La banalización de lo gratis

Medina Azahara | MADERO CUBERO

Desde hace muchos años leer prensa es gratis. También libros. Y no me refiero a los que uno pide prestados de la biblioteca. Cualquiera puede leer más noticias de las que nunca. Sin mayor coste que la presencia de anuncios. Antes, para hacerlo, tenía que ir por la mañana al quiosco y llevarse a casa los tres periódicos locales, los dos nacionales que más le gustasen y hasta su deportivo favorito. También, de regalo o comprando, revistas. Y hasta una cubertería coleccionable. Pero pagar, pagaba. Hoy ya no. Tampoco por libros. Pero sí que se hace por las series (cada vez hay menos pirateo) y el fútbol, que curiosamente antes sí que era gratis y se emitía en abierto. Tiempos.

Este domingo publicamos una entrevista con el arqueólogo Antonio Monterroso. Sus respuestas (creo que se nota) me han sorprendido y hecho reflexionar en muchos de los lugares comunes en los que habitaba. Uno de ellos es precisamente ese. La gratuidad de todo a lo que ya nos hemos acostumbrado. El trabajo de un periodista, por ejemplo, no se valora adecuadamente porque ya nadie paga por él. Salvo, eso sí, los anunciantes. Pero no hay que olvidar que para tenerlos hay que tener influencia y, sobre todo, audiencia. Y para tener influencia y audiencia hay que tener buenos periodistas. No es fácil.

Visitar Medina Azahara o la Sinagoga de Córdoba es gratuito. La Mezquita, en cambio, cuesta diez euros. Es inaudito. Cuenta Monterroso que para los buenos visitantes, para aquellos que de verdad disfrutan con la visita, que saben que están en un lugar único e inolvidable, lo de no pagar un euro puede ser hasta insultante. Y en el fondo lo es.

La Junta financia a pulmón todo lo que se hace tanto en Medina Azahara como en la Sinagoga. Paga a sus escasos trabajadores, a sus cada vez menos investigadores y mantiene las instalaciones. En tiempos de vacas flacas, como los pasados, el patrimonio de esta manera se convierte en una losa. Y no se logra una autofinanciación bien entendida. No estamos planteando cobrar para ganar dinero. No. Estamos planteando cobrar para seguir investigando, para seguir creciendo, para que Medina Azahara sea el mejor parque arqueológico de Europa, porque puede serlo junto a Pompeya. O para que la Sinagoga se convierta en el epicentro de la Judería de Córdoba, más allá de los patios, de las macetas y los bares.

El Cabildo recauda millones de euros gracias a las visitas a la Mezquita. No hace falta ser muy intuitivo para saber que gracias a ese dineral el Cabildo puede hacer muchas cosas, tanto en el monumento como en otras iglesias de la ciudad y la provincia. Podría financiar, sin despeinarse, a toda la Semana Santa de Córdoba, por poner un ejemplo. Enfrente, está la Junta de Andalucía que tiene muy buenas intenciones con la cultura y el patrimonio, pero que casi nunca tiene ni el dinero ni la financiación adecuada para determinados programas.

Entrar a la Alhambra de Granada cuesta casi 15 euros. ¿Caro? Ver un partido de fútbol del Granada en Segunda División lo es mucho más. Con ese dinero, la Junta sí que reinvierte, programa, investiga y promociona en este lugar único en el mundo. Entrar a Medina Azahara no cuesta nada. Pero es Patrimonio Mundial y tiene que venir el Instituto Alemán a excavar. No hay color.

Etiquetas
Publicado el
28 de octubre de 2018 - 02:39 h
stats