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Francisco de la Torre: “La imagen de los veladores en la calle de La Plata es dantesca”

El presidente de Hostecor, Francisco de la Torre | ÁLVARO CARMONA

Desde el pasado mes de octubre, Francisco de la Torre (Córdoba, 1973) es el presidente de Hostecor, una asociación a la que llega después de catorce años de gestión de Antonio Palacios y su equipo y tras unas elecciones en las que contó con el apoyo mayoritario de los asociados, que apostaron por un cambio en contra de la opción continuista que representaba su rival, María Dolores Jiménez, que acabó retirándose de la carrera electoral.

Profesional del sector de la hostelería desde el año 1999 y con amplia experiencia en la gestión de numerosos establecimientos de restauración, a De la Torre se le presentan varios frentes en el horizonte. El primero es el interno. Hostecor vive una situación que él mismo reconoce como “muy difícil” y en la que se juntan las dudas por la gestión anterior, las apreturas económicas, con una deuda global -a expensas de lo que determine la auditoría que han encargado- de unos 350.000 euros, problemas con la plantilla, falta de asociados y una desunión en el sector que ahora se trata de arreglar con la integración de Córdoba Apetece o el cluster empresarial Fides. A esto hay que unirle las malas relaciones con miembros del anterior equipo directivo, que De la Torre achaca a “excesivas ganas de protagonismo”.

Si complejos son los retos internos, no lo son menos en el exterior. A De la Torre le toca lidiar, de forma inmediata, con la nueva regulación de los veladores y con males endémicos del sector hostelero como la falta de formación y el “miedo” al cambio que siempre acecha al empresariado cordobés y le impide dar el salto de calidad definitivo en lo que considera deben ser las señas de identidad del Turismo cordobés: la cultura y la gastronomía. Todo ello enmarcado en una ciudad que sigue sin un Plan Turístico y, según se desprende de sus palabras, sin las ideas claras en lo que se refiere a una estrategia conjunta para conseguir que el turista deje de ser de paso para convertirse en un cliente fiel.

PREGUNTA. Lleva casi seis meses al frente de Hostecor y ya es buen momento para tener una visión concreta de en qué situación se ha encontrado la asociación. ¿Cuál es su balance de la herencia que ha recibido?

RESPUESTA. Nos hemos encontrado una asociación que no se diferencia en mucho a otras que estoy viendo y conociendo en Córdoba. El mayor problema es la falta de asociados y eso económicamente hace las cosas más difíciles.

P. Pero los asociados no se van porque sí, algún motivo habrá. Aparte de que los problemas en Hostecor vienen de largo y no se limitan solamente al número de asociados.

R. En lo que se refiere al número de asociados, uno de los principales problemas ha sido la crisis que a todos nos ha afectado. En estas situaciones uno entiende que lo primero que te quitas son las cargas económicas o los pesos que son más fáciles de desprenderse. Una de ellas es estar integrado en una asociación. Eso no quita que también parte de esas bajas han sido por una mala gestión y por un mal trabajo o porque no hemos sabido darle al asociado todo lo que busca en Hostecor.

La situación en Hostecor es muy díficil. El 'agujero' ronda los 350.000 euros. Vamos día a día"

P. El equipo que usted dirige ha llegado a Hostecor después de un largo periodo (catorce años) con Antonio Palacios al frente de la asociación. ¿Cómo calificaría su gestión?

R. Calificar la gestión de Antonio Palacios me resulta difícil. Al igual que a mí ahora, le ha tocado lidiar con los problemas y no todo ha sido bonanza. Sí puedo expresar lo que me han dicho los asociados y es que no se sentían representados y que la gestión que se estaba realizando no era muy buena.

P. Siguiendo con las consecuencias de esa gestión que usted hereda. ¿Vive Hostecor un momento difícil económicamente?

R. Muy difícil. Muy difícil.

P. ¿Cuánto de difícil?

R. Pues vamos salvando los problemas a medida que nos van saliendo. Hemos tenido que reestructurar la plantilla que se ha hecho con un acuerdo de un calendario de pagos. También ha habido que llegar a otro acuerdo con la Seguridad Social para aplazar los pagos pendientes de en torno a unos 50.000 euros...

P. ¿Y todo esto es por la desbandada de asociados? Estamos hablando de una deuda importante en una asociación importante en Córdoba. ¿A cuánto asciende el agujero en la contabilidad de Hostecor?

R. Estamos pendientes del resultado de una auditoría que no ha sido tan fácil como preveíamos, pero vamos, que tenemos problemas. Si sumamos estos pagos pendientes, la hipoteca y las obligaciones con los trabajadores creo que podemos estar en unos 300.000-350.000 euros.

P. ¿Y se espera encontrar tan mal la asociación?

R. Creo que dentro de la auditoría, de la que no todavía no conozco los datos definitivos, no se puede extraer ningún otro dato sorpresivo que revele una situación de mal hacer.

P. Una vez que esos datos de la auditoría sean definitivos, ¿se van a exigir responsabilidades al anterior equipo directivo de Hostecor?

R. Si se demuestra una mala gestión o una mala praxis, por supuesto que se exigirán.

P. ¿Y se vislumbra luz al final del túnel o, como dirían en el Atlético de Madrid, vamos partido a partido?

R. Aunque no se lo crea, vamos día a día y vamos tapando agujeros a medida que van saliendo. Yo no me presenté a presidente de Hostecor para hacerla desaparecer. Tanto yo como la nueva junta directiva estamos empeñados en conseguir que esto salga adelante. Ahora las relaciones con Córdoba Apetece son fluidas y estamos trabajando para conseguir una unidad patronal.

P. Insisto. ¿La supervivencia de Hostecor, a fecha de hoy, está asegurada?

R. Entiendo que sí, pero como le he dicho, vamos día a día y no hay día (valga la redundancia) en el que no te llame el secretario general para decirte que hay un problema o que algún trabajador que antes estaba con nosotros (cinco) ha pedido un dinero... Estamos llegando a acuerdos con ellos. De estos, al único que yo le he dicho que no iba a contar con él como secretario general ha sido a Antonio Álvarez, que decidió demandarnos porque se le debían nóminas y, como todo trabajador, está en su derecho, aunque sorprendentemente lo hizo al día siguiente de ser yo presidente cuando antes la gestión la llevaba directamente él.

No se entienden tantas asociaciones en una ciudad como Córdoba, en algunos casos hay mucho deseo de protagonismo"

P. Habla de integrar a Córdoba Apetece. ¿Usted entiende que en una ciudad tan pequeña como Córdoba haya tantos indios separados en tantas tribus?

R. Yo soy un defensor acérrimo del asociacionismo y por supuesto que cada uno es libre de crear todas las asociaciones que quiera, pero sorprende, como dice, que en una ciudad tan pequeña haya tantas asociaciones en vez de aunar esfuerzos para que rememos todos en la misma dirección y más siendo Córdoba una ciudad de servicios. Desgraciadamente estamos muy separados a la hora de hablar con las instituciones. Nosotros estamos dando los pasos necesarios con Apetece y también lo estamos haciendo con Fides, que para mí es un proyecto ilusionante porque, entre todos, sumamos un 90% del sector turístico con Comercio y agencias de viajes.

P. ¿Y esa división forma parte del carácter cordobés, el es reflejo de una mala gestión, de eternos desacuerdos...? Ahora tenemos una nueva asociación de hoteles, Aehco.

R. Sinceramente, no sé como explicarlo. No entiendo cómo personas que han estado relacionadas directamente con Hostecor y, además, en primera línea decidan hacer una asociación nueva. Pongo por caso a María Dolores Jiménez, contra la que me presenté a la presidencia de Hostecor y, tras perder, se presenta como una de las abanderadas de Aehco. No tiene sentido. Ellos explican que es porque no se sentían representados por Hostecor, lo que me sorprende cuando durante catorce años el presidente de esta asociación ha sido hotelero, que no hostelero. Pero bueno...

P. En todo lo que me cuenta subyace mucha cuestión personal.

R. Hay mucho afán de protagonismo. No puedo decir que sea el caso de todos los que integran Aehco, porque hay muchos que me han expresado personalmente que no se sentían representados por Hostecor. Yo les propuse desde primera hora que estuvieran en Hostecor y que el presidente adjunto fuese cualquier persona de ellos e incluso una vocalía en CECO para que estuviesen representados y que desde aquí se atacase a todo lo que tuviésemos que enfrentarnos, pero no quisieron. En un principio Aehco la integraban representantes de pequeños hoteles de Córdoba, pero la última convocatoria la han abierto a todos los hoteles.

P. CECO también ha cambiado de presidente. ¿Ya han mantenido contactos?

R. Sí, me he reunido con Antonio Díaz personalmente y espero que Hostecor esté en breve en primera línea de su directiva.

P. Siguiendo con relaciones institucionales. ¿Cómo son las relaciones de la nueva directiva de Hostecor con el Ayuntamiento? En breve se va a cerrar el Consorcio de Turismo que presidía Antonio Palacio, expresidente de Hostecor.

R. Entiendo que las relaciones son bastante buenas en la medida que ellos defienden sus intereses y nosotros hacemos valer los nuestros. No estamos para poner piedras en el camino, sino para colaborar.

La crisis ha provocado que cualquiera pensara en montar un bar como salida. A los bares de 'intrusos' no les doy más de seis meses de vida"

P. ¿Y qué le pide Hostecor al Ayuntamiento?

R. Por ejemplo poner en marcha un Plan Turístico. Es necesario que tengamos una línea y una estrategia clara que seguir y queremos tener esta herramienta, consensuada con Hostecor y el resto de agentes sociales de la ciudad. Es cierto que estamos viviendo una coyuntura en la que, por problemas en otros países, están llegando muchos turistas a Córdoba y hay que aprovecharlo para que se queden y nos vendan en sus países para generar nuevas oportunidades. Hay que coger este tema de las riendas.

P. ¿Entiende que todavía se eche en falta un Plan Turístico y que ninguno de los gobiernos anteriores haya puesto en marcha esta herramienta? ¿Se ha minusvalorado o no se ha sabido ver el potencial turístico de la ciudad?

R. No creo que sea una cuestión de que se haya minusvalorado, sino de que como lo tienen (el turismo) pues se han dedicado a otros problema antes que a éste. Lo que sí es verdad es que si las cosas no se cuidan mueren. Hay que cuidarlo y poner en valor dos activos claves para mí: el cultural y el gastronómico, que habría que potenciar al 100% para que esta subida no sea solo de rebote.

P. Hablando de oportunidades perdidas. ¿Le ve salida a la eterna cuestión sobre el turismo congresual?

R. Entiendo que sí. Torrijos está terminándose, aunque aún no tiene fecha y eso es otro problema, porque no se trata de abrir y ya está, sino que hay que dotarlo de contenido y para eso hay que ponerse a trabajar un año antes. Y  si ahora mismo seguimos sin fecha, es muy difícil programar nada.

P. ¿Cómo es posible que se hable de una Semana Santa histórica desde el punto de vista turístico y haya subido (y mucho) el paro en el último mes?

R. Queremos pedir datos concretos para ver la incidencia que ha habido en el sector de Servicios (creció en 384 personas). Lo que sí le puedo decir es que toda la hostelería que ha trabajado en el circuito de Semana Santa ha ampliado plantilla. Si fuese por nosotros, mantendríamos contratos todo el año, pero también nos movemos por la estacionalidad.

Con los veladores se han sobrepasado límites. La norma está para cumplirla, pero también ha habido permisividad en el órgano que debía velar por su cumplimiento"

P. Antes hablaba de la crisis y uno de los grandes mitos en estos años ha sido el de “me echan del trabajo y con lo que pueda reunir monto un bar”.

R. Intrusismo, sí.

P. ¿Cuánto intrusismo han detectado en estos años en el sector de la hostelería en Córdoba?

R. Datos concretos no hay, pero es cierto que ese fenómeno se ha dado y además ha habido casos en los que se han montado al lado de negocios que llevaban toda la vida y la estrategia ha sido la de reventar precios. Los que llevamos en este mundo tanto tiempo sabemos lo que cuesta un refresco, pagar al personal, los impuestos... Luego los clientes no son tontos y saben dónde está el buen servicio, aunque sí ha habido una pérdida de clientela que rápidamente se vuelve a recuperar porque, como le digo, también hay que saber tratar a los clientes.

P. Hágame una predicción. ¿Cuántos de estos nuevos bares van a cerrar en los próximos años en Córdoba?

R. Yo a los intrusos no les doy más de seis meses de vida, que es el plazo en el que ya puedes empezar a saber de qué van los números. Quien no sabe de esto tarda poco en darse cuenta de que todo lo que entra en la caja no es para gastarlo, sino que hay que emplearlo en pagar. Esto también ha afectado a la relación con los proveedores; antes, si no tenías en caja no había problema para pagarlo un poco más tarde, ahora te piden el dinero sobre la marcha y al contado porque saben que muchos hoy están aquí y mañana quién sabe.

P. Vamos con el tema de los veladores. ¿Se han pasado los límites de la convivencia con las terrazas en muchas calles de Córdoba?

R. Evidentemente se han pasado porque si no no estaríamos hablando de este problema. Ahora muchos se llevan las manos a la cabeza y dicen: ¡Cómo me van a quitar ahora los veladores! Yo siempre lo digo: si vas por la carretera a 160 kilómetros por hora te expones a que te pongan una multa y no le pides explicaciones a nadie. Estamos en las mismas. Si tienes diez veladores autorizados y pones veinte tienen todo el derecho a multarte. Y además, volviendo al tema de la competencia desleal, si tú tienes un compañero que cumple su espacio y tú le pones veinte le quitas el espacio a él y a le creas un problema con los vecinos.

P. En este conflicto también hay un órgano, la Gerencia Municipal de Urbanismo, que debe velar por el cumplimiento de una norma que, a ojos vista, se ha incumplido de forma reiterada en la calle.

R. Está claro que ha habido permisividad. Hay negocios nuevos, muchos de los que hemos hablado antes. El hostelero de toda la vida sabe que no es agradable que se presente en tu establecimiento la Policía Local y levante a los clientes de la mesa. Pienso que la normativa está para cumplirla. Si hay que cambiarla se tendrá que debatir en una mesa de trabajo, pero ahora mismo lo que hay es lo que hay.

En Córdoba menos de un 5% de los bares atienden en inglés al turista. Seguimos hablando por señas, más despacio y más alto. Esto tiene que cambiar"

P. En este sentido, el presidente de la Gerencia, Pedro García, ya ha anunciado una drástica reducción de veladores en zonas especialmente sensibles como la calle de La Plata, en donde la imagen que se ofrece es...

R. Dantesca.

P. ¿Cómo se va a asumir ahora ese recorte de mesas que les va a tocar a muchos propietarios? ¿Cree que van a pagar justos por pecadores?

R. Si cumples no tienen por qué quitarte mesas, pero evidentemente algún justo va a pagar por algún pecador. En este sentido, la propuesta que llevamos a la mesa de veladores (horas después de esta entrevista ese primer debate se suspendió por desacuerdo en la forma de convocatoria) es no crear problemas donde no los hay. En zonas como en la calle La Plata ya estamos hablando de problemas no solo de imagen, sino de seguridad o de respeto a los propietarios de los comercios que, en ocasiones, no pueden acceder a su propia tienda. ¿Quién tiene que aplicar esto? Está claro que hay un órgano que es el encargado de asegurar que se cumple la norma.

P. A esto se une el hecho de que, ahora mismo, se adeuda más de medio millón de euros al Ayuntamiento en tasas de veladores. Uno se pone en la piel del vecino afectado al que le restringen el uso de la calle con veladores no autorizados, que molestan con el ruido y que, además, luego se entera de que no pagan sus impuestos. ¿Entiende su malestar?

R. Por supuesto que entiendo su malestar. Como le he dicho antes se ha vulnerado la normativa en muchos puntos de Córdoba, pero también insisto en el hecho de que muchos de los que lo han hecho no son hosteleros de toda la vida.

P. ¿Espera que al final se llegue a un acuerdo rápido en el número de veladores?

R. Sí, claro, y espero que se aplique la normativa como estamos pidiendo y si en algún caso hay que restringir sillas o veladores, no sé cómo se le podrá compensar al hostelero. No solo estamos hablando de sillas y mesas, si hay que cambiar modelos de toldos u otros elementos como se está hablando, a esa persona que se le facilitó la licencia hay que compensarle en este gasto para que pueda asumirlo. Esto se va a plantear desde Hostecor, Apetece y Comercio.

Al Ayuntamiento se le pide que, de una vez, se ponga en marcha un Plan Turístico que marque la estrategia que debemos seguir todos"

P. Volviendo al sector de la hostelería en Córdoba, antes hemos hablado de la desunión en la patronal. A pie de calle, ¿cuál es el principal defecto que observa en los negocios de restauración en Córdoba?

R. Sin duda la formación.

P. Ya que estamos y hemos hablado de asegurar el retorno del turista, ¿en cuántos bares se habla inglés en Córdoba?

R. Creo que acabaríamos antes si dijésemos que los bares en los que sí se habla no llegan al 5 por ciento.

P. Se sigue hablando por señas con el turista.

R. Sí o si lo prefiere, más lento y más alto. Si queremos el visitante y no el turista que viene y hace el circuito Judería, Mezquita-Catedral, Casco Histórico y se nos va, esto no puede ser. Un turismo de calidad y de excelencia como estamos hablando que queremos comienza por nosotros mismos. Hace falta un reciclaje en los profesionales antiguos y una eficiencia en los profesionales nuevos. Hubo un tiempo en que todo el mundo estaba en la construcción y cuando vino el paro, el sector refugio fue la hostelería y no todos sirven. Si hablamos de formación, en los bares y restaurantes de Córdoba hay gran recorrido que hacer desde sala a cocina. En Viena, en muchos locales, los camareros llevan en el uniforme banderas que aluden al número de idiomas que saben hablar, pero también se les paga en función de estos conocimientos y eso sería una buena medida; primar y valorar la formación.

P. Eso nos lleva de nuevo a oportunidades perdidas y a tocar temas como qué pasa con ese ambicioso proyecto de la Escuela de Hostelería que nunca se acaba de cristalizar.

R. Hostecor es patrono de la Escuela de Hostelería y hoy mismo hemos estado debatiendo sobre este asunto y todos estamos de acuerdo: desde los sindicatos que buscan una formación y una salida profesional de calidad a los empresarios que buscan personal de calidad para ofrecer un buen servicio al cliente. No se debería dejar morir la Escuela de Hostelería. En este sentido, aludo a lo que me dice en muchas ocasiones mi mujer (Celia Jiménez): cualquier padre está dispuesto a hacer un esfuerzo económico para pagarle un máster a su hijo, pero la cosa cambia cuando ese máster se refiere a un ámbito como la hostelería. Creo que es necesario apostar por un modelo público-privado que creo que es necesario. De la misma manera, me parece vital el proyecto de un centro de I+D+i que quieren impulsar Fides y la UCO en Rabanales.

P. ¿Qué se necesita para que la gastronomía cordobesa dé el salto de calidad?

R. Aquí vuelvo a insistir en la necesidad de tener una colaboración más estrecha con la Universidad. Creo que, desde la Cátedra de Gastronomía,que para eso existe, debería impulsarse un Observatorio Gastronómico. No podemos tener todos la misma oferta, evidentemente, pero hay productos como el salmorejo cordobés en los que hay que ser muy ortodoxo. No se le puede dar al turista algo que no es salmorejo. Hablo de salmorejo, como también se todos aquellos productos que son señas de identidad de la gastronomía cordobesa. Alguien debería marcar una línea de calidad y decir esto es y esto no es y que el turista pueda reconocer lo que es realmente el producto.

Si de la auditoría en Hostecor se desprende mala praxis, por supuesto que exigiremos responsabilidades al anterior equipo directivo"

P. Hablamos de falta de preparación en los idiomas. ¿Y de conocimientos sobre nuevas tecnologías y su uso empresarial cómo estamos? ¿Cree que el hostelero cordobés sigue siendo presa del miedo y del inmovilismo?

R. Sí, por supuesto. Y esto se refleja mucho en las nuevas tecnologías y procedimientos. Si yo estoy haciendo esto y me funciona para qué lo voy a cambiar. Se pierden oportunidades por ese miedo, por esa falta de reciclaje y formación de la que hablábamos. En materia de redes sociales y nuevas tecnologías seguimos en el siglo XX y aquí si que es verdad que cada uno hace la guerra por su cuenta defendiéndose como puede en Facebook o en las redes. De este tema también se ha hablado en las reuniones entre Fides y la Universidad, de la Smart City y de contar con una aplicación en la que estuviésemos todos.

P. ¿Cómo se trata al turista en Córdoba?

R. Creo que bien y lo digo porque las notas que nos ponen los turistas avalan lo que digo. La simpatía, el cariño e incluso la mala follá de algunos locales típicos es valorado. La gracia que se tiene se tiene. Hay muchas carencias y tenemos que ponernos a trabajar desde ya, pero creo que el trato al turista es bueno y así lo dicen ellos.

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