Un viaje por la memoria de los Dolores

La corporación servita permite a los cofrades conocer su historia y la de la Señora de Córdoba a través de la exposición "La Virgen de los Dolores: tres siglos de amor y cincuenta años coronada" | La muestra ofrece imágenes y documentos inéditos en tres etapas de la cofradía

El aroma de San Jacinto impregna la sala expositiva. Tanto es así que el visitante lo siente nada más acceder a la misma. Diversas fotografías dan la bienvenida y ofrecen una primera pista sobre lo que la muestra recoge y permite conocer. Es mucho y de notable interés. Enseguida queda al descubierto que es necesario mantener la mayor atención posible para no perder el más mínimo detalle. De lo contrario, quizá el cofrade se quede sin disfrutar de estampas inéditas de la imagen que tallara en 1719 Juan Prieto. Un ejemplo es la primera instantánea que se tiene de la que es una de las mayores devociones populares de la ciudad y que hasta ahora era desconocida. En ella, la Señora de Córdoba aparece con las manos cruzadas, una posición diferente a la reconocida y reconocible. Ese marco del siglo XIX aparece ante la mirada como un aviso de la importancia de la exposición "La Virgen de los Dolores: tres siglos de amor y cincuenta años coronada", que organiza la hermandad de los Dolores junto con la Fundación Cajasol en el tramo final de las celebraciones de la corporación con motivo del cincuentenario de la coronación canónica de la imagen y del Año Jubilar debido a dicha razón.

La servita corporación y el órgano de la entidad bancaria desarrollan esta muestra con motivo del cincuentenario de la coronación canónica de la Señora de Córdoba, así como del Año Jubilar que por tal motivo tiene lugar todavía. El 8 de mayo, con una Pontifical oficiada por el Obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, quedará cerrado en San Jacinto. La exposición, según señaló el encargado de convertirla en realidad, que es José Miguel Varona, miembro de la cofradía y de la Comisión Organizadora de los actos de ésta con motivo de la efeméride, recoge en torno a 80 elementos. Sobre todo se trata de documentos y fotografías, lo cual tiene un sentido. "Hemos querido sacarlo del ámbito cofrade, de exponer estandartes, bordados y demás, y mostrar la historia. Que Córdoba vea los tres siglos de la Virgen, que empezó siendo una más y tres siglos después es una de las principales devociones de la capital y de más allá de sus fronteras", explicó el comisario del recorrido por la historia de la Señora de Córdoba, que también es el de su hermandad.

La exposición, que se puede visitar en la sala de la Fundación Cajasol (Ronda de los Tejares, 32), fue inaugurada este lunes a las 20:00 y permanecerá abierta hasta el próximo domingo. Los horarios serán de 11:00 a 14:00 por la mañana y de 18:00 a 21:00 por la tarde. De esta forma, los fieles y cofrades cordobeses, así como foráneos, tendrán opción de recorrer a través de diversas fotografías y documentos la historia de la Virgen de los Dolores, así como de los 300 años de devoción de la ciudad. El pueblo de Córdoba, por cierto, posee el título de hermano mayor honorario desde 1976, un instante que quedó recogido en una de las imágenes que presenta la muestra, la cual supone un motivo de satisfacción para la corporación. "Para nosotros es un orgullo sacar una serie de documentos inéditos y que el pueblo de Córdoba lo pueda ver", afirmó Emilio Molina, hermano mayor de la servita cofradía.

Un viaje en tres etapas

El viaje que del siglo XVIII a la actualidad propone la hermandad lo es en tres etapas, a la perfección separadas en la sala de la Fundación Cajasol. La primera presenta a la Virgen de los Dolores, e instantes en torno a la imagen, en el período hasta 1965. Es decir, el previo a la coronación canónica de la imagen que tallara Juan Prieto en 1719. Esta época queda reflejada a través de fotografías, entre las que se encuentran una de la Señora de Córdoba en su camarín con un resplandor de plata -que todavía tiene en su patrimonio la servita corporación- o de los Reyes Don Juan Carlos I y Doña Sofía de Grecia cuando aún eran Príncipes en su primera visita a San Jacinto, allá por el año 1964. Instantes de gran importancia de estas fechas fueron la concesión del título de real a la cofradía, por parte de Alfonso XIII -6 de marzo de 1925-, y la aceptación como camarera de honor de Victoria Eugenia -20 de marzo de 1910-.

La central es la etapa de la coronación canónica de la Señora de Córdoba, pues dicha efeméride es la que celebró la corporación servita este año. Esta parte de la sala la preside la peana sobre la que marcha la Virgen cada vez que recorre las calles de la ciudad de manera ininterrumpida desde 1779 y que luce esplendorosa después de que finalizara su restauración gracias al apoyo de la Fundación Cajasol. En este apartado destacan documentos como la carta firmada por el Papa Pablo VI -"que al ser beato se puede considerar una reliquia"-, el bastón de Monseñor Fernández Conde, Obispo de Córdoba en 1965 y uno de los principales valedores de la coronación junto a Fernando Fernández de Córdova, hermano mayor de los Dolores desde 1938 hasta 1985. En el espacio tienen importante presencia los dos carteles que con motivo de tan señalada cita se realizaron: el editado por la cofradía, de Ricardo Anaya, y el del Ministerio de Información y Turismo, "que tuvo una difusión internacional y fue enviado a todas las embajadas españolas". Recortes de prensa, otras muchas fotografías y algún que otro elemento más completan esta época.

El recorrido por la historia de la hermandad y de la Virgen de los Dolores termina con la etapa posterior a 1965, en la que se reflejan a través de fotografías instantes como una visita de Adolfo Suárez a San Jacinto, la exaltación realizada por el Cardenal Amigo Vallejo con motivo del Año Jubilar y del cincuentenario de la coronación canónica o instantes de la procesión extraordinaria para conmemorar la efeméride o la participación de la Señora de Córdoba en la ‘Regina Mater’. También se presentan los principales poemas de Pablo García Baena dedicados a la imagen, así como partituras de marchas procesionales, devocionales o septenarios. Un escapulario bordado por Pérez Artés y tres coronas dolorosas, una de cada centuria desde la del XVIII a la del XX, completan el conjunto de la exposición.

Etiquetas
Publicado el
11 de abril de 2016 - 23:52 h