Se llena de voces
Carta abierta a Diego Copé, delegado de educación de la Junta de Andalucía. Profesor de la pública.
Hola Diego. Anoche, mientras paseaba, pensando en cómo escribir estas palabras, me perdí sin embargo en una deriva de emociones. Ante un mundo que cada vez se me hace más irreconocible, las experiencias concretas me reconcilian con la vida. Por eso me tomo la libertad de hablarte desde esta, mi experiencia. Cuando llegué a vivir al barrio de San Pedro hace casi tres años, con mi pequeño Mario recién nacido, su mamá y yo teníamos claro que una de sus riquezas era el colegio López Diéguez. A cinco minutos andando de casa, y sobre todo con un AMPA totalmente entregada en esa idea de hacer barrio. Era vital para nosotros el proyecto de su comedor, con cocina propia, productos de proximidad, locales, cocinados cada día siguiendo un proyecto de alimentación sana. A algunas familias del AMPA las conocíamos de encontrarnos por el barrio, en la ciudad en distintos movimientos sociales, gente linda y comprometida. Su proyecto para el pacto de familias para retrasar lo máximo el uso de móviles en nuestros pequeños nos encantó, y se expandió por muchos otros centros de Córdoba, Andalucía y finalmente de toda España. Por estas cosas y proyectos tan bonitos como la apertura de su patio durante la fiesta de mayo, movilizando a familias, niñ@s, comercios de cercanía, empresas del barrio, nos pareció el lugar donde queremos ver crecer a nuestro pequeño Mario.
Además, a otras personas les pareció también un buen colegio. Es el único de toda España que ha estado entre los 5 mejores colegios públicos durante los últimos 5 años en el ranking Micole, el más completo y mejor valorado de los que se elaboran en España. Muchas de las familias de nuestra escuela infantil (San Rafael) iban a seguir su experiencia educativa allí.
También recuerdo un día que en el parque me crucé con un papá del AMPA del López Diéguez y me comentó que había muchas solicitudes este año, que iban por 29. Me quedé preocupado. Nosotros no tenemos todos los puntos de proximidad de zona, por un metro de distancia, una acera, más allá de que tenemos centros que están a 25 minutos de casa que si nos corresponden y el López Diéguez, a cinco minutos, no.
Y así fue, por un punto no entramos en el colegio. Pero, recuerdo también que aquel día en el parque hablando con este papá del AMPA del López Diéguez vimos que podía ser un buen momento para crecer, con tantas solicitudes, que el cole se volcaría por llenarse de nuevo de niñ@s. Que era el momento de recuperar la segunda línea que siempre tuvo.
Diego, no te voy a decir que me alegro de haberme quedado fuera, porque no es cierto, pero sí de todo lo que pasó después. Convocamos a todas las familias que habían pedido el centro como primera opción a una reunión en el patio del colegio. Se presentaron muchas más. Las familias del cole entraban y salían preparando el patio y todas las actividades que acompañan el mes de mayo. Nuestr@s pequeños jugaban mientras nosotras intentábamos canalizar emociones, dudas y todos los apoyos que íbamos recibiendo. En primer lugar, de las familias que sí habían conseguido plaza, y que quieren que el colegio crezca, muchos de ellas compañeros en el San Rafael en su primer ciclo de infantil. Pero también el apoyo de las familias del centro, con sus niños en primaria y asistiendo a nuestras reuniones que cada dos o tres días íbamos teniendo. Una compañera maestra jubilada nos ofrecía quedarse cuidando junto a otros maestros jubilados a los peques mientras no reuníamos, familias de otros centros nos mostraban su apoyo.
La gente cuidándonos Diego.
De ahí surgieron los apoyos de la Federación de todas las AFA de los centros públicos de Córdoba, y de decenas de colectivos sociales, del barrio, comercios, y más de 300 vecinos que firmaron por el crecimiento de una línea del colegio. Más de 1300 firmas en una campaña en change.org. Te invitamos a conocernos, a ponernos cara, a contarte la experiencia del cole y su crecimiento, pero no viniste.
Por fín nos pudimos reunir contigo. La última vez que te había visto fue en un acto en el instituto Maimónides, donde mi hijo mayor acaba de concluir esta semana bachillerato, donde tú eras el director. Con mi hijo mayor, Marcos (me gustó que recordaras su nombre) y con amigos y compañeros viví muy de cerca el cierre definitivo de la escuela municipal Félix Ortega, sin respetar el proceso iniciado por las familias, por l@s niñ@s en su etapa 0-6. Luego, en el Caballeros de Santiago viví como la etapa de infantil se reducía a la mínima expresión, la carencia de medios y lo importante que fue un AMPA entregado a ayudar y ampliar la experiencia de esos años de nuestros pequeños. También vivimos tener que sacar a mi hijo del comedor por la pésima calidad de la comida que servían desde un catering. Y la lucha por aclimatar las aulas al extremo calor que sufren los pequeñ@s en mayo y junio en esta ciudad. Sin esa lucha aun seguirían muchas aulas en condiciones infrahumanas para nuestros pequeños. Diez años después aún queda mucho por hacer.
En todo caso, Diego, mi experiencia es que ya me ha tocado pasar por todo esto. Te lo comenté en la reunión. La verdad es que nos gustó tu forma de tratar la apertura de una segunda línea, tu compromiso realizado ante los medios de comunicación y ante nosotras de abrir nuevas líneas a partir de 26 solicitudes. Me comentaste que tu venías de la pública y que muchos de los niños del López Diéguez habían sido luego alumnos tuyos. También míos, en la universidad pública, esto es una cadena que nos une a muchas.
Después nos dijisteis que cuando acabara el proceso de matriculación podría abrirse la segunda línea en relación a tu compromiso de abrirla con 26 solicitudes. No sabemos muy bien por qué lo hacéis así. Tu personal técnico y tú nos hicisteis hincapié en que se cerrara el proceso de matriculación primero. Pero Diego, no somos máquinas, somos familias con niñ@s de tres añitos, mamás embarazadas, mamás solas en la crianza, familias que tenemos que organizarnos para el próximo año, que sentimos que tenemos derecho a elección de centro por encima de otros factores también importantes. Familias que no queremos renunciar por agotamiento a estar el próximo curso en el López Diéguez. En Sevilla, en la escuela infantil de San Jerónimo, centro público, el delegado de educación, Miguel Ángel Araúz, recibió la petición de las familias de ampliación de una línea de tres años, igual que nosotras. Hace una semana llamó personalmente a la presidenta del AMPA para comunicarle que se abría esa segunda línea, y que las familias que optaron al centro como primera opción podrán matricular a sus hijos en los plazos marcados. Eso es cuidar a tu gente, a tus vecin@s. El San Jerónimo de Sevilla quedará con esta nueva línea en primero del segundo ciclo de infantil con un total de 56 niñ@s para todo el segundo ciclo. El López Diéguez, si abriera una línea quedaría con 79 alumn@s en segundo ciclo de infantil. Por eso queremos el mismo trato que ha tenido el delegado de Sevilla con este centro, la posibilidad de matricularnos en el proceso que se inicia ahora el día 1 de junio.
En todo caso, te pedimos que abras la segunda línea y permitirnos matricularnos al igual que otras familias en otros centros de Andalucía con menos peticiones que en el López Diéguez. Y, te reiteramos, ninguna de las familias que hemos decidido en primera opción el López Diéguez vamos a matricular a nuestros hijos, ni en las segundas, ni terceras, ni en ninguna de las opciones elegidas u ofertadas por vosotros. Tenemos los mismos derechos y pedimos las mismas condiciones que en el centro San Jerónimo de Sevilla.
Diego, desde hace unos diez años, la escuela concertada empezó a crecer con mucha fuerza en Andalucía. Mejoraron sus instalaciones, aparecieron campos de deporte renovados, césped artificial, oferta de deporte escolar para el fin de semana, aulas aclimatadas. Y eso está genial. Las fiestas de graduación en la concertada son maravillosas, los centros se engalanan para ese día… nosotras en el San Rafael vamos a ver la graduación de los pequeños a las 9:45 de la mañana, dos entradas por familia, ni los abuelos podrán venir. Así cerraremos este ciclo. Porque la pública no puede competir contra esto, no en igualdad de condiciones y no en este contexto. Cuando el cole público se cierra por la tarde y los niños se van, no hay nadie detrás, sino tú Diego y tu equipo técnico. En la concertada hay una empresa pensando en cómo invertir y mejorar la experiencia del centro, cada día. Pueden pedir un crédito y hacer campos de futbol. En la púbica hay que luchar diez años para que pongáis una consola de aire acondicionado a niños de 3 años, esta semana nos esperan 40 grados.
Pero Diego, a pesar de todo esto, el López Diéguez está compitiendo, está entre los mejores de toda España. Compite desde otras lógicas más comunitarias, sin medios económicos, pero con medios humanos muy bonitos. Ahora te toca a ti. Aquí estamos mientras todas las familias que esperamos que nuestros pequeños crezcan en el proyecto por el que hemos apostado, de nuestro barrio.
El otro día pusimos una pancarta realizada por mamás, papás, abuelo@s y niñ@s, en la verja que da a la calle del colegio. Mandaste a la dirección del centro su inmediata retirada, ponía esto; “Un cole para seguir creciendo como niñ@s, como barrio, como familia, como ciudad. 29 familias, 29 sueños. Por la segunda línea en el colegio López Diéguez”. Ahora la ponemos aquí, en la prensa, porque en este mundo, hay muchas cosas que quitar antes que esto Diego.
Vamos a seguir confiando en ti, pero el coste de llevarnos a las familias a este proceso no es justo. Y tú y tus técnicos lo sabéis. Como dice el viejo haiku, “El viejo caracol de mar, vaciado del todo, se llena de voces”. Pues las aulas vacías del López Diéguez, ya se han llenado para siempre, al menos de voces.
Sobre este blog
Nací en Córdoba en 1974, último año de la dictadura militar. Crecí en el Parque Cruz Conde, un barrio humilde con un gran movimiento vecinal. Mi familia provenía de la provincia, emigraron a la ciudad y empezaron sus caminos desde las portátiles y desde el recién estrenado barrio del Sector Sur. Muchos terminaron emigrando a Suiza.
Me fue bien en los estudios cuando encontré mi camino, antes me aburría en una escuela tediosa y sin sentido para mi. Me licencié en Historia del Arte en la Universidad de Salamanca y vengo desarrollando mi trabajo como profesor titular de Historia del Arte en la Universidad de Córdoba. Investigo sobre arquitectura y urbanismo dentro de su dimensión histórica y social, con una mirada atenta a los procesos postcoloniales, al exilio republicano, a la arquitectura social y rural y a la vivienda cooperativa entre otros intereses. He tenido la oportunidad de trabajar en universidades como las de La Habana, Montevideo, Cornell (Nueva York) o la de Buenos Aires. Dirigí las políticas culturales de la Universidad de Córdoba durante cuatro años, una experiencia difícil para mi.
Cuando regresé a Córdoba tras licenciarme en Salamanca, me vinculé a diversos movimientos sociales como MAIZCA y especialmente a Córdoba Solidaria, coordinadora de movimientos sociales y ONG’d de la ciudad. Posteriormente estuve muy implicado en el Centro Social Ocupado Pabellón Sur.
Escribo para canalizar mis sentimientos de justicia social y democracia en el ámbito de la ciudad en la que aspiro a desarrollar mi proyecto vital. Soy lo que soy gracias a mis amig@s. Echo de menos a David Luque y a la Carmen López, la ciudad era otra con ellas.
¿Lo que más me gusta hacer? jugar en el parque con mi hijo y sus amigos.
Estoy perdido, y por eso escribo.
0