Mear fuera del tiesto

Juan Serrano

Juan pasa de los 80 y el jueves inauguró una nueva instalación escultórica en la que ha trabajado durante meses y –doy fe- sin descanso.

Natalia pasa de los 40 y se pregunta si cuando supere el medio siglo le seguirán quedando ganas de inventar o se habrá pasado al bando de los acomodados. (Imposible).

Albert estudió Medicina en España, se especializó en Bruselas, se hizo urólogo –que según él es algo más que hacer tactos rectales- se convirtió en un eminente doctor especializado en trasplantes y en hablar de prevención de cáncer de próstata en tiendas para rudos moteros.

Adolfo es biólogo y salva tortugas marinas ayudado por los pescadores. No le gusta que le vean como a un héroe porque llora a menudo, siempre que el plan de rescate falla y las cosas no salen como debieran.

He conversado con ellos en las últimas 24 horas. El primero peina canas desde hace muchas décadas, la segunda es una medio pelirroja con cara de gamberra, el tercero un flamante médico de éxito y el cuarto un tipo con cara de buena persona. A primera vista, nada que ver los unos con los otros. Y sin, embargo, en todos y cada uno he reconocido ese brillo extraño en la mirada de quien hacen las cosas con tanta pasión que le importa un carajo andar meando fuera de tiesto. Como dice Fermín –otro del club de los apasionados- "hacen macetas con el tiesto para plantar otra forma de hacer las cosas". Bravo por ellos

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Publicado el
24 de octubre de 2015 - 10:30 h
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