cuentan con la autorización de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía, han corrido a cargo del grupo de investigación Antiguas Ciudades de Andalucía de la UCO que dirige el profesor Carlos Márquez y han contado con la colaboración del propietario de los terrenos, Carlos León Vega, así como de los ayuntamientos de Baena y Castro del Río.

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