El Córdoba Patrimonio y el reto de ser su mejor versión defensiva
El Córdoba Patrimonio de la Humanidad, tras la pausa por la disputa de la Copa de España, afronta ahora el tramo final de la competición en Primera División. Un desenlace que se avecina emocionante, o al menos es el propósito de los blanquiverdes, sobre todo en la pelea en la zona media de la tabla. Y es que la escuadra de Ema Santoro, tras medirse en las últimas jornadas a los proyectos más potentes de la élite, encara ahora un tramo decisivo con hasta cinco partidos consecutivos frente a rivales directos. No hay duda que en las próximas semanas se jugarán casi todas las papeletas del equipo blanquiverde, tanto en su primer reto de alcanzar la permanencia, como el posterior y más ambicioso si cabe de estar en la pomada por la octava plaza hasta el último momento.
Un desafío superlativo, pero en absoluto impensable. Y todo pasará, a buen seguro, por la defensa. El mercado invernal hizo mella en el club, con la salida de un referente ofensivo como Nico Marrón, lo cual, de momento, no ha logrado equilibrarse con el fichaje de Parreño. Asimismo, la llegada del brasileño Andrei ha estado marcada igualmente por la irregularidad y la lesión de jugadores como el joven Javi Aranda, han debilitado considerablemente la profundidad de banquillo del equipo. Al Córdoba Patrimonio le cuesta hacer gol y, más allá de Murilo, no ha logrado encontrar un referente ofensivo que mantenga la regularidad en todo momento. Por ello, el plantel debe agarrarse a su solidez atrás para alcanzar los mejores resultados.
De hecho, esta misma campaña ya ha ido cumpliendo hitos históricos a nivel defensivo y gran parte de las opciones para seguir logrando victorias pasan por cerrar la portería. A día de hoy, el plantel de Santoro marcha con 61 goles encajados en 22 compromisos, la cual sigue siendo la mejor cifra de tanto recibidos en su andadura en Primera División a estas alturas de temporada, mejorando mínimamente el curso 2020-21, cuando la cuenta ascendía a 62 tras dichos compromisos jugados, además de superar considerablemente los 67 de la 2021-22 o los 74 de la campaña pasada. Y es que el reto pasa por mejorar precisamente esa temporada (2020-21), que hasta la fecha figura como la mejor de la historia de la entidad en la élite en cuanto a registros en defensa. Al término de las 30 jornadas se encajaron 79 goles.
De lograr mejorar esa marca, además de mantener el tono en ataque, que está en cifras muy similares a las de sus mejores años en defensa, pero lejos de las más sobresalientes a nivel ofensivo (el récord está en los 90 goles en 30 partidos de la 2021-22), el Córdoba Patrimonio podría soñar en grande. De hecho, sus mejores resultados casi siempre han llegado en marcadores cortos (0-1 en Valdepeñas y Cartagena) o tras haber recibido muy pocos goles (4-1 con Ribera Navarra y Jaén o 1-5 en la vuelta con los de Tudela).
Sin duda, la mejor versión del conjunto blanquiverde pasa por mantenerse férreo atrás. En una disputa abierta a nivel ofensivo, casi nunca sale beneficiado. Esa es la asignatura en la que más atención deberá centrar el plantel de Santoro, en primer lugar para sellar matemáticamente la salvación y, si su rendimiento lo permite, tratar de alcanzar un hito sin precedentes.
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