Los partidos aplazados, un problema enquistado en el fútbol sala nacional

Zequi y Jesulito, en el duelo con el Jaén Paraíso Interior.

Más que un dolor de cabeza, comienza a ser un síntoma de migrañas que se prolongará en el tiempo. La Primera División de fútbol sala está sumida en una vorágine peligros que reúne un sinfín de catastróficas desdichas con el coronavirus como denominador común. Con hasta 30 partidos por jugarse -la mayoría de ellos, de la primera vuelta-, el protocolo sanitario hace aguas. Aunque, en el caso de salir contagiado de Covid-19, haya un porcentaje de responsabilidad individual y otra de puro azar, lo cierto es que la pandemia ahora vigente está haciendo estragos en la LNFS. Para más inri, los partidos aplazados de la primera vuelta deberán jugarse antes de marzo para poder confirmar los puestos de Copa de España, que podrían decidirse por coeficiente.

El Jaén Paraíso Interior, el equipo más afectado por los positivos -ya sea en su seno o en el de sus rivales-, es el abanderado de la protesta. El equipo jienense tiene hasta cinco partidos por disputarse antes de que termine la primera vuelta y tendría que jugar hasta nueve partidos en apenas 20 días. Según reza su comunicado "el Club Jaén Paraíso Interior Fútbol Sala expresa su total y absoluto rechazo a la medida tomada el pasado jueves por el Juez de Competición de la Real Federación Española de Fútbol en la que se obliga a nuestro equipo a disputar varios partidos aplazados en los próximos días de tal forma que deberíamos jugar 9 encuentros en 21 días, 7 de ellos fuera de casa, lo que resulta un hecho desproporcionado que atenta directamente contra la salud de nuestros jugadores", hecho ante el cual adjuntarán una denuncia ante el Tribunal Administrativo del Deporte. "La fórmula presentada en la resolución del Juez de Competición es inviable y pone en riesgo la salud de nuestra plantilla, además de suponer una gran complicación logística casi imposible de acometer debido a la complejidad del calendario y la cantidad de viajes que tendríamos que realizar en tan poco tiempo, más aún si cabe, sabiendo la situación de pandemia que existe en este momento", añadieron desde la entidad amarilla.

De esta manera, y teniendo en cuenta los hechos acontecidos, la vía del coeficiente para elegir a los candidatos para jugar la Copa de España resulta imposible de evitar. De hecho, solo seis equipos han jugado todos sus partidos hasta la fecha, aunque varios de ellos han jugado partidos en otra fecha de la primeramente organizada. Palma Futsal, Barcelona, Santa Coloma, Peñíscola, Burela y UMA Antequera son los protagonistas de ello. Sin embargo, de esa lista podría caerse próximamente el cuadro gallego, que ha pedido el aplazamiento del choque del próximo fin de semana ante el Córdoba Patrimonio. El cuadro cordobés, a excepción de este caso, aún debe jugar sus partidos de la primera manga ante Inter Movistar y Pozo Murcia.

Entre todos la van matando y ella sola se está muriendo. La integridad de la competición y su orden más o menos cronológico se ven afectados a medida que la pandemia sigue su curso. Los positivos van saliendo y los partidos se van aplazando. Muchas son las voces de profesionales de la Primera División que piden una revisión del protocolo sanitario, también acuciado por la mala relación entre Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) en muchos aspectos. Así, con la incógnita del Córdoba Patrimonio de si tendrá que viajar hasta Lugo para enfrentarse a Burela, el desconcierto continúa, al menos, hasta que se supere el mes de febrero, cuando podrían conocerse los participantes definitivos en la Copa de España.

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2 de febrero de 2021 - 05:30 h