Cobra intensidad la batalla por la supervivencia en Primera

Caio César, en el duelo con el Viña Albali Valdepeñas

Apasionante se presenta el tramo final de la temporada. Muchísimo más de lo que los aficionados pudieran imaginar. No sólo los de Vista Alegre sino los de otros lares. De hecho, cualquier buen amante de la disciplina en España debe estar con expectación máxima. Porque las últimas jornadas del campeonato de Primera de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) van a ser de auténtico infarto. En realidad es lo esperado tras la situación vivida por el Burela, que llegara a acumular hasta cuatro partidos aplazados el pasado fin de semana. Y es el cuadro gallego el que parece va a convertirse en juez además de en parte en lo que resta. Un hecho éste que no favorece demasiado a un Córdoba Patrimonio de la Humanidad que está muy cerca de la permanencia pero que todavía tiene que mantener su nivel de exigencia -e incluso elevarlo- para asegurarse.

Sí, cobra intensidad la batalla por la supervivencia. Apenas basta un dato para que se entienda, a grandes rasgos, el enorme lío existente en la mejor liga del mundo. De la octava plaza, última de play off por el título, a la decimoquinta, que es de play out por la permanencia, se establece hoy por hoy una diferencia de apenas ocho puntos. Son tres fechas las que restan para el cierre de la campaña, si bien al Burela le faltan cinco partidos -dos más que muchos de sus rivales, entre ellos el propio cuadro califal-. Es decir, la pugna por continuar en la máxima categoría afecta, nada más y nada menos, a ocho clubes, que en realidad son nueve si se incluye el Peñíscola, antepenúltimo y ahora en posición de descenso directo. Los castellonenses sufren directamente toda la problemática generada por la Covid-19 en tierras lucenses, pero como mínimo siguen con opciones de disputar la promoción.

El caso principal esta vez, como es lógico, dentro del análisis es el referido al Córdoba Patrimonio de la Humanidad. Los de Josan González acumulan varias semanas con la salvación en sus manos, acariciada como se suele decir, pero con la diferencia en el número de encuentros existente con el Burela sienten cierta presión añadida. Sin ir más lejos, el conjunto gallego se coloca a sólo cinco puntos tras su triunfo ante el Betis en la tarde del viernes (5-3) en uno de los tres choques atrasados que aún tenía por delante -el pasado martes se enfrentó a ElPozo Murcia Costa Cálida y también sumó (6-6)-. Con este panorama, la complejidad es mayor de la deseada, o de la pensada en los últimos tiempos, pues mientras a los blanquiverdes les restan nueve puntos en juego, los lucenses tienen en liza 15. Es decir, incluso con pleno de victorias, no se aseguran los califales terminar por delante del rival al que ahora deberían temer todos.

La parte positiva de este entramado en que interviene más de la mitad de los equipos de la competición es que por el momento la totalidad tiene objetivos por alcanzar. Y a esto se añade, porque lo contrario es imposible, una gran cifra de duelos cruzados. Por ejemplo, Osasuna Magna, que tiene un partido aplazado, tiene que medirse en las tres jornadas finales a Fútbol Emotion Zaragoza, Ribera Navarra e Industrias Santa Coloma. A estos se suma su duelo en suspenso con Inter. La escuadra en que milita César marca el límite de la permanencia con 36 puntos, mientras que los otros tres conjuntos mencionados se encuentran, respectivamente, con 39, 37 y 41. Por tanto, el cuadro aragonés y el tudelano aún han de certificar su continuidad en Primera y tienen cierta aspiración a play off. Los catalenes se encuentran dentro de esa zona noble. Y así todo lo demás.

También resulta favorable en cierto modo la circunstancia de que varios clubes miran a la zona noble de reojo mientras tratan de escapar de la peligrosa. Precisamente el Córdoba Patrimonio de la Humanidad está en esa tesitura, aunque su ocupación en la actualidad no es otra que acabar con el riesgo cuanto antes. Un paso adelante en este sentido puede darlo el próximo martes, cuando se disputa la trigésimo segunda fecha del campeonato. El equipo dirigido por Josan González visita a un O Parrulo Ferrol ya descendido y de vencerle se ubicaría ya con 40 puntos. Mientras, el Peñíscola acude a la pista del Real Betis. Aunque en el supuesto del triunfo blanquiverde, el resultado de los castellonenses ya no importaría: por mucho que ganara sólo podría estar a siete y son seis los puntos que ambos tienen que competir después. Dicho de otro modo, los califales vuelven a gozar de la oportunidad de esquivar matemáticamente el descenso directo a Segunda.

Pero ésta es sólo la primera parte del asunto. El Burela recibe al Barça, un adversario complicado, sin duda alguna. Si el cuadro gallego cae, se colocaría ocho puntos por debajo del Córdoba Patrimonio de la Humanidad cuando sólo tendría por delante otros 12 posibles. Y para rizar el rizo, los lucenses han de viajar en la penúltima jornada a Peñíscola, en lo que puede ser un partido a vida y muerte entre ambos, con la plaza de play out como mal menor. Esto va a depender de otros muchos marcadores, como los del mencionado Osasuna Magna – Fútbol Emotion Zaragoza, el BeSoccer UMA Antequera – Ribera Navarra y el Jaén – Palma. No en vano, casi todos ellos están por debajo de la cuarentena de puntos. Otro apunte más que también es relevante: entre estos conjuntos, uno también visita el Vista Alegre gallego el próximo sábado. Es el tudelano, que ahora mismo suma 37 -los mismos que el equipo de Josan González-.

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15 de mayo de 2021 - 05:30 h
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