La larga travesía de los cordobeses encerrados en Dubai hasta volver a casa: “Ha sido un viaje de más de 40 horas”
Un duro camino hasta llegar a casa. La vida puede cambiar en apenas un instante, más aún cuando ocurren cosas que ni siquiera están al alcance de tu mano. Un grupo de más de 30 cordobeses -en su mayoría de Montilla, aunque también con integrantes de Córdoba capital- se quedó encerrado en Dubai después de estar en la recta final de un viaje programado para Emiratos Árabes. La guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel propició que el espacio aéreo de todos los países cercanos fuese cerrado, incluso con una lluvia de misiles que dejaba intranquilo a todo el mundo. Sin embargo, y once días después, han podido regresar a su hogar.
El grupo cordobés veía como en los últimos días todos sus vuelos comerciales se cancelaban. Uno detrás de otro. El objetivo era mantener la calma, pero cuando las horas pasan esa meta pasa a ser cada vez más complicada. El pasado viernes se fue al traste una nueva oportunidad, pero esta vez era diferente. A las 3:00 salió un autobús con todos los integrantes desde Dubai hasta Omán, que está a siete horas de distancia.
Cuando los más de 30 cordobeses llegaron a Omán, la situación volvió a cambiar: el vuelo comercial que estaba programado para el domingo no existía. No había forma de volver a España, y ya a cientos de kilómetros de Dubai. La intranquilidad volvió a escena, pero, como se ha dicho anteriormente, esta vez era diferente. El grupo se encontró con el embajador español en Omán, Francisco Javier de Istúriz, y les indicó que podrían coger el avión de repatriación que salía al día siguiente.
La ansiada vuelta a España
Tras hacer noche en Omán, el grupo cordobés llegó a las 8:00 al aeropuerto y ahí les comunicaron que el avión de repatriación llegaría a las 17:00. Cerca de 10 horas después, los cordobeses han podido pisar suelo español, más concretamente en Madrid. “Han sido días muy intensos”, relata Paco a este periódico. Uno de los principales dirigentes del grupo y que, tras una larga travesía, ha conseguido alejarse de la guerra.
Pero aquí no quedaba el viaje. Nada más bajar del avión de repatriación, todo el grupo se ha subido en un autobús dirección a Córdoba. Cuando han llegado a la capital cordobesa, han tenido que coger otro autobús para Málaga -en el caso de Paco- y de ahí coger el coche que estaba en el aeropuerto de Málaga para finalmente volver a su hogar. “Ha sido un viaje de más de 40 horas”, explica a Cordópolis. Pero lo importante es que, finalmente, han conseguido llegar a su casa.
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