De patios entre Regina y El Realejo (IV): Gutiérrez de los Ríos, 33

Casa-patio de Gutiérrez de los Ríos, 33, en la ruta Regina-Realejo | ÁLEX GALLEGOS

Modernidad y tradición se dan la mano en la senda entre San Andrés y la plaza de La Corredera. O más bien, a unos metros de El Realejo y a otros tantos de La Almagra. Es en este punto donde se levanta una casa cuya fachada no permite imaginar lo que esconde en su interior. Esto no es otra cosa que un patio de reciente construcción, al menos relativamente, pero con la esencia del tarro del Mayo Festivo de Córdoba -guía-. Se trata del número 33 de la calle Gutiérrez de los Ríos, a cuyo recinto florido le da vida desde hace dos décadas, aproximadamente, Benito Raya. Él es el propietario, junto con su esposa, de una vivienda que ya tiene espacio propio en el Festival de Patios de la ciudad.

De Arquitectura Moderna, el inmueble se erige en el terreno que hasta hace no mucho ocupaba un solar. El mismo era algo así como un vertedero, ya que los viandantes se dedicaban a lanzar basura por las parillas. Aquella porqueriza la convirtió en su propio y particular paraíso Benito Raya, quien con los años también reforzó su pasión por el cuidado de las plantas. El espacio aparece a doble altura, con una discreta piscina en la superior. Ésta funciona como fuente cuando se celebra el Festival de Patios, en el que interviene la vivienda desde 2012 en la ruta Regina-Realejo. La belleza relevó a la suciedad gracias a quienes le dieron forma, que creen en el certamen del Mayo Festivo pero avisan del riesgo para el futuro. “Creo que uno de los problemas gordos que tiene es el cambio generacional”, señala el dueño del edificio.

PREGUNTA. ¿Qué significa el patio para usted?

RESPUESTA. El significado del patio ha cambiado desde hace un tiempo. Cambia mucho cuando estás trabajando a cuando uno no lo hace, como ahora que estoy prejubilado, prácticamente jubilado. El patio ha tenido entonces un valor distinto para mí. Lo que antes era una zona sólo para disfrute, de sentarte aquí o darte un baño en la piscina, ha pasado a ser un entretenimiento importante dentro de mi día a día con el cuidado de las plantas. Además me está enseñando a convivir con la naturaleza, ya que trabajaba en un banco y era un ámbito muy distinto. Aunque mi padre fue agricultor y me va un poco en la sangre, no había tenido tanta relación con las plantas. Estoy aprendiendo mucho, viendo las siembras, cómo crecen, cómo les afectan las cosas, cómo unas van para delante y otras no. Es bonito y entretenido, y es algo en lo que empecé porque me animaron los amigos. A lo mejor el año que viene o el siguiente digo, me he cansado, pero estamos en el punto en el que me satisface tenerlo así, ver que a la gente le gusta… Me apasiona un poco y me hace invertir muchas horas de mi tiempo.

P. ¿Por qué decide participar en el Festival?

R. Básicamente porque los que venían a la casa veían un potencial que yo no le había visto. No se lo veía aunque a mí siempre me había gustado mucho la decoración. Yo cogí esto como solar y era un desastre, porque aquí lo que había era porquería que tiraban por encima de la parilla. En cierto modo, he sido un poco padre de lo que ahora es esto. Conforme han ido pasando los años, que la casa tiene 22 ya, he ido dándole toquecitos aquí y allá, sin cambiar la esencia porque la idea primitiva era buena. Como la gente venía a casa y lo veía, me preguntaba por qué no lo presentaba. Ya había dos motivos, que la gente me animaba y otra es que yo ya disponía de tiempo. Porque esto son muchas horas y luego los 14 días del concurso.

P. ¿Qué opinión le merece el Festival de Patios hoy por hoy?

R. El Festival creo que tiene cosas muy positivas, pero también otras negativas. Creo que uno de los problemas más gordos que tiene es el cambio generacional, que esto vaya para delante. Esto es una fiesta con un atractivo maravilloso y además tiene la cosa buena de que es muy nuestra, que eso ya importante. Las cosas nuestras hay que defenderlas, que se diferencien de lo demás porque hoy en día con la globalización todo es igual. Me parece muy importante que tengamos este tipo de fiestas y creo que de alguna manera la clase política no le está prestando la atención que esto requiere. Ni la clase política ni mucha gente que está alimentándose de esto un mes entero. Por lo menos 14 días, que estamos llenando hoteles, restaurantes, taxis… Esa gente no es consciente si esto el día de mañana se acaba, se le acaba un dinero muy bueno. Ése es uno de los problemas que veo, que la gente que estamos llevando esto somos mayores y no estoy viendo gente joven que esté cogiendo el timón. ¿Por qué no lo cogen? Porque no es atractivo. Por ejemplo, a mis hijos les gusta ver cómo está el patio, pero no se sacrifican y no lo hacen, entre otras razones, porque no hay una compensación para ellos.

P. ¿Qué considera necesario mejorar?

R. Esto es como los agricultores, que sacan el melón y se lo pagan a dos céntimos y lo ves en la tienda por cinco euros. Que el que trabaje esto sea uno de los que más se lleve de la tajada, porque esto quienes lo estamos currando somos nosotros (por los propietarios y cuidadores). Que se desengañen los hoteleros porque los hoteles están llenos porque hay gente que está todo el año regando, todo el año cambiando, gastando agua, echándole muchas horas… Esto se llena porque hay gente trabajando y esta gente, con el tiempo, se está cansando, está envejeciendo y no hay un relevo.

P. ¿Qué futuro cree que aguarda al Festival de Patios?

R. Como no pongan pies en pared y hagan estudios serios… No que se reúnan cuatro y den una conferencia. En esto hay que sentarse y estudiarlo, y pedir opinión a los que estamos al pie del cañón todo el día. A mí una cosa que me llama mucho la atención es que se haga la presentación de una guía y que hablen todos los políticos, que a lo mejor no tienen ni idea, y que de los que estamos realmente cuidando las plantas no haya nadie que salga. Lo primero que tienen que hacer es contar con la gente que estamos aquí con los patios. A esto hay que ponerle soluciones. Si esto lo tiene que relevar la gente joven, si es que ni está aquí. Si es que aquí no hay ni trabajo para la gente.

P. ¿Cuál es su recomendación para disfrutar de los patios?

R. Esta mañana ha venido gente que viene con el bolígrafo y el mapa y va tachando patios… A mí eso me parece muy triste. Me parece que la mejor visita es la que se hace entre semana, que estamos más tranquilos. Los patios hay que verlos con ocho o diez personas, todo lo que sea salirse de eso… Llegan los sábados, que vienen los autocares, y la gente no mira nada más que al cielo porque está rodeada, no se ven macetas. Se hace un estropicio tremendo y no se disfruta absolutamente nada. El patio hay que verlo tranquilamente, si es que te gusta. Esto no es una tarea, es un disfrute para el que lo enseña y para el que lo ve. Tranquilidad, ver cada patio un buen rato, si se pudiera, si no tienes mucha gente en el patio es mejor porque aprecias los detalles…

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