Cinco sombras de los planes de pensiones

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El viernes día 9 de febrero, el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto que nos permitirá recuperar las cantidades de dinero aportadas a partir de los 10 años en los planes y fondos de pensiones.

Desde el 2015, las aportaciones realizadas que tengan al menos 10 años de antigüedad, las podremos rescatar de nuestro plan de pensiones o PPA.

Se pretende fomentar el ahorro en los planes de pensiones, que cada uno complemente su futuro cobro de su pensión pública con un plan de pensiones privado.

Ahorra es el objetivo, pero... ¿ahorrar en planes de pensiones?

Qué cinco sombras no nos dejan ver la realidad de un plan de pensiones.

1º.-  La rentabilidad de los planes pensiones.

Un plan de pensiones debería obtener una rentabilidad anual que batiese cada año, al menos, a la inflación.

Si no es así, estaríamos perdiendo cada año y en el momento de rescatarlo poder adquisitivo.

Y más preocupante es ver cómo la rentabilidad de un gran número de planes de pensiones es negativa año tras año.

2º.-  Las comisiones que cobran los planes de pensiones.

A pesar de la rebaja aprobada por el Gobierno siguen siendo altas. Existen dos comisiones: la comisión de gestión y comisión de depositaría.

Los planes de pensiones de renta fija cobran una comisión de gestión del 0,85%, los planes mixtos del 1,30% y los de renta variables del 1,50%.

Además de cobrar la comisión de depositaría del 0,20%.

Es decir, tener un plan de pensiones tiene unas comisiones de entre el 1,05% y el 1,70%.

3º.- La tributación en el rescate.

La ventaja fiscal -recordemos que las aportaciones anuales nos harán pagar menos en la declaración de la renta de cada año- es realmente un diferimiento en la tributación.

Las cantidades rescatadas tributan como rendimiento del trabajo, es decir, si efectuamos un rescate por la totalidad de lo aportado veremos que nuestra base imponible se incrementa y por lo tanto, se incrementará el tipo impositivo.

Otra opción sería realizar rescates parciales cada año; también incrementaría nuestra base imponible en menor cantidad, pero también seguramente el tipo impositivo sería mayor.

Se debe mejorar la fiscalidad en el rescate. Al final, tendremos que tributar por lo no tributado en cada ejercicio.

4º.- El desconocimiento por parte del partícipe.

Según datos publicados recientemente, existen unos 8 millones de partícipes en planes de pensiones en nuestro país. Todos saben que tienen un plan de pensiones, pero un  porcentaje muy bajo conoce perfectamente qué tipo de plan de pensiones tiene y menos son los que saben dónde invierte su plan de pensiones.

Confianza en exceso en el producto "plan de pensiones" como producto idóneo para nuestra jubilación. No es el producto de ahorro para la jubilación que todos necesitamos.

5º.- El riesgo.

Más de un partícipe, en los últimos años, se ha visto sorprendido cuando ha mirado la evolución de su plan de pensiones.

Ha descubierto que tenía menos de lo que había aportado, es decir, había obtenido una rentabilidad negativa como consecuencia de la gestión y del tipo de plan de pensiones suscrito.

Recordemos que el gestor de un plan de pensiones invierte, al igual que los fondos de inversión, en diferentes activos –renta fija y renta variable-.

Si estamos haciendo un esfuerzo para ahorrar, para complementar nuestra futura pensión, entonces planifiquemos y seamos conscientes de dónde va a ser invertido nuestro plan de pensiones.

No todos necesitamos un plan de pensiones tradicional, pero sí todos necesitamos ahorrar…

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Publicado el
14 de febrero de 2018 - 12:07 h
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