Objetivo: recuperar las alianzas

Afición blanquiverde durante un partido en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS

Que el Córdoba CF sea Córdoba. Así de claro. Los nuevos propietarios de la entidad blanquiverde entran en un proyecto deportivo en declive, torpedeado por las taras en su confección y por la animadversión de su entorno más cercano después de un periodo de desencuentros constantes. La cara B de la gestión de los González. Jesús Léon López, uno de los máximos accionistas -el otro es el aragonés Luis Oliver-, explotará sus conocidas buenas relaciones con un sector relevante del movimiento peñístico para lanzar una serie de iniciativas que reactiven la pasión blanquiverde. El brazo armado de las peñas resultará fundamental para abordar un desafío titánico por la permanencia. Ir de la mano con todas -está por ver cómo se reparan las fracturas entre distintas facciones, con la Agrupación y la Federación en sintonías dispares- resultará clave para tratar de remontar una situación de extrema complejidad.

Más allá de los movimientos en la plantilla, los recién llegados jefes son conscientes de que el valor de la marca CCF se multiplica si cuenta con un sólido respaldo social por detrás. Por eso será objetivo básico detener el éxodo de aficionados en las gradas de El Arcángel, que registraron en las últimas semanas las peores afluencias en el último cuatrienio. En el partido ante el Reus no se llegó ni a los cinco mil espectadores. En los anteriores se rozaron los ocho mil, una cifra que sería sobresaliente en los recintos de otros clubes de la categoría -incluso en equipos que están situados en puestos de ascenso-, pero que en el caso de Córdoba resulta preocupante. Un treinta por ciento de los abonados se quedan en casa.

También está previsto un acercamiento del club a las principales instituciones cordobesas. El Ayuntamiento, en la persona de la alcaldesa, Isabel Ambrosio, se apresuró a dar un primer paso al saludar con indisimulado alborozo el advenimiento de unos nuevos propietarios. La primera edil acentuó "el hecho de que se pueda abrir una nueva etapa en la que se reconduzca la situación de divorcio que vive gran parte de la afición con el club". El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento, Pedro García, también goza de un buen feeling con Jesús León, un aspecto que puede ayudar a engrasar las chirriantes relaciones que los González mantenían con los representantes municipales.

Otro de los estamentos que en los últimos años vivió una situación de distanciamiento con el club fue el de los veteranos. La Asociación Futvecor llegó a romper formalmente los lazos con la entidad, que en las últimas semanas, sin embargo, estaba trabajando en la recomposición de las relaciones con los exfutbolistas blanquiverdes. Contar con el respaldo, el consejo y la representación de jugadores que han sido referentes en la historia cordobesista es una tarea en la que los nuevos dirigentes quieren dar pasos hacia adelante.

Transformar lo que comúnmente se conoce como el entorno -que se ha movido entre el desapego y la hostilidad- en un escenario más favorable es una de las misiones de Jesús León López en su desembarco en el Córdoba CF, que encarará el 2018 con una lista de propósitos de primera magnitud. Se juega su futuro.

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