Los ancianos de la residencia multada de Lucena serán trasladados a otro centro antes de fin de año

Fachada de la residencia de mayores Nueva Aurora de Lucena.

Meses después de que un informe municipal denunciara graves irregularidades en el edificio de la residencia de mayores Nueva Aurora de Lucena y aconsejaran el desalojo de los ancianos, y después de que la Junta haya multado al centro y ordenado el cese de su actividad por carecer de licencia como residencia, los mayores serán trasladados a otro centro antes de que finalice este año.

La propia dirección del centro lo ha anunciado como un acuerdo de colaboración con la residencia donde a partir del día 30 de diciembre vivirán los ancianos, el centro Luz de Aras, según ha avanzado Lucenahoy. Hasta allí serán trasladados el medio centenar de personas mayores que actualmente se alojan en el centro sancionado Nueva Aurora.

Se pone así punto y seguido a la situación de los mayores, que fue denunciada por CORDÓPOLIS en marzo de este año, cuando el caso llegó a manos del Defensor del Pueblo Andaluz. Ya entonces se investigaba si la residencia Nueva Aurora "carecía de permisos y licencias", ante la denuncia presentada por familiares de una usuaria.

Un mes después, en abril, se conocía que un informe técnico de Urbanismo del Ayuntamiento de Lucena pedía el desalojo de los ancianos que vivían en la residencia al certificar graves deficiencias del edificio, sus instalaciones, su accesibilidad y el peligro de incendio del centro. Además, tampoco constaban autorizaciones ni proyecto para el uso del edificio como residencia de mayores.

Dicho informe advertía que la residencia "no reúne condiciones de seguridad y salubridad mínimas". "El inmueble no es apto en sus condiciones actuales para albergar el uso al que se destina, requiriendo de una rehabilitación integral para adaptarse a dicho uso. Se encuentran comprometidas la seguridad y salubridad de las personas alojadas, en especial las alojadas en planta segunda dado el mayor grado de dependencia física de las mismas", argumentaban los técnicos.

Antes de todo eso, las irregularidades de la residencia Nueva Aurora de Lucena se trasladaron a la Junta y la Fiscalía hace ahora dos años. Fueron los familiares de una usuaria quienes presentaron sendas quejas en un escrito sobre las condiciones del centro, acompañado de fotografías, que se remitió a la administración andaluza en diciembre de 2016 y al fiscal en enero de 2017.

Pero no ha sido hasta ahora cuando la Secretaría General de Servicios Sociales de la Junta de Andalucía ha resuelto sancionar con 90.001 euros a la Asociación Nueva Aurora de Lucena como titular de la residencia de mayores homónima en dicha localidad, por la supuesta comisión de "una infracción muy grave", entre otras razones por no contar con "autorización administrativa de funcionamiento", razón por la que también ha acordado la Junta suspender la actividad de la residencia.

Sin embargo, el expediente de la Junta señala que, tras su inspección, la residencia "dista mucho de ofrecer una atención contraria al bienestar de las personas" que allí se alojan. "De ninguna manera las condiciones en que se encuentran sus residentes son indignas para un ser humano, y no se pone en riesgo la vida o la integridad física y moral de aquellos, más allá de las deficiencias materiales" que afectan al edificio, concluye.

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