En Semana Santa lloverá...

N.d.a.: El título de esta entrada es una falacia, un recurso lingüístico para llamar la atención sobre el verdadero contenido del texto.falacia

Estamos en tiempo de cuaresma y eso se nota. Lo notamos especialmente quienes al final de la misma sufriremos un aluvión de preguntas de similar tono. La sucesión de acontecimientos en estos 40 días comienza a convertirse en tradición para los que oteamos el cielo y esporádicamente hojeamos las páginas de la prensa local. Hasta el día de salida, llueva o no, asistiremos a un ritual involuntario con tintes chamánicos. Desde el ay y el uy de los días previos, según cambie el parte de las tardes de abril, hasta el vapuleo sistemático con que buena parte de la carcunda cofrade mediática somete a la ciencia del tiempo.

Entonaremos como cada año, las alegres y muy inútiles previsiones a más de 5 días vista del Domingo de Ramos, cantaremos y aplaudiremos los buenos vientos que nos endiñen los cabañuelistas, y como siempre, o casi siempre, nos descojonaremos sonadamente cuando todo lo dicho no sirva para nada. Que el de la frutería avance que la semana será lluviosa, que lo diga yo, el tasista, o la rancia sobacada de Antonio Burgos, podría tener el mismo valor que el de las optimistas previsiones de la economía mundial que hacen los economistas de la escuela austríaca.

Verán, la pasada semana, la Agencia Estatal de Meteorología se dejaba caer con un detallado informe sobre los valores medios climáticos que se registran en la Península Ibérica entre el 13 y el 21 de abril, fechas que este año coinciden con el clímax cofrade por antonomasia. El informe, que no debiera pasar de lo anecdótico y de soporte estadístico para hacerse una vaga idea del tipo de circulación atmosférica predominante en el mes de abril, como es lógico saltó la fina línea que separa la prudencia del escandaloso ridículo.

Así, muchos medios tomaron la parte por el todo, y en el frecuente galimatías que confunde meteorología con climatología, llegaron a darse titulares esperpénticos como el que sigue, y que cojo del diario digital Público, con la firma de la agencia de noticias Europa Press:

"En Semana Santa habrá lluvias frecuentes y una temperatura media de 14º"

Hete aquí que quien firma la cosa anticipa con más de un mes el tiempo que hará durante los 8 días que dura la orgía cofrade. Lejos de mi poco disimulado anticlericalismo, entiendo el hecho como una cosa bastante fea y digna de choteo. No tanto por lo objetivamente ofensivo que es jugar con las ilusiones de un grupo de personas, sino por el flaco favor que se le hace a la ciencia con titulares que desvirtúan forma y fondo de datos empíricos, quedando estos equiparados en valía a los que utilizan chamanes, druidas, o Presidentes del Gobierno.

El titular, como comprenderán, es del todo incorrecto, siendo rematadamente más aconsejable otro que hubiese optado por la mesura y la razón objetiva, y que podría haberse quedado en:

"Aemet emite un informe climático para el periodo de Semana Santa de 2014"

Claro que, si la intención del redactor era la de agriar la fiesta de cofrades y turistas, por el oscuro vínculo que une lluvia y pasión, podría haber rematado con un sonoro:

"100% de probabilidades de llanto cofrade la próxima Semana Santa"

Este, mucho más divertido y ofensivo si lo que se persigue es el recomendable tocamiento de huevos, pero más peligroso en cuanto que da alas a quien estos días empieza a adquirir un repentino interés por el movimiento de las nubes, para el fusilamiento de una ciencia que tiene mucho de fe.

Pero no se angustien que aún queda mucho, en Semana Santa lloverá, o no.

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12 de marzo de 2014 - 07:00 h