El CrossFit, superviviente en la pandemia

Componentes del CrossFit Blackside

¿Que cómo ha sido este año y medio para el club? "Sin duda, un desafío constante". Así lo define Fran López, cabeza visible del club de CrossFit Blackside, gimnasio en el polígono de Chinales. Al igual que el resto de la actividad en el recinto, han tenido que reinventarse a causa de la Covid-19 y, por consiguiente, también tuvieron que hacerlo por el confinamiento en 2020 y la continuación de la pandemia hasta el día de hoy. Sin embargo, han podido adaptarse, en su condición de deporte minoritario, a la actual situación de coronavirus en Córdoba capital.

"Nuestra meta ha sido siempre ofrecer la mejor experiencia y calidad del servicio a nuestros alumnos y este año y medio hemos seguido trabajando en base a ello. Ha sido puesto a prueba nuestro equipo, forma de trabajo y sin duda nuestra resiliencia. Hemos pasado momentos realmente difíciles, pero al final, cuando terminamos un entrenamiento con los alumnos y los ves sonreír y disfrutar es cuando encuentras la satisfacción en nuestro trabajo como entrenadores", confiesa el máximo dirigente del club. Desde que los gimnasios y centros deportivos volvieron a abrir allá por el mes de junio del año pasado, en Blackside se han intentado adaptar a la situación de alarma en Córdoba capital, con las medidas higiénico-sanitarias que van de la mano. Fran López explica que "por precaución, nosotros mantenemos todas las medidas de seguridad que aplicamos al volver a reabrir el centro: amplios espacios con material individual para cada alumno, uso de la mascarilla obligatorio salvo en el momento de realizar la actividad física y siempre que el alumno se encuentre en su espacio de trabajo, desinfección entre clases y un largo etcétera". Se mantendrán velando por la seguridad e higiene de los usuarios.

Lo que en principio era una moda ya lleva unos cuantos años en Córdoba. A nivel nacional, ya son más de 500 centros dedicados al CrossFit y la pandemia obligó a cerrar un porcentaje ínfimo del total. Sin embargo, uno es consciente de que "estamos en “economía de guerra” y hay que perseverar e intentar poco a poco remontar la situación", según atestigua el propio dirigente del club cordobés, que continúa con limitación de horarios y aforo hasta la fecha incluso en verano, época de menos afluencia de gente. Incluso con esas estrecheces y a pesar de la pandemia, quieren asegurar el buen trato a todo aquel que quiera dedicarse a ello. "Queremos que el rato que vienen a entrenar al Box (sala) sea uno de los mejores momentos del día a día de ellos. Nuestro modelo reside en una alta adherencia y asistencia de los alumnos y, por ello, antes de la pandemia ya trabajábamos con sistema y apps de reservas para gestionar nuestras clases y los aforos de cada una de ellas", explica Fran López.

El proyecto, con ya siete años de duración en el caso de Blackside, también está sustentado en fondos de diferente índole. "Las ayudas que van llegando alivian la presión y el endeudamiento de haber estado cerrados, de tener que invertir en cambiar nuestro centro y adaptarlo al Covid-19, del gasto extra en productos viricidas, de formaciones de personal especiales en Covid-19 y muchas cosas más", señala. Lo que en un principio empezó a ser una moda, ya está teniendo calado deportivo en la sociedad y, como pocos, ha podido adaptarse a la pandemia que hoy día sigue dando sus últimos coletazos.

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15 de agosto de 2021 - 05:20 h