Compromisos incumplidos dejan al Adesal con un futuro próximo incierto

Paco Castillo, en una comparecencia institucional.

No se tanto de una petición sino más bien de una reclamación. En concreto, solicita la realización de determinados acuerdos y convenios apalabrados en materia económica. Porque de no cumplirse buena parte de esos compromisos adquiridos por instituciones públicas y también entidades privadas, el futuro próximo se torna incierto. De ahí que la inquietud sea máxima en el Pabellón de La Fuensanta, donde cada año, y da igual la categoría, el Adesal trata de ajustar al máximo su presupuesto. Lo suele hacer, por otro lado, una vez que sus dirigentes y técnicos aseguran una partida de ingresos. Sin ese trabajo previo, no hay nada después. Ahora, el problema es que la primera parte falla y la segunda está a punto de saltar por los aires. Un hecho éste que genera una gran inquietud en la entidad de cara a lo que resta de temporada.

La situación es complicada y evoluciona de forma que en breve pueda ser crítica. El motivo es “la falta de liquidez”, tal y como apunta el presidente del conjunto cordobés, Paco Castillo. Pero también “falta plasmar un poco más en serio las ayudas que nos han concedido”. “Nos han dicho que sí pero no lo hemos plasmado. Hemos contado con ese dinero y si ahora se desdicen, se nos va el presupuesto”, explica. El dirigente no quiere cargar las tintas contra ningún organismo, público o privado, y prefiere la prudencia del diálogo. Aunque tampoco desea guardar silencio debido a la delicada realidad económica del Adesal, que cabe recordar milita esta campaña en la máxima categoría femenina del balonmano español. “Eso supone que vamos a tener que dejar de pagar cosas, lo que nos puede llevar a no jugar algún partido”, arguye sobre la no entrada de ingresos concebidos con mucha antelación.

“Si no les interesa tener equipos de elite, que lo digan y ya está”, afirma quizá presa de la incredulidad de las circunstancias. El problema es que los convenios no gozan de rúbricas sino que se trata más bien de acuerdos de confianza. Paco Castillo indica que entiende que “la pandemia está haciendo daño a todo el mundo”. Es decir, no solicita lo que sabe que es casi imposible en la actualidad. O dicho de otro modo, es sabedor de la crisis económica que también depara el Covid-19. “Si hubiéramos podido hacer socios o taquillas, o tener la colaboración de socios como Lizarrán. Pero es que no hay nada de eso”, apunta en relación precisamente a la dificultad de generar dinero con, entre otras cuestiones, la imposibilidad de abrir las puertas del pabellón al público.

Por tanto, lo que sí pide el presidente del Adesal, hombre experimentado dentro de la disciplina muchos años también como entrenador de primer nivel y por ello conocedor de este tipo de situaciones, es “ir cerrando cosas”. “La voluntad está pero hay que plasmarlo”, incide otra vez en la necesidad de hacer reales los convenios apalabrados. “Otras temporadas has llegado a abril raspando y te llega una subvención y vale. Pero ahora, vamos a cumplir con los compromisos. Si yo me paso de mi presupuesto es mi problema, pero si me dicen que me van a dar para cubrirlo”, prosigue. El mandatario de la escuadra de La Fuensanta incluso comenta que había intención de, dentro de las posibilidades, “reforzar el equipo para intentar salvarlo”. “Ahora mismo te tienes que parar”, agrega en este sentido. Pero la pregunta esencial es: ¿Temen en el club que no puedan terminar, competitivamente claro está, la campaña? “Puede pasar. Pero sería lo último que yo permitiría porque sería la desaparición del club”, asevera Paco Castillo, que confiesa se sienten “olvidados porque más allá de la subvención de la Diputación o del Imdeco, todo lo que pueda salir es poco”. 

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10 de febrero de 2021 - 05:10 h