El Córdoba Patrimonio encuentra su mejor versión defensiva en Primera División
Pese a la irregularidad y los sinsabores. Pese a las rachas negativas o los vaivenes clasificatorios. Pese a no cumplir con las expectativas: hay brotes verdes. Datos que evidencian un claro crecimiento. El Córdoba Patrimonio de la Humanidad, con siete temporadas de experiencia en la Primera División, ya no es uno más dentro de la categoría. No es una cenicienta a la que no se respete. No es un rival llamado a la heroica. Todo lo contrario. Es una entidad consolidada, con solera. Un club que, sin perder de vista el suelo, puede empezar a mirar hacia arriba. Puede (y debe) comenzar a soñar con cotas ambiciosas. Así lo demuestra su trayectoria y así lo justifican sus números. El plantel blanquiverde, una temporada más, se quedó a las puertas de una hazaña histórica, que no era otra que lograr un billete para la Copa de España.
Un reto que no fue fruto de un día de inspiración, sino de una regularidad competitiva. La entidad sufrió un duro revés el pasado verano, con la marcha de algunos de sus referentes ofensivos, lo que ha hecho variar la filosofía y, sobre todo, la estadística. Y es que los recambios han ido cumpliendo progresivamente, aunque sin el acierto de sus antecesores. Sin embargo, el punto diferencial ha estado en la defensa, donde el plantel se ha consolidado como su propia mejor versión dentro de su andadura en la élite. En efecto, tras 19 encuentros disputados, y antes de una larga pausa a raíz de la disputa del Europeo, el equipo de Santoro ha encajado 48 tantos, una cifra notable, siendo la menor entre el noveno y el decimosexto. Igualmente, en números generales, aventaja a equipos como Palma Futsal o Manzanares, tercero y cuarto respectivamente con 53 goles recibidos.
De este modo, dicha estadística coloca al Córdoba Patrimonio en una posición destacada dentro de la clasificación actual. Y no solo eso, como se ha dicho, también supone su mejor registro atrás en toda su historia en Primera División. Así es, dado que, tras 19 partidos jugados, el equipo blanquiverde nunca había encajado tan pocos goles desde que su nombre figura en la élite de la categoría.
Mismamente, la campaña pasada, que fue la primera del técnico argentino al frente del equipo, se habían recibido nada menos que 61 goles a estas alturas. Un cómputo similar a los guarismos de la 2023-24, ya con Josan al frente, cuando se encajaron 62 dianas en 19 encuentros.
El peor dato de su historia durante los mismos duelos jugados se dio en la 2022-23, campaña en la que ya se habían encajado 73 tantos en ese mismo periodo, colocándose como la peor defensa de toda la Primera División y superando, incluso, los 71 que se recibieron en el año del debut, la 2019-20. Por último, al margen de esta campaña, para acercarse a la segunda mejor marca histórica hay que remontarse a la temporada 2021-22, pues entonces el equipo marchaba con solo 55 goles recibidos, cerrando el ciclo con los 61 de los 2020-21.
Todo ello, además, dentro de curso que no ha estado exento de problemas. Bien es cierto que la portería se mantiene intocable, con la dupla formada por Fabio y Víctor, quienes han sido claves para Santoro desde el primer momento. De hecho, el veterano arquero llegó a entrar, incluso, en una prelista para el Europeo. Eso sí, en otras demarcaciones, el plantel sí ha sufrido considerablemente, ya que Pablo del Moral, un líder defensivo, se perdió varios meses de competición en el arranque de temporada debido a una operación, mientras que Arnaldo Báez ha sido baja durante varios partidos recientemente por una dura sanción. Igualmente, el equipo perdió a Nacho Gómez, otro referente atrás, para todo el año, por lo que tuvo que firmar hace unos días al brasileño Andrei Luthke, quien no ha podido debutar aún por temas burocráticos.
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