El plagio

http://youtu. be/eEjhLTmmv5A

Hola, me llamo Alfonso Alba y me gano la vida escribiendo. Sí. En Cordópolis lo hago para mí mismo. También lo hago (y lo hice) en muchos otros medios aunque ahora, de vez en cuando, lo hago sólo para Eldiario.es o El Confidencial. No es fácil. Nunca lo fue. Mi familia, mi novia, mi perro pueden dar fe. Es aún tarde y ahí está el pobre mirándome con esa de cara de ya es la hora de bajar al parque. Sigo escribiendo. Sigo trabajando. Y ya saben, todo trabajo tiene un precio. Hasta en los paraísos comunistas se paga a quien trabaja, pardiez, que escribiría Pérez Reverte poniéndose castizo.

Hace dos semanas los zumbados de Cordópolis entrevistamos a Julio Anguita. Estuvimos con él una mañana. Dos horas de grabación y algo más de vídeo. Casi nada. Por Twitter pedí auxilio: "¿Alguien sabe cómo picar [en argot periodístico significa transcribir] una entrevista de dos horas y media y no fallecer?". Nadie me respondió más allá de compadecerme. Tras la entrevista, pasé algo así como una tarde, una noche y parte de una madrugada dejándola más o menos bonita (sí, luego salieron erratas. Muchas. Demasiadas). No me quejo. Es mi trabajo y es así como me gano la vida. Repito, como me gano la vida.

Ayer por la tarde era una tarde cualquiera. Después de una agradable tertulia futbolística en Onda Cero (sí, yo tampoco entiendo qué hago allí hablando de fútbol) llegué a casa, encendí el ordenador, abrí mi paquete de magdalenas, revisé correos, puse en el Spotify la canción de arriba (Viva Standstill), abrí el editor de Cordópolis, llegué a poner hasta el titular de una noticia, abrí el Twitter y me quedé paralizado. Menéame (para el que no lo sepa el tótem web de la recomendación de noticias de España) informaba que una de las noticias más leídas era una entrevista a Julio Anguita que titulaba: "Estamos en el momento perfecto para el fascismo". Es nuestra entrevista.

Todo era gozo porque uno también es ufano hasta que piqué en la noticia. What the fuck?!?!? No, no era la entrevista de Cordópolis. Era la de un medio digital llamado Diario Octubre (como la revolución rusa, supongo). El plagio era impresionante. No sólo a la entrevista no le faltaba ni una coma (y, por supuesto, ni una de nuestras habituales erratas). También estaban las fotos. Pero el plagio le daba la vuelta al marcador. Diario Octubre lo había robado a su vez de La República (www.larepublica.es) que eran quien lo había plagiado primero. Viva y bravo. ¿Quién me iba a decir a mí que iba a acabar fusilado por la izquierda?

Al menos, Diario Octubre había tenido la deferencia de citar que su entrevista provenía de La República. Estos últimos no. Estos últimos habían cogido la entrevista y se la habían firmado a los autores, a servidor y al compañero y sin embargo amigo Manuel J. Albert. También habían firmado las fotos, al ídem Madero Cubero. Sin duda, un alarde de elegancia. Pero no habían puesto el link a nuestra entrevista. Es decir, se habían quedado con todo nuestro tráfico de visitas.

Vuelvo a insistir en que uno se gana la vida escribiendo, haciendo entrevistas, reportajes, crónicas. Por esas cosas, me pagan. Con eso, pues, tengo hasta para tomarme una caña cada noche. No quiero parecer un Ramoncín enfurecido, no. Lo único que pide uno ya, a estas alturas en las que todo se está pisoteando y la vida no deja de ser un sálvese quién pueda, es un poco de respeto.

Les dejo con Kiko Veneno.

http://youtu.be/9fwFdHvHPEk

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Publicado el
18 de diciembre de 2012 - 03:46 h
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