Hábito de felicidad entre emociones fuertes

Guardiola y Aguado celebran un gol ante el Almería el pasado curso | ÁLEX GALLEGOS

El fútbol es caprichoso. Tanto o más como la vida. De sus antojos muchos ejemplos hay. Uno de ellos bien puede ser el derbi entre Córdoba y Almería, que con frecuencia tiene cartel de final. O como mínimo, goza de un interés extra por razones diversas. Al menos es lo que sucede en los últimos años, en los que definitivamente ambos clubes se convierten en grandes conocidos. Muy presente está todavía, de hecho, la victoria que lograra el cuadro califal la pasada campaña y que le permitiera vislumbrar al fin la salida del descenso -y la permanencia que después certificara-. Es el más reciente de los precedentes de este duelo regional en El Arcángel, donde unos sellaran su pase al play off y otros su salvación dos campañas antes. El conjunto blanquiverde, por cierto, es claro dominador de estas contiendas.

Hábito de felicidad entre emociones fuertes es lo que tiene el Córdoba en sus choques con el Almería en El Arcángel. Hasta en trece ocasiones midieron sus fuerzas los dos equipos a orillas del Guadalquivir desde 1993, de las cuales ocho acabaron con triunfo local. Tres empates y sólo dos derrotas cedieron los califales, que también recibieron al cuadro rojiblanco en Copa del Rey una vez. Ocurrió la temporada 2004-05, cuando el conjunto blanquiverde sonrió levemente entre derrotas en su peor inicio liguero de la historia. Eso sí, necesitó llegar a los penaltis para seguir adelante tras igualar a cero. Pero éste es otro relato diferente. De regreso al campeonato de Liga, los del Poniente andaluz se estrenaron en el coliseo ribereño la campaña 1993-94. Entonces actuaba bajo la denominación de Almería Club de Fútbol y coexistía con el Polideportivo. Las dos escuadras se enfrentaron en el Grupo IV de Segunda B y la contienda deparó una victoria cordobesista.

Los blanquiverdes tuvieron que remontar un gol de Mantecón, un ex de la entidad. Los dos tantos del triunfo en aquel primer duelo entre ambas escuadras los marcó Cuxart. Dos resultados a favor y un empate firmaron después en la categoría de bronce, en la que jamás pugnaron los dos equipos. Tras el ascenso del Córdoba en Cartagena, la temporada 1998-99, y la crisis que sufrieron los rojiblancos, el siguiente encuentro tuvo lugar la campaña 2002-03. El Almería ya era Unión Deportiva, nombre bajo el que en su ciudad pretendían reunir a todos los aficionados al fútbol tras la desaparición del Polideportivo. Aquella vez el cuadro califal volvió a ganar. Lo hizo de forma muy clara, con un 3-0 que colocó al conjunto entonces entrenado por Iosu Ortuondo. El joven Juanlu Hens participó de aquella goleada y llamó la atención del Valencia, que le fichó.

Fue una campaña después, la 2003-04, cuando el Almería logró su primera victoria en El Arcángel. Se impuso por 0-1 y provocó que Fernando Castro Santos comenzara a caminar por el alambre en el Córdoba. El gallego fue destituido tres jornadas después y la diana aquel día la anotó, curiosamente, Francisco Rodríguez. Ya en la temporada 2004-05 creció el interés en torno al derbi. En la jornada 28, el cuadro califal requería del triunfo para creer en una remontada épica que realizó pero no pudo completar. Era penúltimo con 21 puntos, mientras que el Almería era antepenúltimo con 29. Ambos conjuntos sufrían asfixia, pero mucho más el local. Éste obtuvo aire a las órdenes de Crispi con otro 3-0. Pese a esa superioridad puntual, los cordobesistas descendieron a Segunda B y los del Poniente mantuvieron la categoría.

Más de un lustro transcurrió hasta que los dos equipos volvieron a verse las caras. Fue en la temporada 2011-12 y el choque abrió el campeonato liguero, aunque era la segunda jornada de Liga. Una huelga de futbolistas hizo que este partido pasara a ser el primero del curso con Paco Jémez otra vez al frente del Córdoba. En el Almería las riendas las llevaba Lucas Alcaraz, recién salido del conjunto blanquiverde. En aquella ocasión firmaron tablas. Una campaña después, los califales se impusieron por 4-1 en un partido en el que el actual director deportivo de la entidad, Rafa Berges, ya corría el riesgo de una destitución que no tardó demasiado en llegar. Como técnico, eso sí. Tras aquella contienda se produjo el primer enfrentamiento en Primera, en medio del penoso discurrir de los cordobesistas en la élite. Era el ejercicio 2014-15 y de nuevo las dos escuadras se encontraban en zona de descenso. El partido era uno de esos en los que el triunfo vale más de tres puntos, como suele decirse. Los locales, con Djukic en el banquillo, se adelantaron gracias a un tanto de Fede Cartabia. Pero tras el paso por vestuarios los rojiblancos remontaron (1-2) y dejaron a su rival noqueado.

Aquella derrota, la última que consiguió el Almería en El Arcángel, dictó en cierto modo la sentencia para el Córdoba pese a que restaba un buen puñado de encuentros. La descomposición, por el ambiente en el vestuario, se aceleró. Cartel de trascendente tuvo el derbi la temporada 2015-16, aunque en realidad los dos equipos las tenían casi todas consigo. Los blanquiverdes querían sellar su clasificación para el play off y los almerienses debían asegurar su permanencia en la última jornada de Liga. El asunto quedó zanjado con un empate a uno que valió a ambos y que en años posteriores se recordó de manera ingrata. Precisamente la salvación era lo que se jugaban unos y otros en el más reciente choque con los rojiblancos. Éste fue el del pasado curso, con los visitantes a un paso de amarrar su continuidad en Segunda A y con los locales obligados a ganar para seguir vivos. Era la antepenúltima fecha de la competición y terminó, para no perder el hábito, con felicidad para el cuadro califal: se impuso por 2-0 y continuó con vida para después culminar su heroicidad.

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