Sevilla Atlético, el visitante rebelde

Piovaccari, ante el Sevilla Atlético en El Arcángel la pasada campaña | ÁLEX GALLEGOS

No puede considerarse un clásico, aunque es innegable que ambos clubes se conocen a la perfección. No tanto sus plantillas, que curso tras curso varían en gran medida, en un caso por la exigencia profesional, y en el otro por la evolución y el crecimiento propio de sus futbolistas. Pero lo cierto es que es un adversario más que conocido en El Arcángel. Y temido. Se trata del Sevilla Atlético, un visitante rebelde por tradición. Son más de 20 las visitas del filial hispalense al feudo ribereño, de las cuales en no pocas ocasiones ha conseguido rascar puntos de un estadio que ha ido perdiendo poco a poco su carácter de fortín infranqueable. Y eso es justamente lo que pretende recuperar el plantel blanquiverde en este nuevo reto de regresar al fútbol profesional. De momento, su siguiente rival se posiciona como un verdadero enemigo incómodo.

Fue en 1978 cuando ambas entidades cruzaron por primera vez caminos, y desde entonces han vivido una larga trayectoria de enfrentamientos. 21 para ser exactos, acontecidos principalmente en las etapas de Segunda B -e incluso Tercera- del cuadro cordobesista. Y son tan solo siete los triunfos que ha conseguido cosechar el cuadro califa. Una estadística que deja entrever la dificultad que atañe el siguiente compromiso de los blanquiverdes. De hecho, como se ha dicho, su primera disputa tuvo lugar en el curso 1978-79, la cual se resolvió con reparto de puntos (2-2), estableciéndose así una carta de presentación de las futuras vicisitudes. Eso sí, las dos primeras victorias no tardarían en llegar, pues en la 1979-80 y la 1984-85 fue el Córdoba el que sumó sus respectivos triunfos, ambos por 1-0.

A la postre llegarían tres empates y dos derrotas, estas últimas los cursos 1988-89 y 1989-90, para de nuevo volver a sonreír en la 1993-94, dentro ya del Grupo IV de Segunda B. Aquel encuentro se resolvió por 4-2, gracias a los tantos de Somavilla, Nandi -por partida doble- y Ballester. Pero es que de la alegría se pasaría otra vez al desconcierto, ya que los blanquiverdes encadenarían en esta ocasión hasta seis encuentros sin vencer frente al Sevilla Atlético, sumando cuatro empates y dos caídas más. La última de ellas, en la 1998-99, campaña que terminó con el retorno del Córdoba a Segunda A.

Habría que espera hasta la 2006-07 para tener otro nuevo reencuentro. Y desde entonces se ha dado la estadística más favorable. Desde aquel curso se han alcanzado cuatro triunfos en seis visitas del segundo equipo sevillisa, cuatro de ellas en Segunda División -y una con José Antonio Reyes como absoluto protagonista-, cediendo únicamente en una ocasión. La última fue el curso pasado, y tampoco se resolvió sin sufrir en demasía. En efecto, aquel día se recuerda como una de esas tardes de pura épica en El Arcángel. Xavi Molina adelantó, en propia puerta, a los sevillistas a la media hora de juego, y sería Álex Robles el que pusiera las tablas en la recta final, otorgando al partido una dosis extra de emoción en su fase más decisiva. Y no defraudó. Con un jugador blanquiverde menos, el feudo califa tiró de mística para aupar a su equipo a una esperanza máxima, y fue Iván Navarro el que pondría la puntilla y desataría la locura a escasos segundos del final. ¿Repetimos?

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