"Los ricos tienen más conciencia de clase"

No lo digo yo, lo dice un policía: "Los ricos tienen más conciencia de clase". Lo recoge Rubén Esquitino en su crónica sobre la manifestación de policías del pasado sábado en Madrid, publicada por El País. Rubén se subió a un autobús en Alicante lleno de policías que acudían a manifestarse contra los recortes y contra su situación laboral. Allí, escuchó de boca de policías lo que normalmente escuchamos de boca de gente a la que algunos policías aporrean: "La desobediencia civil es un arma democrática" o "la sociedad está por delante de la ley".

A quien no conozca a un policía (da igual que sea Nacional, Local, Autonómico o guardia civil) quizás le pueda sorprender. A mí, no. Los polis son los que están en la calle, los que de verdad saben qué está pasando. Es cierto y verdad (que diría Rosa Aguilar) que a algunos (a veces muchos) se les va la pinza. Es cierto y verdad que muchas veces se pasan con la porra. Y no es menos cierto que una minoría, ínfima, disfruta aporreando manifestantes y deteniendo perroflautas. Pero cada vez veo a más policías con una sensibilidad social que ya quisieran, para sí, muchos de esos que se dan golpes en el pecho a diario.

Muchos polis saben perfectamente que están para velar por la seguridad de la sociedad. Otros no. Otros simplemente disfrutan abusando de esa autoridad que le pagamos todos, de esas porras que les pagamos todos, de esos escudos que les pagamos todos y de esas esposas que gustan de apretar y que también les pagamos todos.

Pero muchos polis tienen más conciencia de clase que algunos que sostienen pancartas y se les llena la boca con la palabras izquierda, libertad o democracia. Muchos polis lloran bajo sus cascos cuando ejecutan un desahucio (eso dicen). Muchos polis, sorpréndanse, ayudan a los piquetes en las manifestaciones (palabrita, que yo los he visto en Mercacórdoba, por ejemplo, diciéndole a los camioneros que se den la vuelta). En la protesta del sábado en Madrid, la mayor de la democracia para este colectivo, una pancarta encabezaba la manifestación: "Ciudadanos, os pedimos perdón por no poder detener a los auténticos responsables de la crisis, banqueros y políticos".

Pero claro, siempre están esos pocos polis que pegan, detienen arbitrariamente, se equivocan y ordenan cargar contra gente pacífica e inocente. Esos que le abren la cabeza a un niño de 13 años que pasaba por ahí y que, tengo que decirlo y si no reviento, tan bien le vienen al poder. Esos policías hacen el juego sucio y provocan que los que legítimamente protestan y se manifiestan yerren el tiro. La ira popular se dirige contra la Policía que custodia El Corte Inglés porque es la Policía la que está allí. La ira popular se dirige contra lo que ve porque no son los políticos, ni los banqueros, ni los empresarios los que cargan en las manifestaciones, ni los que detienen arbitrariamente a nadie, ni los que le abren la cabeza a un niño de 13 años. Para eso tienen a la Policía. Por eso, erramos el tiro hablando tanto de antidisturbios. Los polis chungos están ahí, sí. Y son verdaderamente chungos. Pero hay un montón de polis buenos que son de los nuestros.

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20 de noviembre de 2012 - 03:53 h
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