Querido 'mesetarian'

Querido mesetarian.

Para empezar, ¿quién eres? Últimamente, leo mucho este concepto en redes sociales y usado, incluso, por quien aspira a crear un nuevo partido andalucista pero de izquierdas. Que no sé qué será antes, si andalucista o de izquierdas. Como Esquerra Republicana de Catalunya. ¿Qué es antes, republicana, catalana o de izquierdas? No sé.

Insisto. ¿Quién eres? Desde mi ignorancia entiendo que un mesetarian es alguien que vive en cualquier punto de la Meseta. Los Pedroches están ya en la Meseta, así que no sé. Me pierdo un poco. Pero por lo que leo es un concepto que así como base se dirige solo a Madrid. ¿O no?

Es que de lo contrario no lo entiendo. Arrojar a pobres contra pobres es más viejo que mear en una tapia. ¿O es que los pobres de Peñarroya son nuestros pobres y los de La Serena en Badajoz pues ya nos importan menos? A no ser que solo estemos hablando de los pobres de Vallecas o el Pozo del Tío Raimundo en Madrid. Esos son pobres de la capital. Se lo tienen merecido, supongo también. Por no hablar de los pobres del resto del mundo, y la humanidad, como dice el himno de Andalucía. ¿O era España y la humanidad?

Querido mesetarian. No es nada personal. Tenemos muchas más cosas en común que las que nos separan. Un idioma y hasta un acento, una cultura (¿el flamenco es solo de Andalucía?) y una historia en común. Tan en común que los últimos estudios de ADN confirman lo que la historia siempre dijo: que por el antiguo Al Andalus no queda ni gota de sangre árabe o morisca. Que lo que hay son hijos de leoneses, asturianos, burgaleses y cántabros. Conquista pura y dura. Que eso es lo que somos. Lo que fuimos antiguamente.

En estos tiempos líquidos compruebo con extrañeza cómo se intentan, siempre, repetir los errores del pasado y como quizás no entendamos el verdadero divorcio que se está produciendo. Que los pueblos andaluces, y extremeños, y manchegos, ya no están llenos de jornaleros. Los jornaleros de ahora son inmigrantes, algunos con papeles y muchos sin ellos. Que sus problemas ya no son los del andalucismo de 1980, pueblos donde no había luz eléctrica en algunas calles, calles en las que no había asfalto y tierra bajo la que no había ni tuberías. Todo eso ha cambiado. Afortunadamente.

Y lo que es peor, ese centralismo del que tanto os acusan, querido mesetarian, se reproduce en Andalucía de una manera calcada a la del resto de España. ¿O no es acaso Sevilla una especie de Madrid para Andalucía? Puestos a buscar agravios, creo que los andaluces tienen un máster en encontrarlos no de Despeñaperros para arriba, sino entre la ciudad vecina.

En serio. Yo ya no entiendo nada.

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14 de febrero de 2020 - 22:03 h
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